El VIH/sida pasaría a ser una enfermedad general, por lo que no estarían cubiertos los medicamentos para su tratamiento, y las pruebas de Elisa y Western Blot, hasta ahora gratuitas y de libre acceso para todos los ciudadanos, tendrían que ser pagadas por los usuarios. Esto sucedería de aprobarse los decretos emitidos por el Gobierno de Colombia para modificar el Plan Obligatorio de Salud.

Damián es un joven de 24 años, estudiante y voluntario de una fundación que trabaja por los derechos de las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgeneristas de Colombia. Vive con su familia, es soltero y desde 2007 sabe que vive con VIH. Se enteró por casualidades de la vida, cuando en su segundo control supo que había sido infectado ocho años atrás.

Damián cuenta con el apoyo de su familia, pero se queda sin el apoyo del gobierno. No sólo él, también miles de personas que viven con VIH o padecen enfermedades como el cáncer, la insuficiencia renal o la Tuberculosis. Esto se da a partir de los decretos emitidos por la Presidencia de la República, en manos del Dr. Álvaro Uribe Vélez, que dieron a conocer las modificaciones del Plan Obligatorio de Salud (POS), al cual tienen derecho todos y cada uno de los colombianos. Por estas modificaciones, las personas tendrán que pagar con sus cesantías, ahorros y hasta préstamos bancarios los servicios de salud que no estarán incluidas en el POS, a los cuales se accedía por medio de tutela, pero que era obligación del Estado hacerlos valer.

Con respecto a esto, Damián se pronuncia y afirma que el VIH/SIDA pasaría a ser una enfermedad general, cuyo tratamiento sería con calmantes e inflamatorios, que no son esenciales para mantener un estilo de vida. Añade que, si se aprueba el decreto, pasará a ser cotizante sin beneficios, ya que con el pago que hace no estarían cubiertos los medicamentos para su tratamiento de VIH. Explica que una persona que gana un salario mínimo (de 267 dólares aproximadamente), pagaría entre el 70 y el 80 por ciento del valor de sus medicamentos, que oscila entre 400 y 1.000 dólares. Además, las pruebas de Elisa y Western Blot -que eran gratuitas y de libre acceso por todos los ciudadanos en el Plan Obligatorio de Salud- tendrían que ser abonadas por parte del usuario (entre 41 y 150 dólares).

Por ésta razón, el pasado 18 de Febrero, Damián y miles de personas asistieron a una marcha en protesta por los decretos emitidos, que partió desde el Ministerio de la Protección Social hasta la Plaza de Bolívar, esperando que la Corte Constitucional no apruebe estos decretos que pondrían a la seguridad social en emergencia social.

Diego Leonardo Mora Bello

Equipo de Corresponsales Clave

Bogotá, Colombia – 28 de Febrero, 2010.

Fotografías: Cortesía Víctor Esteban

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