Las salas de emergencia de los hospitales públicos de la provincia de Buenos Aires en Argentina son uno de los eslabones más débiles de la atención a las personas que viven con VIH. Así lo denunciaron en un comunicado los miembros de la Red Bonaerense de Personas Viviendo con VIH a raíz de la desastrosa atención recibida por una de sus integrantes en la guardia del Hospital Güemes de Haedo. “Este no es un caso aislado; sabemos de situaciones similares de otras personas viviendo con VIH que han tenido dificultades cuando necesitan este tipo de atención de urgencia y no siempre tienen acceso a la intervención de una organización como la nuestra para que medie y lo solucione”, explicó Fabián Salguero de la Red Bonaerense.

El caso que denunciaron específicamente es el de Aldana, una integrante trans de la Red, visible desde hace mucho tiempo y voluntaria hace 5 años en el hospital al que acudió para que la atendieran por una fuerte descompensación debido a un tratamiento de quimioterapia y rayos que está recibiendo por un tumor.

En una primera instancia esperaron durante tres horas a la ambulancia y finalmente decidieron llevarla al Hospital Güemes en un móvil que utiliza la Red Bonaerense para traslados en casos especiales. Al llegar al hospital la tuvieron que ingresar por sus propios medios porque no consiguieron que nadie la trasladara, situación compleja si se tiene en cuenta que Aldana se encontraba muy mal: no se sostenía en pie, tenía incontinencia, desvariaba, y tenía dificultades para expresarse. Cuando lograron ingresar a la guardia tuvieron que esperar dos horas para la atención y la médica que se acercó les recriminó porque la traían sin higienizar. El estado en el que Aldana se encontraba en ese momento era producto de la larga espera que habían tenido. La doctora, quien no quiso dar su nombre completo y sólo dijo que se llama Julieta, exigió a quienes la acompañaban que la limpiaran para atenderla. Al responderle que quienes se encargan de eso son los enfermeros, la médica respondió: “hay sólo dos enfermeros, y si tienen reclamos, háganselos al gobierno.”

Hospital Güemes de Haedo, Provincia de Buenos Aires

Luego de hacerle un análisis de sangre y de esperar durante dos horas más el resultado, una de las médicas dijo que, siendo una paciente terminal y VIH positivo, tenía que volver el lunes para ser atendida por consultorios externos. “Ante la desesperación, tomamos la decisión de negarnos a sacarla del hospital. Nos comunicamos con su médica de cabecera, que trabaja en ese mismo hospital, para que pida la internación”, explicaron en el comunicado. También hablaron con Carlos Falistocco, director de la Dirección de Sida de la Nación, a quien le solicitaron que interviniera y rápidamente consiguieron a través de la directora del Hospital Posadas, Lucrecia Raffo, una cama disponible. Pero finalmente les informaron que la internaban en el Güemes por el llamado de la médica de cabecera.

“A todo esto ya habían pasado casi ocho horas y nuestra paciencia se había acabado hacía mucho, pero lo que colmó el vaso fue que una médica le pidió a uno de los compañeros que le hiciera él un hisopado a Aldana y ante la negativa ella se puso nerviosa y rompió el tubo de ensayo, donde se debía depositar el hisopo. Le recriminamos la negligencia, ante lo que llamó a seguridad para que nos saquen de la sala de espera porque decían que queríamos agredir a los médicos. Nos reunimos con la gente de seguridad y les explicamos lo que veníamos soportando, pidiéndoles que avisaran que queríamos que fuera trasladada al piso y sacada de la guardia, lugar donde había sido maltratada y vulnerada en todos sus derechos. Así logramos que fuera subida en forma inmediata a traumatología, sector internación. Aldana pasó varios días en una cama ubicada en el medio del pasillo, ya que no había espacio en la sala”. Afortunadamente, ya se encuentra mejor y la pasaron a una sala común.

Los miembros de la Red Bonaerense están cansados de tener que luchar por resolver este tipo de situaciones que debieran ser mucho más simples. Salguero consideró que el maltrato en las guardias muchas veces tiene que ver con la falta de capacitación de los médicos que en general son residentes, pero también con la discriminación. Sabe que una parte de la situación está relacionada con la crisis sanitaria que se vive en la provincia de Buenos Aires, pero también que eso no es una buena excusa para que los maltraten así.

La Red Bonaerense de Personas Viviendo con VIH cuenta con un teléfono para hacer denuncias o pedir asesoramiento en el caso de encontrarse ante situaciones similares: 011-15-59656413 o por mail a redbonaerense@hotmail.com.

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