En particular desde el ángulo del VIH/SIDA, la TB y la Malaria, considerando que una catástrofe natural de esta magnitud, además de haber causado más 150.000 muertes, afecta a todos los programas de salud pública y comunitaria existentes, aumentando la vulnerabilidad y el riesgo de vida de sus beneficiarios. Haití es el país de la región con epidemia generalizada, con más del 2,2% de prevalencia entre adultos. En Haití la principal causa de muerte los últimos años ha sido complicaciones relacionadas con el SIDA. Cuentan con más de 120.000 personas viviendo con VIH/SIDA, 36.000 de las cuales reciben tratamientos. Este artículo intentará reflejar algunos de las acciones que se están desarrollando para asegurar la continuidad de los programas de VIH/SIDA, TB y Malaria.

El Director ejecutivo del Fondo Mundial Prof. Michel Kazatchkine explicó “Para las más de diez mil personas viviendo con VIH que han sobrevivido al terremoto, no estarán fuera de peligro” y agregó “estamos trabajando para canalizar fondos para la provisión de tratamientos”.

La solidaridad es una constante y quedó plasmada desde el primer momento cuando el Receptor Principal en República Dominicana (COPRESIDA) se puso al servicio de la Secretaria del Fondo Mundial y de Haití para apoyar logísticamente la provisión de tratamientos y otros insumos. Sumándose activamente al grupo de trabajo para responder a esta emergencia. El programa de Fondo Mundial de Dominicana intensificó además los esfuerzos en la frontera con Haití.

En las crisis humanitarias la coordinación es fundamental. En este sentido, el Equipo LAC de la Secretaria del Fondo Mundial inició una activa coordinación con PEPFAR (Plan Presidencial de Emergencia para el SIDA de los Estados Unidos), programa que como el fondo Mundial, tienen una fuerte presencia y una fuerte inversión en la respuesta nacional al SIDA. A este espacio se sumó ONUSIDA y dos actores claves en Haití: la Fundación SOGEBANK, Receptor Principal (RP) y GHESKIO uno de los mas grandes sub-receptores del FM en Haití. Coordinaciones similares están sucediendo en TB entre el RP y los oficiales de la Organización Mundial de la Salud / Organización Panamericana de la Salud, y en el caso de la Malaria se suma la Iniciativa Presidencial para la Malaria de los EEUU.

Al cierre de este articulo, se habían confirmado el envió de recursos en la modalidad de compra a granel voluntaria (VPP por sus siglas en Inglés) para la provisión de antirretrovirales (seis meses de tratamiento para 12.000 personas) y otros insumos, con el apoyo de los RPs de Dominicana y Haití, utilizando para la logística los depósitos y sistemas de distribución de PEPFAR. Se están estudiando medidas y recomendaciones especiales en relación con las subvenciones de Malaria (Ronda 8) y TB (Ronda 9) para poner a disposiciones estos recursos vitales a la brevedad posible en el país.

“Me gustaría transmitir mis más sinceras condolencias al pueblo de Haití en estos difíciles momentos”, afirmó Michel Sidibé, Director Ejecutivo de ONUSIDA. “Tal y como ha manifestado el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban-Ki moon, la comunidad internacional debe ayudar a Haití en esta crisis y a largo plazo”. ONUSIDA enviará un equipo a Haití, que permitirá evaluar y realizar recomendaciones sobre la situación actual y futura en relación con el VIH/SIDA.

Es deseable que esta activa coordinación entre el Fondo Mundial, ONUSIDA, OMS/OPS, PEPFAR y OCHA(Organización de Naciones Unidas Coordinadora de la ayuda Humanitaria) rinda como frutos incrementando la reducción del impacto que este terremoto tendrá para aquellos sobrevivientes que viven con VIH, Tuberculosis y comunidades afectadas por la Malaria. Y este sea un

ejemplo a seguir, un ejemplo de como una diversidad de actores con fuerte presencia en un país con grandes carencias y necesidades, al menos ante una tragedia de grandes proporciones, privilegian la buena coordinación. Lamentablemente la coordinación interagencias no ha sido moneda corriente en la mayoría de nuestros países en previas crisis humanitarias, como así tampoco, en situaciones de implementación normal.

La Alianza Internacional, organización que modera al equipo de corresponsales clave, cuenta con una organización socia en Haití, POZ (Promoteurs Objectif Zéro Sida) que al igual que otras organizaciones colegas, no solo perdieron vidas de algunos de sus miembros y familiares, también han visto transformarse en polvo las sedes de sus organizaciones que construyeron durante años, ladrillo por ladrillo. Espacios que además proveían servicios vitales a Personas viviendo con VIH/SIDA, Hombres que tienen Sexo con otros Hombres y Trabajadoras Sexuales. Los esfuerzos para la reconstrucción de Haití deben incluir a las organizaciones de la Sociedad Civil, sector que a través de sus servicios y veeduría serán un aporte fundamental para el futuro del país. Mientras tanto, Aid for AIDS y el Observatorio Latino se encuentran también recolectando medicinas que entregarán a Haití vía República Dominicana.

Creo que el mundo enteró se conmocionó con lo sucedido en Haití, duelen las muertes, la destrucción y las imágenes que vemos desde nuestro televisores con impotencia. Ver gente durmiendo en las calles habiéndolo perdido todo y agolpándose alrededor de camiones y helicópteros por comida y agua limpia. Con estas imágenes, uno se pregunta: ¿Cuántas personas viviendo con VIH y TB siguen tomando sus tratamientos? si los lograron recuperar debajo de las ruinas, además, necesitan contar con agua y comida. Si tienen los tratamientos y se terminan, ¿Sabrán cómo y dónde conseguir más?. Ante hospitales de campaña atestados de heridos y enfermos ¿Seguirá existiendo acceso a médicos especialistas que puedan ocuparse del VIH, la TB y la Malaria?. Hay muy buenas señales sobre los esfuerzos de coordinación institucionales, pero estas tres enfermedades se viven y combaten, a diario, por personas vulnerables que además carecen de otras necesidades básicas (con o sin un desastre natural).

La gran prueba para todos será el no olvidarse de Haití y ayudar en forma responsable con su urgente reconstrucción, que incluye también, la recuperación de los servicios públicos y de la sociedad civil en VIH, TB y Malaria. Teniendo la sabiduría de ayudar protegiendo la dignidad del ayudado y saber retirarse o transferir a tiempo decisiones, tareas y servicios a los haitianos, un país soberano, con una capacidad asombrosa de resiliencia a las peores catástrofes económicas, políticas, sanitarias y naturales.

Agradecemos a las personas y organizaciones que facilitaron información clave para este artículo.

Javier Hourcade Bellocq

Equipo de Corresponsales Clave

Buenos Aires – 29 de Enero de 2010.

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