Aproximadamente unos doscientos activistas por los derechos humanos y de la comunidad de Lesbianas, Gays, Trans y Bisexuales (LGBT) se congregaron frente a la Nunciatura Apostólica del Perú-sede del Vaticano en nuestro país-, para protestar por los abusos sexuales cometidos por algunos representantes de la Iglesia Católica a niños, niñas y adolescentes. También repudiaron las declaraciones vertidas por el Secretario de Estado del Vaticano, cardinal Tarcisio Bertone, que realizó paralelismos absurdos entre la homosexualidad y pedofilia.

“El propósito de este plantón pacífico es tratar de llamar la atención a la Sociedad Civil y las diferentes agrupaciones de derechos humanos para que no permitan que instituciones como la Iglesia católica alberguen a curas pederastas y traten de desviar el tema, aludiendo que la pedofilia está ligada a la homosexualidad”, afirmó George Liendo, representante de la comunidad GLBT. “La idea que promovemos es que se aplique toda la ley que se tiene en contra de las personas que cometen este delito y que no se trate de ocultar por el simple hecho de que son sacerdotes”, finalizó Liendo.

“Encubrir un delito también es un delito”, “Denuncia el abuso sexual contra niños, niñas y adolescentes”, “Ni el rezo ni la oración detendrán la violación”, “La pedofilia es un crimen, la homosexualidad no”; fueron algunas de las frases que enunciaron los manifestantes. Mientras tanto, un grupo de aproximadamente de treinta religiosos católicos se congregaron en el mismo sitio y la misma hora para rezar el rosario, en contraposición al plantón organizado por la comunidad GLBT.

“Hoy protestamos porque se han cometido abusos sexuales contra niños, niñas y adolescentes, que deben ser sancionados de acuerdo a las leyes existentes. Pero eso no está ocurriendo con los curas de la Iglesia católica en todo el mundo”, insistió Cristian Olivero, director del Movimiento Homosexual de Lima.

Cabe aclarar que la pedofilia es un trastorno de la personalidad y del comportamiento adulto y está penalizado en nuestro Código Penal, mientras que la homosexualidad ni es un delito según nuestro ordenamiento jurídico ni tampoco es un trastorno mental, ya que la Organización Mundial de la Salud la retiró de su lista de enfermedades en forma definitiva en 1990.

La protesta marchaba en forma pacífica hasta que un alto mando de la Nunciatura Apostólica trato de acallar a los asistentes, pero lo cierto es que la Iglesia Católica debería responder a los tribunales y a la opinión pública por el encubrimiento de los graves hechos que ocurrieron en todo el mundo.

Luis Pérez

Equipo de Corresponsales Clave

Lima, Perú – 28 de abril de 2010.

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