El proceso comenzó con inseguridades. Al comienzo, los requisitos de los perfiles exigidos por ONUSIDA para la contratación de consultores fueron muy elevados y luego vino una polémica entres las agencias en torno a quién los financiaría. Todo esto atrasó el avance del proceso. Pero una vez elegidos los consultores -Carlos Solorzano e Hilda Martínez-, comenzaron las reuniones. Y los problemas.

Estos procesos deben ser abiertos e involucrar equitativamente a todos los actores pero, lamentablemente, hubo muy baja participación de la sociedad civil. Esto no fue porque no hayan querido estar, sino porque –por cuestiones de costos y espacio físico disponible- no fueron invitados. Sin embargo, sí hubo una alta representación gubernamental y de las agencias de cooperación. Por esta razón la sociedad civil, organizada en la Alianza Estratégica de Promoción y Defensa Pública de Panamá en VIH/SIDA, solicitó a los consultores la presentación de los avances del informe. Además, exigieron una participación más equitativa para la presentación del informe final.

Lo cierto es que en este informe UNGASS hay brechas grandes: se han tomado por evidencias estudios que ya tienen cierto tiempo, que no están acordes con la realidad del día a día. Esta situación perjudica al país, ya que los avances y compromisos demostrados no son del todo actuales, pero, a la vez, esta era la única forma de reportar los indicadores.

¿Quién falla? ¿Será que el Gobierno debe prestar más atención a esto para futuros informes? ¿Será que los informes UNGASS son sólo reportes cuantitativos y que no se realizan estrategias gubernamentales y desde la sociedad civil para reportar informes de calidad?

Esta realidad es triste. Pasa en Panamá y, probablemente, en muchos países de la región. Hay respuestas que quedan pendientes y en las que todos deberíamos pensar: ¿Valen la pena los informes UNGASS? ¿Para quién reportamos? ¿Por qué reportamos? ¿Para quedar bien ante las Naciones Unidas? ¿O verdaderamente para darle una respuesta al país por la realidad de la epidemia?

El Informe UNGASS 2010 se ha finalizado y enviado pero, por razones burocráticas, no se ha sido socializado en el país. Esto indica que aún la sociedad civil panameña debe asumir un mayor compromiso e involucramiento, ya que sólo realizando incidencias positivas cambiaremos el rumbo de la epidemia.

Dayra Garcia

Equipo de Corresponsales Clave

Panamá – 20 de abril de 2010.

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