“El mundo está inundado de problemas. Es fácil hacer campaña con los gobiernos y decir: dénnos más dinero. Pero nosotros debemos cambiar la forma en la que hacemos las cosas”
dijo Clinton en tono crítico a la conferencia. “Si quieren ganar el caso, ellos (gobiernos donantes) deben creer que estamos haciendo el trabajo rápido, mejor y más barato. Entonces tendremos la autoridad moral de pedirle a la gente que nos dé más dinero” concluyó.

Unas horas más tarde, ya más moderado, el presidente de la Fundación Bill y Melinda Gates expresó: “No podemos continuar gastando los recursos en SIDA de la misma manera que lo hemos hecho hasta hoy. Nosotros, los activistas por un mayor financiamiento, también debemos asegurarnos de que estamos sacando el mejor beneficio de cada dólar y de cada gramo de esfuerzo”.

Ejerciendo una función similar a la de su esposa -las relaciones exteriores del gobierno norteamericano-, Bill Clinton argumentó: “Ustedes tienen dos opciones: pueden hacer una manifestación nombrando al Presidente (Obama) o podemos ir y obtener más votos en el Congreso y conseguir más dinero”. También explicó: “En mi experiencia, la segunda opción es la mejor y la que tiene más probabilidades de éxito. No hay manera de que la Casa Blanca vaya a vetar un incremento de los fondos para el SIDA”.

Amante de la ciencias y las evidencias, Gates llamó a un rápido incremento de medidas de prevención del VIH fáciles de aplicar, económicas y efectivas, como la circuncisión masculina, la prevención de la transmisión vertical y el tratamiento temprano.  “En África Subsahariana, donde más de 41 millones de hombres se podrían beneficiar con la circuncisión, en el ultimo año sólo 150 mil han accedido a esta intervención”, dijo Gates. Para sustentar el caso, acompañó sus palabras con un video que cuenta la historia de un joven sudafricano de 19 años “ansioso” por ser circuncidado.

Bill Gates pidió focalizar los esfuerzos de prevención en las poblaciones más vulnerables, como los HSH, las Trabajadoras Sexuales y los Usuarios de Drogas. También hizo un llamado a realizar más innovaciones en las ciencias básicas, los diagnósticos, los modelos matemáticos y cualquier manera de entender mejor al virus. Esto incluiría las vacunas, nuevos métodos de diagnóstico  y productos de prevención basados en los antirretrovirales, como pastillas, inyecciones y geles.  También se mencionó al tratamiento antirretroviral de las personas con VIH como un estrategia de prevención.

Aunque podríamos encontrar coincidencias en el reclamo de mayor eficiencia y eficacia, en cuidar y proteger el dinero, el discurso de uno pareció estar más del lado de la diplomacia y preocupado por el gasto, y el del otro más lanzado a la innovación y al desarrollo científico para proteger las inversiones. Tal vez uno de ellos era portador de una “misión” y el otro de una “visión”.

En el medio se realizó una apurada conferencia de prensa, curiosamente respondiendo algunas de las preocupaciones arriba mencionadas. En ella, Michel Sidibé, Director Ejecutivo del ONUSIDA, dijo estar asustado y afirmó que “En el año 2009 los gobiernos europeos redujeron su contribución en 600 millones de euros; necesitamos que este mecanismo (el Fondo Mundial), inclusivo y gobernado nacionalmente, sea financiado completamente”.

Ante los periodistas, Rolake Odetoyinbo del Grupo de Acción para el Acceso a Tratamiento de Nigeria afirmó: “No podemos tener medias tintas; aquí se está decidiendo quién vive y quién muere. Necesitamos 20 mil millones para el Fondo Mundial. Por favor díganle al mundo que aquí estamos y que queremos vivir”. Luego explicó cómo en el 2002, antes de la llegada del Fondo Mundial a sus país, ella debía conseguir 500 dólares por mes para pagar su tratamiento antirretroviral, lo que equivale a varios salarios mínimos mensuales.

Ante las preguntas de los periodistas sobre las preocupaciones expresadas más temprano por Clinton, Michel Kazatchkine, Director Ejecutivo del Fondo Mundial, respondió: “El Fondo Mundial es un mecanismo basado en el desempeño cuyas inversiones son auditadas por un Agente Local del Fondo y por la Oficina del Inspector General. Cada centavo que recibe el Fondo se invierte en los programas pues no cobramos un overhead. Los intereses que genera ese dinero depositado en la cuenta bancaria son la fuente que se emplea para cubrir los gastos operativos y administrativos”. “Quiero decirles que todos sabemos que el Fondo Mundial ha investigado cada caso de corrupción y llevado ante la justicia a los responsables. No conozco ningún otro mecanismo financiador que haga esto”, concluyó Odetoyinbo.

En resumen, un día de fuertes contrapuntos, con críticas más o menos constructivas, ideas revolucionarias, y la misma incertidumbre sobre la disponibilidad futura de los recursos.

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