“Me parece increíble que estemos presentando este video en la Legislatura. Han pasado cosas que hace 15 años, cuando pensaba que no era nadie, que era una simple putita que no sabía leer ni escribir, eran impensables, insoñables”. Elena Reynaga, Secretaria General de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR), se emocionaba al decir estas palabras y, con ella, todo el Salón Montevideo de la Legislatura Porteña, donde la organización presentó su documental histórico.

A través de este material se recorrió la historia del trabajo sexual en Argentina: con las injusticias, los avances, las pérdidas y la lucha colectiva de muchas mujeres que fueron conformando este presente: trabajadoras sexuales organizadas, sindicalizadas y que trabajan en un proyecto de ley que regule el trabajo sexual en todo el ámbito nacional. “Queremos tener jubilación, cobertura de salud, vacaciones; queremos los mismos derechos y obligaciones que tiene cualquier otro ciudadano”, exigió Elena.

Sus palabras demuestran que la población de mujeres trabajadoras sexuales aún no goza de los mismos derechos que el resto. Esto se traduce en desigualdad de oportunidades y, como un círculo vicioso, profundiza el estigma que todavía existe frente a al trabajo sexual y las personas que lo ejercen. “Hicimos este video porque queremos que nos conozcan, que sepan lo que hacemos, para que llegue a mucha gente. Nosotras sabemos que a la hora de debatir la ley no vamos a tener sólo a la Iglesia en contra, vamos a tener en contra a muchas mujeres”, lamentó la Secretaria General de AMMAR.

La existencia de una ley que regule el trabajo sexual en todo el país se vuelve urgente porque, como explicó Elena en el debate posterior a la presentación del video, las derogaciones de los códigos contravencionales no son suficientes: “Cambian los legisladores, los intendentes y lo que unos escriben con las manos otros lo borran con el codo. Es una historia de nunca acabar, desgastante, que se llevó la vida de Sandra Cabrera”.

Los primeros pasos ya están dados y el objetivo es presentar el proyecto de ley tras las elecciones presidenciales que tendrán lugar en Argentina en 2011. Mientras tanto, el documento será compartido con cada una de las integrantes de AMMAR, “para que se apropien, para que lo sientan”. Luego, vendrá un trabajo más profundo: el de concientizar a la sociedad. Para eso se realizarán foros y charlas, con el fin de dar a conocer el trabajo de AMMAR e imponer el debate.

En su discurso Elena Reynaga sostuvo que para ella es fundamental que el mensaje de AMMAR llegue cada vez a más personas: “Estoy convencida que si alguien conoce lo que hacemos, se lo puede contar a otras personas, y esas personas lo pueden compartir con otros”. Hoy, desde Corresponsales Clave, hacemos nuestra parte: para que cada persona que lea este artículo tome conciencia y pueda compartirlo con otros. Para que a la hora de discutir la ley, las voces en contra sean cada vez menos, para que el estigma y la discriminación desaparezcan y para que, después de tantos años de lucha, las trabajadoras sexuales alcancen lo que para Elena Reynaga, hace 15 años, también era impensable: tener los mismos derechos y las mismas obligaciones que el resto de los ciudadanos.

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