“No puedo identificarme como gay, tengo que cuidarme. En Cuenca no hay lugares seguros, son frecuentes las amenazas o crímenes de odio para la comunidad GLBT. De lo que conozco, hasta ahora son seis gays asesinados en este año y muchos de estos se quedan en la impunidad o no son denunciados” explicó Hugo Alvarado, coordinador del Colectivo Cuenca Diversa, que agrupa a la comunidad gay, lésbica, bisexual y trans (GLBT) en la ciudad.

Efraín Soria de la Fundación GLBT Equidad, con sede en Quito, cree que permanecer en el Clóset no responde a una decisión voluntaria sino que es producto de la presión socio cultural alrededor de la homosexualidad. Considera que la comunidad gay vive en ambientes altamente hostiles y no ser visibles o estar en el Clóset les permite tener una relativa seguridad y protección mientras que al hacerlo público corren el riesgo de ser estigmatizados y discriminados. “Casi todos los GLBT viven en el clóset en el Ecuador, son contadas las personas que han manifestado abiertamente su orientación y preferencia sexual”.

Para Soria, un ”gay de clóset” es quien no ha manifestado públicamente su orientación sexual, es decir que nadie conoce sobre su homo o bisexualidad. Carlos Serrano, director de Radio Diversia, opina que “no salir del closet” implica no aceptarse a uno mismo: “No han conocido a sus pares, no saben que es ser homosexual y tienen muchos prejuicios. A veces por la edad no tuvieron o no han tenido la oportunidad de experimentar su sexualidad o se casaron con personas del otro sexo antes de descubrir su orientación sexual”.

Para Soria el inconveniente radica en los imaginarios sociales y prácticas culturales que consideran la homosexualidad como normal o anormal. “Los heterosexuales no van por el mundo diciendo que son heterosexuales, pues este no es un atributo para ser sujeto de discriminación. Cuando la homosexualidad se equipare a este estándar, los GLBT tendrán una mejor oportunidad de vivir su sexualidad, ya sea pública o privada” indica Soria.

La depresión, soledad, baja autoestima y autoexclusión son síntomas de las personas que viven en el Clóset. Soria menciona que esta situación impide que los GLBT establezcan fácilmente relaciones de solidaridad, tengan acceso a referentes más saludables, que ejerzan sus derechos de ciudadanía, y que sean alcanzados por programas de protección de derechos y cuidado de su integridad. Esto implica que se fomenta la clandestinidad de la homo y bisexualidad lo que pone en peligro la integridad de la personas; agrega Serrano “Gran parte de los hombres gay, bisexuales y trans, que hoy han adquirido el virus del VIH lo han hecho porque no han tenido ni el cuidado ni la responsabilidad y sobre todo en este sector de la población en donde las prácticas sexuales son clandestinas, apuradas”

Carolina Armijos Hidalgo

Equipo de Corresponsales Clave – Cuenca, Ecuador, 19/12/09

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