Organizada por Demysex se realizó la consulta sobre el marco legal relacionado con Educación de la Sexualidad y otras acciones de seguimiento a la declaración “Prevenir con Educación”. Participaron cuatro organizaciones de América Latina, que se reunieron con organismos internacionales (UNESCO y UNFPA) y autoridades de Salud y Educación para generar un diagnóstico y una rendición de cuentas sobre los avances y retos en materia de Educación de la Sexualidad.

“A casi año y medio desde que los ministros de Salud y Educación de treinta países latinoamericanos suscribieran la Declaracion Ministerial en el marco de la Conferencia Internacional del SIDA, en México, los gobiernos en América Latina no han producido muchos avances en el cumplimiento de las metas comprometidas para el año 2010, entre las que se encuentran reducir en un 75% la brecha de programas de salud sexual, y en un 50% la de servicios de atención a jóvenes”, explicó el Dr. José Aguilar, Coordinador General de Demysex.

“México es un líder con incongruencias” agregó al indicar que a pesar de que fue el principal promotor de una propuesta tan progresista. Propuesta que incluye el respeto a los Derechos Humanos y a la diversidad sexual, la no discriminación, la educación sexual, la aplicación de pruebas rápidas y la disponibilidad de la Pastilla Anticonceptiva de Emergencia(PAE) sin embargo, en los estados del interior de México no se reparten aún la Cartilla Nacional de Salud ni se entrega las PAE, llegando al extremo incluso de quemar libros sobre sexualidad, como en el estado de Guanajuato.

“El no dar educación sexual puede causar muchas muertes”, sentenció María Ragúz, representante de la Universidad Católica de Perú. En 2001, las políticas antiabortistas y de abolir la anticoncepción en el país provocaron que aumentara seis veces los abortos y las muertes maternas. “Es una cuestión de desarrollo”, ya que en Perú 33% de las adolescentes son madres, y durante su vida tienen 5 o 6 hijos. “Todos los funcionarios saben que la educación es un derecho, el gran reto es lograr que la educación sexual sea considerada en la practica también como un derecho. Lo que conviene al niño, a la niña y al adolescente es estar informados”, concluyó.

Andrea Vanessa Mariño, integrante de la Fundación de Estudios e Investigación de la Mujer (FEIM), aceptó que es difícil que se puedan cumplir las metas, y explicó que en Argentina los conservadores han interpuesto recursos de amparo contra los anticonceptivos, contra las PAE, las clases de educación sexual, y por la defensa del “no-nacido”. Denunció que la Ley de Violencia de Género en el país aún no está reglamentada a casi un año de su publicación.

El mismo problema se vive en Guatemala, donde apenas en 2009 se generó el Reglamento de la Ley de Planificación Familiar, publicada en el 2005. José Roberto Luna, representante de Incide Joven señaló que en su país existen muchos casos de niñas de diez años de edad ya con hijos. Comentó también el control que ha ejercido el Opus Dei en la salud y educación de Guatemala.

Los representantes de estas organizaciones se mostraron moderadamente optimistas en los resultados que tendrán estas reuniones, ya que ha habido importantes avances, como la Cartilla Nacional de Salud de México, y esperan lograr que las autoridades cumplan las convenciones y compromisos de la Declaración Ministerial poniendo distancia de la influencia de los grupos conservadores de América Latina.

Andoni Bello Lanestosa

Equipo de Corresponsales Clave – México, DF, México, 31/01/10.

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