La Reunión de Alto Nivel sobre SIDA se aproxima y al decir de muchos de los negociadores, dentro y fuera Nueva York, las cosas están más complicadas que en el 2001 y 2006. Existe un riesgo elevado de que la declaración de la reunión resulte en un documento pobre o peligroso que nos retrotraiga al pasado.

La Reunión de Alto Nivel conlleva una serie de desafíos algo más complejos que decidir, consensuar y articular para definir quien va viajar por parte de la Sociedad Civil (y si mi gobierno o ONUSIDA apoyan o no a dichos representantes). Porque como todo lo que sucede en el ámbito de las Naciones Unidas cada palabra cuenta y tiene una dimensión muy importante para algunos Estados Miembros.

La negociación de un borrador de declaración (denominado “borrador cero” en este caso) es una oportunidad para todos los países progresistas de introducir lenguaje inclusivo, basado en los derechos humanos y en las evidencias, como lo es también una oportunidad para los países conservadores (y fundamentalistas) para poner lenguaje sobre los valores “religiosos, culturales y familiares”. Y en esta ocasión hay un bloque muy fuerte, el de África, que viene empujando esta agenda, con el apoyo circunstancial del Vaticano y El Caribe. Solo imaginarlos con tan poco en común pero todos juntos me eriza la piel.

Hoy participé en una teleconferencia con colegas de la sociedad civil de América Latina organizada por Gestos de Brasil, donde además de revisar los progresos en la delegaciones nacionales, tuvimos acceso a información actualizada y se comenzaron a discutir algunas tácticas de trabajo para Nueva York. Me tomaré la licencia de compartir por este medio algunas de las ideas que surgieron con el solo propósito de que más colegas (que no estuvieron presentes hoy) puedan conocerlas, sin que se transforme esto en un Wikileak.

Es fundamental que en nuestros países la sociedad civil tenga algún acceso al Ministerio de Relaciones Exteriores o a la Cancillería dado que es esta cartera de gobierno la que instruye a los embajadores que se encuentra negociando en Nueva York. Lo ideal es hacerlo junto al Ministerio de Salud, por ejemplo solicitando al Jefe de Programa que invite al responsable local de la misión a la próxima y probablemente última reunión sobre el tema en el país. Se sorprenderían de la desconexión y falta de comunicación que existen en muchos países entre funcionarios de ambas áreas y se negocia sin dirección. También uno puede escribir cartas directamente al ministro de Salud, al de Relaciones Exteriores y copiar a las misiones. Encontrarás los datos de tu misión en Nueva York en este vínculo.

Como sugirieron algunos colegas experimentados en la teleconferencia, en Nueva York hay que “jugar en equipo”. Gobierno y sociedad civil del mismo país deben transitoriamente abandonar sus diferencias y trabajar juntos para mejorar las posibilidades de una negociación exitosa. Claro, la excepción sería que tu gobierno esté del lado equivocado. En ese caso lo sentimos mucho, toca convencerlos. El mensaje sería no usar el tiempo y el espacio de Nueva York para resolver públicamente problemas que deben resolverse en casa. Durante esos tres días el tema y la prioridad son otros y siempre se puede aprovechar la oportunidad para conversar en privado o acordar un cita con, por ejemplo, nuestro ministro de Salud.

Como mencionáramos en un artículo anterior, muchas cosas que están en riesgo -o dicho de otro modo, algunas de las cosas que los bloques del “otro lado de la mesa” quisieran ver desaparecer- son: las poblaciones más vulnerables listadas por sus nombres, cualquier lenguaje sobre derechos humanos, salud sexual y reproductiva, más compromiso financiero de países desarrollados y en vías de desarrollo (contribuciones domésticas) para la respuesta al VIH/SIDA y cualquier meta (cuantitativa) que los comprometa en general y los obligue a rendir cuentas más tarde.

Es importante mencionar que no hay en agenda ninguna otra reunión o vencimiento aparte de los Objetivos de Desarrollo del Milenio en el 2015 y muchos representantes de los países miembros regresarían más que cómodos sin más reuniones en la agenda en su futuro próximo.

A solo una semana, todavía podemos hacer una diferencia en nuestros países. Y para aquellos que ya hayan ganado “la primera de las batallas” y viajen a Nueva York quedan por delante otras tantas que librar en sólo tres días. Recuerden que es buena idea abordar el vuelo a JFK con casi todo lo que hay que leer leído y no olviden que hay reuniones en agenda para la sociedad civil cuyas coordenadas encontrarán al final de este artículo previo.

Para concluir este envío quiero destacar el excelente trabajo que vienen realizando Gestos, Alessandra Nilo y Sergio Costa, quienes hace más de un año por medio del e-group UNGASS y reuniones diversas nos ayudan a saber lo que pasará y lo que está pasando en este momento en Nueva York.

“La única batalla que se pierde es aquella que se abandona”

Cte. Ernesto “Che” Guevara

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