En la última semana ha circulado un informe crítico sobre el Mecanismo Coordinador de País producido por el Observatorio Mexicano sobre el Fondo Mundial, una iniciativa impulsada por las organizaciones Salud, Derechos y Justicia, A.C. y Derechohabientes Viviendo con VIH del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

“Disculpen las molestias, esto es una revolución” (*)

El informe  del Observatorio se centra en los problemas en la comunicación del MCP, la rendición de cuentas, la transparencia y un potencial rol dominante del gobierno mexicano. La publicación de este informe ha tenido como efecto una carta de la Secretaría del Fondo Mundial al MCP. Esta misiva, a la que tuvimos acceso por un colega que integra el MCP, refleja las principales observaciones del informe y concluye diciendo: “Dado que el desarrollo del Programa financiado por el Fondo Mundial se encuentra en un periodo crítico, incluso con un desembolso pendiente de ser aprobado, le solicitamos atentamente su respuesta…”

Esta publicación tomó por sorpresa a muchas personas dentro y fuera de México, en particular al MCP. Parte de este efecto reside en que no hay una relación formal entre el Observatorio que produjo el informe y el mecanismo. En este sentido podemos analizar como positivo que se trata de una iniciativa independiente, y al mismo tiempo concluir que existe el riesgo de llegar a determinadas conclusiones sin haber accedido a todas las evidencias y antecedentes.

Sobre el particular opinó Anuar Luna, vicepresidente del MCP: “Este mecanismo no tiene ningún tipo de relación formal o informal con las organizaciones autoras, razón por la cual no forma parte de la estrategia  de comunicación, transparencia y rendición de cuentas. Tampoco tiene ningún tipo de colaboración formal con ningún miembro del MCP representante de las poblaciones clave.” Y agregó: “Sin embargo, sus autores son considerados parte del grupo de constituyentes de las poblaciones de personas que viven con VIH, razón por la cual sus opiniones y puntos de vista siempre han tenido espacio en los foros de discusión de temas relacionados con el proyecto del Fondo Global en México”.

Según nos informan, el MCP no ha podido tener aún recursos para financiar las actividades relacionadas con la comunicación externa. Se ha visto obligado a establecer mecanismos informales a través de la colaboración de sus miembros. Por ejemplo, los documentos clave se han publicado en un espacio del portal del Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH/SIDA (CENSIDA). Al mismo tiempo, el bloque que representa a las poblaciones en mayor riesgo y a las personas que viven con el VIH ha establecido mecanismos informales como lo son los informes periódicos a sus constituyentes y un página dedicada en Facebook.

¿Qué dice el informe del Observatorio?

En  una edición anterior la iniciativa se había centrado en el Receptor Principal de la subvención. En esta segunda entrega se focalizaron por completo en el MCP y algunas de las debilidades identificadas son:

Transparencia y rendición de cuentas

El informe señala el incumplimiento de las normas de transparencia del artículo 65 de las directrices y requisitos de los MCP por carecer de una estrategia de comunicación, en particular con información sobre oportunidades de financiamiento. En segundo lugar por la no publicación y seguimiento de un plan anual de supervisión. Por estas carencias, el informe señala que no existe constancia de que las decisiones del MCP-México se hayan tomado con base en discusiones amplias y participativas, donde las voces de todos los sectores representados -e incluso de quienes no son miembros de este organismo- se hayan escuchado (cabe señalar que hemos tenido acceso a un manual de Comunicación para el MCP). El documento también resalta que muchas de las discusiones suceden exclusivamente en el ámbito del Comité Coordinador del MCP. Este Comité se encuentra conformado solo por la Presidenta, el Vice-presidente y el Presidente ex officio del MCP.

Este malestar se hizo más evidente con la inesperada renuncia de la Dra. Alejandra González, Directora del Programa de VIH/SIDA de la Ciudad de México, quien explica su renuncia de la siguiente manera: “… las formas de operar el MCP han cambiado radicalmente: el Consejo Coordinador asumió las competencias del pleno, canceló el debate y la reflexión colectiva –al punto de que incluso la mínima solicitud de información de parte de un algún integrante ajeno al Consejo Coordinador es considerada un boicot al desarrollo de la propuesta.”

El peso del Gobierno Federal en las decisiones del MCP

“El Director del Programa Nacional se autonombró, sin consulta ni aprobación del pleno, Presidente ex officio de este Mecanismo, con la venia de la Presidenta y del Vicepresidente. Sobre todo, se modificó el ánimo de colaboración y de participación que caracterizaron al primer proceso”, testimonia la Dra. González en oportunidad de su renuncia al MCP.

La inclusión del Jefe del Programa Federal en el Comité Ejecutivo y la participación de otros representantes gubernamentales en el MCP tiene como consecuencia, para el Observatorio, el sometimiento de la supervisión del proyecto a una compleja red de intereses, en cuyo centro puede no encontrarse el cumplimiento de los objetivos del proyecto aprobado.

No es la primera vez que se refiere este fenómeno. El Censida es uno de los únicos programas nacionales en la región que subvenciona la labor de las organizaciones de la sociedad civil desde la década de los ‘90. Y aún cuando su mecanismo de financiamiento cuenta con un proceso de selección de los beneficiarios, existe la sensación -seguida también por recientes denuncias públicas- de que la libertad de expresión para manifestar críticas y observaciones al programa podría estar fuertemente condicionada.

Una fuente de la sociedad civil mexicana cercana a nuestro equipo refirió: “Hay quien tiene miedo a tener una voz crítica por temor a las represalias o simplemente porque cada vez es más común que los activistas prefieran callar por no perder el recurso que podrían recibir.”

Sabemos que el temor a las represalias no es un tema menor a la hora de ejercer uno de roles medulares de la sociedad civil: la veeduría y el control social. Ciertos o infundados, estos temores deben ser superados urgentemente, y la única forma de hacerlo es que el gobierno dé señales claras de que las quejas, denuncias y desacuerdos no se traducirán en una segregación de los “díscolos”.  Esto, claro, va más allá del Fondo Mundial. Los recursos que el Gobierno Federal de México emplea para subvencionar a la sociedad civil es dinero de los contribuyentes mexicanos y debe ser gestionado con los más altos estándares de transparencia, equidad y eficiencia. Al mismo tiempo, la sociedad civil debe perder sus miedos y evitar transformarse en simple proveedora de servicios.

Conflicto de interés

En esta parte del informe se describe un fenómeno clásico en la mayoría de los MCP del mundo, y es el hecho de que el gobierno tiene un lugar prominente en el mecanismo a la vez de ser un sub-receptor en el proyecto. Este es un conflicto de interés inherente a la estructura de gobierno local e internacional del Fondo. Sin embargo, muchos países han encontrado formas muy prácticas de superarlo.

Sobre el conflicto de interés el Vicepresidente del MCP dijo: “Existen básicamente dos mecanismos: el primero es la política de prevención y resolución de conflicto de interés. Este documento es nuestro marco de gobernanza para poder atender y prevenir cualquier situación relacionada con conflictos de interés (supuestos, reales y potenciales)”. Y agregó: “En caso de que la política no brinde suficiente orientación sobre cómo abordar un caso “complejo”, entonces el caso se turna al Comité de Ética, quienes se encargan de analizar y dictaminar sobre cualquier situación vinculada con el conflicto de interés.”

Del informe y de la carta oficial de respuesta al Fondo Mundial queda claro que existen varias situaciones de conflicto de interés en el MCP, de las que son conscientes sus miembros a través del develamiento, pero no queda claro qué medidas toman para reducir los efectos de estos conflictos (manual de CdI).

Los tres temas aquí destacados están vinculados entre sí. Cualquier avance en uno de ellos mejorará la institucionalidad y gobernabilidad de un proyecto que invierte 68 millones de dólares americanos en 5 años para la respuesta al VIH/SIDA.

Al cierre de este artículo el MCP había enviado una carta de respuesta a los cuestionamientos del Fondo Mundial. También expresaron a los autores de este artículo la preocupación sobre la reacción de la secretaría por encontrarla excesiva, poniendo como condicionamiento del próximo desembolso las aclaraciones a los puntos del informe del Observatorio. Entretanto, la percepción del MCP es que dicho informe es sesgado y es una forma de boicot al proyecto.

Anuar Luna, vicepresidente del MCP, puntualizó: “Se debe apoyar en el mejoramiento del proceso de la propuesta; para que un observatorio cumpla con su misión debe existir un estrecho canal de comunicación con los actores clave. La falta de este puente de comunicación genera sesgos y vacíos en la información, la cual, si no es manejada adecuadamente, puede generar mayor confusión que transparencia”. Y concluyó: “Un mecanismo de vigilancia debería apoyar estos procesos de comunicación y no generar mayores dudas y desconfianza.”

Cuando el río suena, agua lleva

Por medio de este informe especial hemos tratado de cubrir los recientes eventos relacionados con el Fondo Mundial en México y utilizar el mismo para ofrecerles acceso por medio de hipervínculos a los principales documentos del MCP y las comunicaciones con el Fondo Mundial.

Este episodio no debería tomarnos por sorpresa. En abril publicamos un artículo sobre el descontento de algunas organizaciones de la sociedad civil por el resultado de la convocatoria pública del CENSIDA. La sensación sobre estos y otros hechos que tomaron rápido estado público es que se trataría de síntomas recurrentes de un quiebre entre el gobierno y la sociedad civil mexicana, que va más allá del proyecto del Fondo Mundial. Una brecha entre sectores de la respuesta que no alcanzará a reparar por sí sola ninguna estrategia de comunicación. Si esta tendencia no cambia, no sólo existirán nuevos episodios críticos vinculados con el MCP; las convocatorias para subvenciones con fondos públicos del gobierno federal serán la geografía de las próximas batallas.

También es lamentable escuchar a colegas de la sociedad civil hablar de miedo y referir sus temores de disentir públicamente para no afrontar algún tipo de represalia financiera. Aquí también se estaría desvirtuando la esencia de muchas de las organizaciones civiles de ser observadoras independientes del Estado. Si muchos de nuestros colegas y antecesores en la lucha se hubieran amilanado frente al “poder”, no se habrían plantado frente a un médico, un director o un ministro y mucha más gente habría muerto esperando un tratamiento que no estaba dentro de las prioridades de quienes entonces llevaban el timón.

“La libertad es como la mañana. Hay quienes esperan dormidos a que llegue, pero hay quienes desvelan y caminan la noche para alcanzarla.” (*)

(*) Subcomandante Marcos

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