Vivir en Paraguay y no ser heterosexual, es decir, ser una persona trans, lesbiana, bisexual, o gay (LGBT) es salir de la norma sexual establecida para hombres y mujeres en nuestra sociedad. Esto conlleva un alto grado de discriminación y, en algunos casos, la posibilidad de ser víctimas de actos de violencia. Varias organizaciones nucleadas en la Coalición LGBT-Paraguay están trabajando para cambiarle la cara a esta realidad.

7ma marcha LGBT en Paraguay en 2010

Algunas instancias del Estado paraguayo avanzan lentamente hacia el reconocimiento de los derechos humanos de las personas LGBTI, mientras otras mantienen la cerrazón tradicional. Los grupos fundamentalistas católicos y evangélicos continúan obstruyendo, tergiversando y manipulando cualquier apertura hacia el reconocimiento de sus derechos humanos, contribuyendo así a que la discriminación y la violencia sigan marcando la vida de las personas LGTBI.

Por ello, varias organizaciones y activistas decidimos juntar nuestros esfuerzos y deseos, y desde un espacio en formación denominado “Coalición LGBT-Paraguay” estamos construyendo acciones y discusiones que tengan fuerza e impacto en la sociedad, ejercitando la democracia real desde un espacio de lucha necesariamente colectivo. El trabajo por hacer es arduo, pero creemos en este esfuerzo porque queremos despojarnos de herencias autoritarias, de personalismos, de malos tratos y de no reconocimientos.

La Coalición LGBT-Paraguay está integrada por Aireana, grupo por los derechos de las lesbianas; GAGLT, Grupo de Acción Gay Lésbico; Ñepirú, de Coronel Oviedo; Panambí; Paragay; La Comuna de Ema Chana y Todas las Demás; y Las Ramonas (organización de feministas jóvenes). Aquí les presentamos algunas historias contadas por sus protagonistas.

AIREANA

Rosa Posa

Rosa Posa es miembro de Aireana, un grupo de mujeres que trabaja por el reconocimiento de los derechos de las lesbianas en Paraguay. Según ella, “Este ha sido un año de debate, un año en el que los pequeños avances nacionales y sobre todo los regionales han levantado las furias de la neo-inquisición. El solo atisbo de la igualdad de derechos en un país vecino, la Argentina (aunque limitados a una figura jurídica discutible en el plano social, como es el matrimonio), ha clavado una espina en el alma de los fundamentalismos religiosos, que han pretendido devolver a las lesbianas, los gays, las personas trans, bisexuales e intersexuales (LGTBI) al lugar de la inhumanidad, donde se encontraban cuando este sector aplicaba la hoguera a quienes no pensaban ni actuaban como ellos, allá por la Edad Media.”

Aunque es crítica también, cuando afirma que “debate en serio ha habido muy poco: pocas han sido las reflexiones jurídicas públicas sobre las posibilidades de la Constitución, sobre la pertinencia de la figura ‘matrimonio’ y hasta algunos grupos han levantado una voz razonable en esta polarización inventada por la extrema derecha religiosa, diciendo que la igualdad social es mucho más amplia que el derecho a que el Estado reconozca a las familias que ya existen”.

PARAGAY

Paragay es una Asociación Civil sin fines de lucro legalmente constituida desde noviembre del 2006, cuya misión se centra en luchar contra la discriminación por orientación sexual e identidad de género y la prevención del VIH/SIDA.

Gustavo Benítez

Sobre el trabajo de la organización, Gustavo Benítez, director ejecutivo, nos cuenta: “Desde la ONG hemos impulsado varias campañas comunicacionales contra la homofobia y la prevención del VIH/SIDA desde el año 2007. Estas campañas han arrojado como resultado la visibilidad mediática y social del problema y han ayudado a disminuir la homofobia en el país, aunque aún hay mucho trabajo por hacer.”

Pero los esfuerzos y logros de Paragay no terminan allí. Según Gustavo, “también realizamos acciones de prevención del VIH/SIDA e ITS en población trans, gay y otros hombres que tienen sexo con hombres con el apoyo de ONUSIDA y el Fondo Mundial de lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria. En estos cinco años hemos logrado incidir para la reducción de la vulnerabilidad de adolescentes gays y trans en ambientes escolares”.

Actualmente, Paragay trabaja en la prevención del VIH/SIDA y otras infecciones de transmisión sexual a través de la promoción entre pares. Este proyecto les ha facilitado el acceso a varias regiones del país y les ha permitido llegar a muchas personas LGBTI que de otro modo no hubiesen podido alcanzar, empoderándolos en derechos humanos y salud sexual.

PANAMBI

La ONG Panambí trabaja en la promoción y defensa de los derechos de las personas trans. Fue creada en el año 2008 en el marco del proyecto financiado por el Fondo Mundial.

Marie Betancourt

La población trans constituye una de la más discriminadas por parte de las estructuras y servicios estatales y la sociedad paraguaya en general. “La situación de la población trans en Paraguay ha estado marcada por la vulneración crónica de sus derechos humanos, llegando en los últimos años a ser constantemente víctimas de exclusión social por parte de personas o grupos transfóbicos organizados”, explica Marie Betancourt, presidenta de la organización.

Actualmente el trabajo de Panambí se centra en la incidencia política para la defensa y promoción de los derechos de las personas trans, exigiendo y proponiendo la implementación de políticas públicas concretas. Como resultado de este esfuerzo, se han aprobado una serie de políticas que aguardan su total implementación y, a futuro, su sostenibilidad. Entre los logros se destacan la atención de la salud orientada a las necesidades y realidades de las trans; la sensibilización del personal de salud para que las llame por su nombre de género; la mejora de la calidad de vida de las personas trans privadas de su libertad; la reapertura de las investigaciones de casos de crímenes de odio contra travestis que habían sido caratulados como crímenes pasionales y archivados; y el acceso igualitario a la educación. La organización sigue trabajando para ver concretado su mayor desafío: la aprobación del proyecto de Ley de Identidad de Género.

ÑEPYRU

“Ser la única ONG LGBTI del interior del país (Coronel Oviedo) ha sido duro, pues al ser los pioneros nos ha tocado abrir y transitar caminos nunca antes transitados. Diversas fueron las reacciones de la sociedad, desde discriminaciones casi imperceptibles hasta agresiones físicas”, explica Tito Mereles, vicepresidente de Ñepirú. Y continúa: “Conscientes del desafío que decidimos llevar adelante, esto no nos ha detenido. Sabíamos que sería duro romper años de cultura conservadora y fundamentalista pero aquí estamos, avanzando lentamente a pasos pequeños, pero lo importante es haber comenzado, seguir adelante, ganar cada vez más espacios y hacer respetar nuestros derechos como cualquier ciudadano y ciudadana”.

Tito Mereles

Las acciones de Ñepirú en el terreno de los derechos humanos han tenido como resultado la firma de convenios con las autoridades de la ciudad, comprometiéndose a trabajar en forma articula en pos de una comunidad más inclusiva, por la no discriminación y el acceso igualitario al trabajo, la salud y la educación. Además, la organización trabaja en varios proyectos para incentivar a las personas a denunciar cualquier tipo de violación de sus derechos. Luego dan seguimiento a estas denuncias con la ayuda de otras ONG que trabajan en derechos humanos.

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