Como muchos anticiparon, el porcentaje de participantes de América Latina y el Caribe en este evento internacional será muy bajo, como sucede habitualmente. En este caso en particular también se debe a que los organizadores pusieron un especial énfasis en asegurar una mayor participación de delegados de Europa del Este y Asia Central. Los ejes centrales que serán tratados según el programa de la conferencia tratarán las temáticas de Derechos Humanos, la no criminalización de las poblaciones más vulnerables y, en particular, la reducción del daño en usuarios de drogas. En unos días sabremos si las ambiciones y compromisos de los organizadores en términos de participación comunitaria y discusión de estos contenidos centrales se habrán cumplido.

Además de una participación marginal de becarios de nuestros países, la cantidad de sesiones disponibles con traducción al español será mínima y esto también representa una gran barrera para nuestra región a la hora de compartir y aprender.

Desde Vancouver 1997, las Conferencias Internacionales dejaron de ser sólo grandes eventos científicos-académicos para transformarse en un suceso político, con mayor o menor grado de impacto. Creemos que en esta edición las necesarias discusiones sobre Derechos Humanos y Acceso Universal serán opacadas por la urgencia de la falta de recursos financieros para la respuesta. En las inmediaciones de la sede de la apertura oficial se desarrollará una demostración exigiendo a los países desarrollados y donantes el cumplimiento de sus compromisos de financiar con recursos adicionales, sostenibles y predecibles la lucha contra el SIDA. Compromisos que se estiman en baja, como lo hemos descripto en otros artículos evidentes ante la falta de financiamiento para el Fondo Mundial para el SIDA, la TB y la Malaria.

Además de la temporada de crisis económicas en el “norte” y los recortes de sus presupuestos, se evidencia un cambio en la dirección de las agendas de la Cooperación Internacional. Esto refleja, al menos, un compromiso político algo inestable y fluctuante, porque el dinero está y se compromete en sumas sustancialmente superiores para otras prioridades y emergencias.

Pero más allá del lugar de la denuncia y la queja, es tiempo de leer los claros síntomas que indican que, para muchos de estos actores claves en la respuesta, el VIH/SIDA ya no es un asunto excepcional. Y, aunque el sentido común y morbi-mortalidad no les den la razón, este cambio ya es inevitable. ¿Qué debemos hacer entonces? Nadie tiene una respuesta. Pero tal vez lo que es impostergable, justamente, es dar la urgente discusión estratégica sobre qué debemos hacer. ¿Sucederá en Viena? Es muy difícil anticiparlo. Existen altas probabilidades de que una masa crítica de colegas transiten los interminables pasillos del centro de conferencias, pero haciendo más de lo mismo. Hay algo que es seguro: estos eventos faraónicos son de las primeras cosas que se volverán insostenibles por la falta de recursos, con un acto de sinceridad sobre el relativo valor agregado de las grandes conferencias.

Aquí estamos un grupo de tres corresponsales para llevarles a sus pantallas -en español, en vivo y en directo- muchas de las cosas que pasarán y los temas que se discutirán en Viena, a través de artículos que se estarán publicando constantemente en nuestra nueva página Web. Haremos nuestro mejor esfuerzo para ofrecerles información estratégica para nuestras comunidades, con una mirada crítica en los temas más prioritarios. Sin perder la esperanza de que este evento masivo sea una oportunidad para avanzar en el intercambio de experiencias, de conocimientos, en la discusión social, política e incluso como un mecanismo de rendición de cuentas.

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