Diferencias, discusiones y desinformación. Esas son algunas de las características que se repiten en los procesos de elaboración de los informes UNGASS en todos los países de la región. Estela Carrizo, Presidenta de la Red de Personas Viviendo con VIH/sida de Mar del Plata, describe la situación en Argentina: “Hay un desconocimiento muy grande sobre las políticas públicas, las leyes y las reglamentaciones vinculadas a la temática del VIH/sida”, reconoce.

A pocos días de la presentación del Informe UNGASS, una de las diferencias entre las distintas organizaciones de la sociedad civil pasa por el puntaje que se le debe otorgar al desempeño gubernamental. “Las calificaciones están dando bajísimas, el promedio está dando 2 y 3 puntos, son calificaciones como las de África -explica- y no podemos dejar de ver el contexto del país comparado a la región, cuando Argentina y Brasil tienen los mejores modelos de atención en Latinoamérica”.

Carrizo sostiene que esta historia proviene del informe UNGASS del año anterior, en el que los promedios fueron demasiado elevados y eso trajo como consecuencia una reducción en el financiamiento de programas por parte de los organismos internacionales. “La consecuencia es que hay bastante rabia porque este año no ha habido financiamiento, se fue el Fondo Mundial, el Gobierno no tuvo liderazgo y algunas organizaciones que no tienen una estructura fuerte se están disolviendo. Argentina está visto como un país de clase media o de medianos ingresos, y ya no tenemos grandes donantes en el país”, detalla.

Al respeto opina que, si bien comprende que las bajas calificaciones son parte de una estrategia, las calificaciones no deberían alejarse tanto de la realidad. “Desde la Red tenemos la posición de no negociar nada. Estamos mandando nuestros informes bajo investigación y sobre evidencia científica, como tiene que ser”, señala y agrega: “Yo apoyo y comprendo que es una estrategia, pero me genera un poco de bronca ver cómo se negoció el año anterior y que ahora necesitemos hacer un informe mucho peor, que no tiene que ver con la gestión de Claudio Bloch (Jefe de Programa Nacional de VIH/Sida) que fue buena”, afirma.

Acerca de esta gestión, Estela Carrizo reconoce que se han logrado avances respecto a los servicios de personas viviendo con VIH, a la diversidad sexual y la identidad de género. Entre las deudas que siguen pendientes, destaca que el VIH/sida ha dejado de ser un tema de agenda para el Ministerio de Salud. “Los temas prioritarios son la Gripe A, el dengue y la vida saludable, pero eso tiene que ver con la idiosincrasia y la formación de nuestro ministro, porque Bloch llega hasta un punto, después hay una voluntad política”, reconoce.

Mientras tanto, esta semana se realizará la reunión nacional, en el que se compararán los informes realizados por el sector civil y por el Gobierno. Cuando se conozcan sus conclusiones se podrá saber si éstas reflejan la realidad de la respuesta nacional al VIH/sida o si están vinculadas a acuerdos, intereses políticos o conveniencias personales de algunos actores de la sociedad civil.

Alejandra Ruffo

Equipo de Corresponsales Clave

Buenos Aires, Argentina – 1 de marzo, 2010.

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