Hoy se llevó a cabo la plenaria inaugural del Concasida. Cada una de las anteriores experiencias se ha distinguido por algún elemento que le ha caracterizado y, si hay un elemento por destacar en el presente congreso, es la escasa participación de actores comunitarios provenientes de los países de la región. Pero además de eso -y sorprende por ser el país anfitrión- hay ausencia de actores locales.

El congreso ha sido poco publicitado y ha recibido limitada difusión en los medios de comunicación. Al respecto, Oscar Morales, de la oficina de VIH/SIDA de la Procuraduría de Derechos Humanos en Guatemala y de la Red Legal de Derechos Humanos, manifestó: “Es lamentablemente la limitada participación de líderes comunitarios, pues somos quienes promovemos las acciones y cambios ante los tomadores de decisiones, gobiernos y agencias de cooperación. Esto sólo demuestra la falta de compromiso para fortalecer efectivamente a la base comunitaria y hacerla parte fundamental en la respuesta”.

En la plenaria inaugural, la Doctora María Dolores Pérez, de la oficina de la Organización Panamericana de la Salud en Honduras, presentó un profundo análisis de las dificultades que limitan la calidad de la respuesta hacia y desde las mujeres, y recalcó la necesidad de abordar la violencia de género como una condicionante para la adquisición de la infección. Concluyó su discurso haciendo un llamado hacia el gasto efectivo, racional y ético en los programas y proyectos vinculados a la respuesta. “Hay pocos recursos para invertir, pero por favor, los pocos que hay, usémoslos. Es una cuestión de ética”, expresó.

En representación del Director regional de ONUSIDA -César Núñez- el coordinador para Honduras, Costa Rica y Nicaragua, Alberto Stella, hizo un repaso de los avances de los compromisos de UNGASS, ahondando en los retos que ha conllevado la movilización de los recursos y en los desafíos surgidos en la gestión de las acciones. Manifestó que, pese a los avances, aún falta mucho para consolidar algunas metas y recalcó la necesidad de dimensionar la epidemia de VIH como un reto que implica un trabajo consistente en torno a los Derechos Humanos y la ciudadanía.

El énfasis se centró en la feminización de la epidemia y esto generó algunas controversias, porque muchos consideraron que se continúan minimizando los efectos que el VIH/SIDA ocasiona en otras poblaciones vulnerables. Ante esto, Herbert Hernández, de la Red Nacional de Diversidad Sexual y VIH de Guatemala criticó: “Es inaceptable que algunas agencias de cooperación invisibilicen la evidencia epidemiológica generada en la región. Parece ser una actitud generalizada por parte algunos actores, sabiendo que aún hay grandes pendientes con los grupos más afectados”.

El actual CONCASIDA promete ser un congreso atípico o, al menos, muy diferente a los anteriores. Pero, pese a todo, continúa siendo el foro más importante en la región para el conocimiento y reconocimiento de los actores implicados en la respuesta, por eso será el compromiso de todas y todos lograr que nadie quede indiferente.

Carlos Romero

Equipo de Corresponsales Clave

San José, Costa Rica – 3 de marzo de 2010.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.