“Esta campaña, en primer lugar, es una necesidad”. Esa es la definición que Maria Kharchenko, quien trabaja en Rusia en la Prevención de VIH entre migrantes, le dio a la campaña “Keep it Global” (Que siga siendo Mundial) cuando, en el marco de la Conferencia Internacional de Sida realizada en julio en Viena, ella y sus colegas de la región de Europa del Este y Asia Central recorrían los pasillos de la Aldea Global buscando adeptos. Hoy nuestra región está cerrando sus propuestas para la Ronda 10, por eso más que nunca hay que insistir en un lema: que el Fondo Mundial siga siendo Mundial.

“No sólo en el Este de Europa y en Asia, tampoco los países de la región Latinoamericana están siendo elegibles. Rusia y muchos países de Latinoamérica cuentan ahora con recursos pero pueden no tenerlos en el futuro, porque los criterios están cambiando y por estos criterios estos países no pueden aplicar para las propuestas”, explicó Kharchenko. “Esta es la situación actual que queremos cambiar”, sostuvo.

La situación es la misma en ambas regiones: se trata, en la mayoría de los casos, de países de ingresos medios con epidemias concentradas. Kharchenko explicó que en estas regiones la epidemia se expande muy rápidamente en determinadas poblaciones. “Y si bien en Europa del Este no hay el mismo de número de personas viviendo con VIH que en África, el porcentaje de acceso al tratamiento antirretroviral es menor. Además, muchas de las personas que viven con VIH no lo saben o acceden de forma muy tardía al tratamiento porque la mayoría son usuarios de drogas, hombres que tienen sexo con hombres o grupos muy vulnerables que tienen un acceso muy pobre a la información y a los tratamientos”, ejemplificó.

Cuando el Fondo Mundial se va

Como sucede en muchos países, las cosas se complican cuando la ayuda del Fondo Mundial ya no está. “En Rusia el apoyo del Fondo Mundial terminó y ahora dependemos sólo de los recursos del Gobierno, que no nos da lo que necesitamos. Ese es nuestro gran problema”, lamentó Kharchenko. En su país el uso de drogas y el trabajo sexual están prohibidos y son criminalizados, por esos las poblaciones más vulnerables son, justamente, las últimas en acceder al tratamiento. “Desde que la ayuda del Fondo Mundial se terminó, los programas de prevención empezaron a cerrarse, empezaron a cortar los fondos. Tenemos un solo programa de intercambio de agujas y es sostenido por donantes internacionales”, agregó.

Es por eso que hay que trabajar en conjunto para que el Fondo Mundial siga siendo Mundial. Lo que busca la campaña “Keep it Global”, puntualmente, es llamar la atención de los donantes y miembros de la Junta del Fondo Mundial, para que los criterios de elegibilidad sean revisados en la reunión de la Junta que se realizará en diciembre. La campaña es impulsada por la Coalición de Activistas para el Tratamiento de Europa del Este y Asia Central, que, como demostró Kharchenko es una región como la nuestra, compuesta por países de ingresos medios y epidemias concentradas. Por su parte, en nuestra región, Amigos del Fondo Mundial promovió hace un mes atrás una encuesta con el mismo propósito, darle la palabra a los representantes de las distintas comunidades de la sociedad civil para que expresen sus opiniones y puntos de vista sobre los criterios de elegibilidad y priorización.

Todo esto demuestra que la acción ya comenzó. Las problemáticas también están a la vista y las propuestas de la región, a esta altura, ya están cerradas. Ahora será necesario el compromiso más fuerte y más honesto de los gobiernos, los donantes y también de la sociedad civil. Porque que el Fondo Mundial siga siendo Mundial es una responsabilidad conjunta, una responsabilidad de todos.

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