Alrededor de 500 adolescentes y jóvenes de toda Centroamérica y el Caribe, se reunieron para analizar y reflexionar sobre cómo afecta a esta población la pandemia del VIH/SIDA. Prevención, desafíos, el derecho a decidir, la feminización de la pandemia en la juventud, la vulnerabilidad, la percepción del riesgo, el abordaje de la sexualidad, la niñez y diversidad sexual y cultural; son algunos de los contenidos que buscaron abordar en este congreso. Sin embargo, lejos están de haber quedado conformes con su particpación real.

“No podemos hablar, no podemos expresarnos, los diferentes Concasida tratan de dar un énfasis en el tema de juventud, pero somos nosotros y nosotras quienes tenemos menor participación en las conferencias internacionales. Nos están usando como pretexto para atraer mayor financiamiento para estos eventos pero, al fin y al cabo, no nos toman en cuenta”, lamentó Félix Reyes, Presidente de la Red de Jóvenes con VIH en la República Dominicana, que reconoció que a pesar de ser invitados a presentar sus experiencias, no pudieron tener una participación activa.

“En la inauguración no había un joven en la mesa, fue lamentable. A 10 minutos de empezar el acto nos pidieron que suba una joven de Panamá, a quien por la prisa le tuvimos que ayudar a hacer el discurso. Cuando le tocó estar en la mesa, ni siquiera silla para ella había, eso de alguna manera nos está diciendo que las y los jóvenes no estamos siendo tomados en cuenta en la toma de decisión”, ejemplificó Félix. María Aguilar, del Movimiento Nacional de Adolescentes y Jóvenes y Fuerza Joven Latinoamericana, coincidió con él y aseguró que “la participación es mínima” y que hay poca incidencia de la juventud en las actividades principales.

Ante esta situación, los diferentes espacios y movimiento de adolescentes y jóvenes están realizando acciones para dar a conocer la declaración que realizaron el año pasado, para el V Foro Latinoamericano que se realizó en Lima, Perú. En él señalan la importancia de la participación real de la adolescencia y juventud, exigen que sean garantizados sus derechos a la salud sexual y reporductiva, sus derechos humanos, servicios de salud amigables que reconozcan la diversidad y la confidencialidad y que puedan participar del diseño, implementación y seguimiento de los programas de educación sexual, entre otros reclamos.

El Concasida de los jóvenes terminó, pero dejó más dudas que certezas en la población joven. Y a pesar de que en el acto de cierre sí estuvo garantizada su participación, la sensación final fue que el lema quedó en eso: un simple lema más.

Kenia Regina Sánchez Vado

Equipo de Corresponsales Clave

San José, Costa Rica – 5 de marzo de 2010.

*Con la colaboración de Ivette Murillo, de la Red de Comunicadores en VIH/SIDA.

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