Junta de Gobierno

Hoy dio comienzo la 23ra Reunión de la Junta de Gobierno del Fondo Mundial en la ciudad de Ginebra en Suiza. Se trata de una reunión clave tanto para el Fondo, porque tendrá lugar la primera revisión de su estrategia hasta el 2016, como para la región, porque se discutirá el nuevo criterio de elegibilidad para los países solicitantes. Sin embargo, el inicio de la reunión se vio opacado por una nueva cobertura periodística de tono amarillista de la Agencia AP (Associated Press).

John Heilprin, el mismo periodista de AP autor de los artículos anteriores, publicó hoy una nota en la que refiere la intención de la Junta de Gobierno de poner “una mordaza” a la Oficina del Inspector General (OIG). También hace referencia a que los cálculos de los montos perdidos son inexactos y las pérdidas del Fondo Mundial serían mayores.

Este corresponsal participó durante el día de hoy en una serie de reuniones en Ginebra, preparatorias para la Junta que comienza mañana, donde tanto la Secretaría del Fondo Mundial como todas las delegaciones que conforman la Junta de Gobierno del Fondo analizaron el avance de algunas de las investigaciones de la OIG. La conclusión fue unánime: las investigaciones deben profundizarse acorde con la política de ‘tolerancia cero’; las pérdidas se deben recuperar y toda la información relacionada con los hallazgos debe ser pública. Por ello llama mucho la atención la oportuna publicación de este artículo. No ha habido una sola mención que pudiera levantar la sospecha de que algún actor o socio involucrado con el Fondo quisiera limitar o filtrar información.

Los hechos surgen de los informes y documentos de esta reunión y apuntan a una diferencia de perspectivas sobre si la OIG debería informar en forma directa a la Junta o a través del Comité de Finanzas y Auditoría. Una disputa que fue saldada rápidamente: la OIG es un mecanismo de auditoría e investigación independiente de la Secretaría del Fondo Mundial, que reporta y es supervisado por la Junta de Gobierno. El Inspector General, John Parson, participa de las reuniones y discute sus hallazgos con la Junta. Los informes se publican en la página web del Fondo una vez que han pasado por la Junta de Gobierno.

Estos mecanismos de transparencia y rendición de cuentas hacen del Fondo Mundial un mecanismo único. Cualquier persona directa o indirectamente vinculada con los programas del Fondo puede hacer una denuncia, anónima si lo requiere, al Inspector General. Muchas de estas denuncias surgidas en los países y en las comunidades han desencadenado investigaciones cuyos resultados son de público acceso. Ninguno de los denunciantes ha sido expuesto y funcionarios de gobiernos, del sector privado y de la sociedad civil están afrontando cargos en la justicia por robo, fraude y corrupción.

La OIG cuenta con más de treinta especialistas que investigan en cooperación con las autoridades locales las actividades bajo sospecha. Algunos de los gobiernos investigados ya se encuentran cumpliendo un plan de devolución de los recursos faltantes y se han tomado medidas para reubicar las subvenciones con otros receptores principales y sub-receptores.

Todo mecanismo financiero y de cooperación internacional asume altos riesgos cuando invierte en programas en países en vías de desarrollo, pero si el apoyo financiero depende de tener un 100% de seguridad, estos recursos estarían durmiendo en cuentas bancarias, generando intereses pero no pudiendo salvar ninguna vida.

Algo que hace innovador al Fondo Mundial es la apropiación nacional y la supervisión estratégica de los Mecanismos de Coordinación de País (MCP), quienes deciden en qué invertir y deben custodiar la inversión. Una constante en los países investigados por casos de corrupción ha sido un MCP débil. Por ello, la tolerancia cero a la corrupción “empieza por casa” y los miembros de nuestros MCP deben ser los primeros en tomar todas las medidas preventivas y correctivas en el mal uso de los recursos. Porque para cuando el caso es investigado por la OIG, las pérdidas pueden ser cuantiosas, miles las personas sin cobertura y el riesgo de la total interrupción de los programas muy alto.

Los comentarios de los miembros de las delegaciones en los pasillos también se centraban en que tanto la secretaría, la OIG como la Junta deben actuar con mucha responsabilidad. Porque el dinero y los medicamentos robados no salvan vidas. Pero a la vez, generar una serie de trabas y candados excesivos demora y burocratiza la implementación, haciendo los programas mortalmente lentos y poco eficientes.

Es difícil encontrar el balance adecuado, pero no imposible cuando existe un acuerdo sobre algunos principios básicos como son la transparencia y la tolerancia cero a la corrupción acompañada de una eficaz y rápida implementación.

Cuando el compromiso de algunos países donantes flaquea resulta muy sospechoso el repentino énfasis de algunas noticias que son la excusa perfecta para poner el dinero en otro lado. Hay al menos cuatro países donantes que han suspendido sus contribuciones hasta tanto las investigaciones estén avanzadas y se hayan puesto en práctica algunas reformas profundas en el Fondo Mundial. Podemos estar siendo testigos de una espiral que agote cualquier posibilidad de existencia y crecimiento de este mecanismo.

El Fondo se propone salvar 20 millones de vidas y evitar 200 millones de infecciones de VIH, tuberculosis y malaria en los próximos cinco años. Un día como hoy, cuando un país como Uganda aprueba la cárcel y la pena de muerte para gays, lesbianas y personas trans, el proyecto del Fondo puede sonar a ciencia ficción.

Ante todo si matamos las contadas fuentes de recursos basados en la evidencia y en los derechos humanos, estamos condenando a millones de personas en mayor riesgo, excluidos y marginados por sus propios gobiernos.

Sin resignar valores y principios esenciales debemos tomar decisiones pensando en las personas al final de esta cadena, aquellas que viven con o son vulnerables al VIH, TB y afectadas por la Malaria, quienes una vez serán los que más pierdan.

Comunicado de prensa oficial del Fondo Mundial

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