En poco más de una semana dará comienzo en la Ciudad de Nueva York la Reunión de Alto Nivel para la revisión integral de los progresos alcanzados en la respuesta al VIH/SIDA contrastados con las metas de la Declaración de Compromisos (2001) y la Declaración Política sobre VIH/SIDA (2006). En otras palabras, una revisión sobre los avances en Acceso Universal.

Desde hace semanas los países miembros de Naciones Unidas están negociando el borrador de la Declaración sobre el VIH/SIDA, denominado “Cero nuevas infecciones, cero discriminación y cero muertes relacionadas con el SIDA”. Un documento con el que cualquiera de nosotros rápidamente coincidiría y hasta podría considerar que debiera ser más contundente. Sin embargo, este documento tiene palabras y conceptos “inaceptables” para algunos países miembros. Y he aquí el nudo principal: el lenguaje. Un riesgo siempre presente en el proceso de negociación de una declaración internacional de países es que el documento consensuado como resultado sea malo, que su lenguaje y sus conceptos resulten en un retroceso. Incluir la mención a las poblaciones por su nombre, cuestiones sobre derechos humanos o género están entre las grandes dificultades en la negociación con algunos países conservadores y fundamentalistas.

Vamos a tratar de resumir algunas de las principales observaciones al documento y también sugerirles ciertas actividades que desde sus países se pueden desarrollar para apoyar estos esfuerzos.

En los últimos días el principal problema lo encontramos en el bloque de los países de África, que en sus discusiones no reconocen ni usan los acuerdos logrados en las consultas regionales, o la orientación dada por muchos países miembros de la Unión Africana. Esto ha llevado las negociaciones a cero. África y el mundo árabe muestran una fuerte alianza tendiente a eliminar cualquier párrafo que mencione a hombres que tienen sexo con hombres, trans o trabajadoras sexuales. Uno de los argumentos públicos es que demasiado énfasis en estas poblaciones resta interés a los temas de salud materno-infantil. Y van por más: tienen la ambición de incluir lenguaje sobre el respeto a los diversos valores religiosos, éticos y culturales.

El texto sobre Acceso Universal o el Objetivo de Desarrollo del Milenio 6 aparece muy diluido, carece de una impronta de urgencia y aceleración. Se ve muy remota la posibilidad de acordar metas claras y concretas que permitan salvar más vidas de aquí al 2015. Surgen evidencias de las reticencias de los países desarrollados a comprometerse con metas ambiciosas que deban luego sostener con un incremento en las contribuciones financieras.

El otro tema candente es el de los ADPIC (Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio) o TRIPS, por sus siglas en inglés, una herramienta crítica para incrementar la cobertura de tratamiento antirretroviral con medicamentos genéricos de calidad. El borrador en discusión reconoce el papel de los genéricos y la necesidad de superar las barreras y obstáculos que ofrecen algunas leyes nacionales, acuerdos regionales y bilaterales sobre propiedad intelectual. Esto podría verse diluido en la versión final del documento respondiendo a los intereses de los países poseedores del mayor porcentaje de la industria farmacéutica internacional y de las patentes de los medicamentos.

Uno de los argumentos más oídos de boca de los diplomáticos en Nueva York estos días es que no han recibido información o instrucciones de sus capitales. Esta es una excusa típica y también un hecho cierto: en muchos de nuestros países los responsables de la cartera de salud no se reúnen ni informan al ministerio de relaciones exteriores, del que dependen los embajadores ante las Naciones Unidas. Debemos evitar que todo el proceso de consultas nacionales y regionales sobre Acceso Universal caiga en saco roto.

¿Qué podemos hacer?

- Reunirnos urgentemente con funcionarios del área de salud y relaciones exteriores en nuestros países para hablar sobre los temas prioritarios surgidos en los informes de país y en la consulta regional.


- Escribir a las misiones en Nueva York, informando sobre los acuerdos alcanzados en el país o en la región. Para acceder a los datos de la misión de mi país baja en forma segura el Libro Azul de Naciones Unidas.


- Reunirnos con la delegación oficial de nuestro país y definir la posición y la estrategia que se llevará a la Reunión de Alto Nivel. Esto incluye en muchos casos hacer recomendaciones en los contenidos de los discursos de los jefes de estado o ministros (utilizar en todas las reuniones algunos de los siguientes documentos: Declaración Sociedad Civil, Grupo Asesor Internacional y el Informe de la Consulta Regional)


- Si viajas a Nueva York al final de este artículo hay datos sobre reuniones importantes en las que debes participar.

Concluyendo:

Hay mucho en juego en estas negociaciones, que van más allá del lenguaje y la retórica. Como hemos dicho, siempre podemos enfrentar un resultado adverso, ya sea por la desaparición del lenguaje sensible (que incluye el nombre de cada población clave), por la inclusión de lenguaje retrógrado y reaccionario, como así también por retener sólo una serie de metas ambiguas y modestas. Hay que recordar que una reunión de esta naturaleza y una declaración similar dio origen por ejemplo al Fondo Mundial para el SIDA, la TB y la Malaria, un mecanismo que ya ha salvado casi 7 millones de vidas.

Encontrarnos el 10 de junio con un documento lavado y débil será un viaje al pasado y una gran barrera para avanzar en el Acceso Universal. En el ámbito de la política internacional, para nuestros países, las metas son muy importantes. No son números para un eslógan: son compromisos públicos de inversión para responder a una crisis.

Hay mucho que hacer antes y durante la reunión, desde nuestras organizaciones, desde nuestras ciudades y en Nueva York. Como en las vísperas del 2001, el 2006 y como en las épocas de las conferencias internacionales, las recientes reuniones y espacios virtuales han estado cooptados por una lucha -de a ratos sangrienta- por ser invitado a ir a Nueva York a la Reunión de Alto Nivel (dentro y fuera de las delegaciones nacionales). Para la sociedad civil es también tiempo de rendir cuentas y de llegar a Nueva York a sumarse al grupo de activistas que están defendiendo hace meses nuestra agenda y nuestros intereses. Ante todo esperemos que, como en ediciones anteriores, en esta ocasión no nos encontremos colegas perdidos por los pasillos de las Naciones Unidas sin saber a dónde ir y sin haber leído el documento borrador de la declaración.

Reuniones en Nueva York:

Reunión de Orientación para la Sociedad Civil

Junio 7- 14 a 18 hs

Church Centre, 777 United Nation Plaza, 2do piso

(enfrente al edificio de las Naciones Unidas)

Reunión de la Sociedad Civil Latinoamericana

Junio 7 – 18 a 20 hs

Beekman Tower Hotel – 49th and 1st, 3 Mitchell Place

Reuniones diarias de la Sociedad Civil

Junio 8 Mañana 07.30 a 08.30 – Tarde 18.30 a 19.30

Junio 9 y 10 Mañana 08.00 a 09.00 – Tarde 18.30 a 19.30

Church Centre, 777 United Nation Plaza, 2do piso

(enfrente al edificio de las Naciones Unidas)

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