Salvo los categóricos discursos de Joseph Deiss, Presidente de la 65ta Conferencia de la Asamblea General de las Naciones Unidas, del Secretario General Ban Ki Moon y del Director Ejecutivo de ONUSIDA Michel Sidibé, las intervenciones posteriores no fueron más que declaraciones complacientes sobre los modestos avances en los países, ignorando las brechas y desaprovechando la tribuna global que supone una asamblea de las Naciones Unidas.

Con intervenciones ligeras y políticas, dio inicio la Reunión de Alto Nivel sobre el SIDA en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. Pese a la variopinta participación de dignatarios y altos representantes en la plenaria inaugural (Ruanda, Nigeria, Mali, Fiyi, Gabón, Chad, Sudáfrica, Lesoto, Yibuti, República Centroafricana, Bélgica, Suiza, Ghana, Mauricio, Guatemala, Tayikistán, Guinea Ecuatorial, Países Bajos y Senegal) se respira cierto desencanto por la falta de contundencia de las declaraciones de las y los representantes.

En la agenda de oradores ya se percibían las líneas generales de la jornada, con fuerte presencia de los países africanos, los que han mantenido una fuerte resistencia a los contenidos de la Declaración que se emitirá el próximo viernes y cuyo borrador final ha sido negociado con grandes vacíos y carencias.

Pese a ello, en la plenaria vespertina Latinoamérica (representada por la UNASUR) hizo historia al manifestarse a través de Edgar Giménez, Ministro de Salud paraguayo, quien puso de manifiesto la necesidad de articular acciones basadas en la evidencia y en el marco de los derechos y reconocer las particularidades de la región. Llamó particularmente la atención el análisis que hizo sobre los matices del contexto latinoamericano, que incluyen la desigualdad, las políticas macroeconómicas y los retos para la adquisición de insumos y medicamentos.

Además del Primer Ministro belga Yves Leterme, Giménez fue el único orador que habló de los ADPIC (Acuerdo de la Organización Mundial de Comercio sobre los aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el comercio) y sus implicaciones en la producción de medicamentos genéricos, vitales en las respuestas de los países de la región.

Probablemente la declaración final de esta conferencia no reflejará las necesidades y visiones de Latinoamérica y nos corresponderá –una vez más- defender y posicionar nuestras demandas, pues al final el trabajo, el compromiso y la evidencia primarán ante la corrección política y la miopía.

Afuera, grupos de personas afectadas han empapelado las paredes denunciando los pocos avances de la asamblea. Dentro, una gran mayoría de las y los delegados han abandonado la reunión.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.