Este 1º de diciembre las fotos de perfil de los miles de usuarios de Facebook tendrán un lazo rojo como muestra de solidaridad. Se trata de una actitud puramente simbólica pues sabemos que hace falta mucho más que eso para prevenir esta pandemia. En Nicaragua son diversas las actividades que se realizarán para generar conciencia y aportar a la prevención del virus: ferias comunitarias, foros, conciertos, marchas. Este año se suma una novedosa iniciativa para este país de la región central.

Según el Dr. Víctor Méndez de la Asociación Nicaragüense de Salud Pública (ANSAP), “Las organizaciones que trabajan en VIH, sea en equipos mixtos o coordinados por personas que viven con VIH, necesitan conocer cada uno de los planes estratégicos de nuestros países, para que logren establecer instrumentos que les permitan monitorear y evaluar el cumplimiento de la respuesta que de forma conjunta ofrecen el gobierno y la sociedad civil, pero especialmente el compromiso que asume la sociedad civil.” De ahí la idea de crear un Observatorio Centroamericano de VIH en Nicaragua.

Para lograrlo se realizará un taller con el objetivo de conocer y distinguir qué es el monitoreo y evaluación, de forma que permita a las organizaciones tener un instrumento para analizar y dar seguimiento al desarrollo de los Planes Estratégicos Nacionales. Se espera que el Observatorio, además, brinde información esencial para los informes UNGASS.

Oscar Acuña, comunicador social e integrante del colectivo Panteras Rosas comenta que esperaría que cualquier organización pueda tener acceso al observatorio, conocer su funcionamiento y ver que su trabajo se difunde desde la parte organizativa, que no sea un espacio burocrático y sin sentido, que su estructura esté comprometida con la lucha y además conectada a las estrategias para enfrentar al VIH.

“Nuestro país carece de instituciones o entes que se dediquen a la investigación, por eso sabemos tan poco de nosotras y nosotros mismos. (El observatorio) puede tener un valor importante para nuestro país, siempre y cuando se maneje de manera apropiada y ensayando nuevas miradas y nuevos enfoques en la lucha contra el VIH. Para que de verdad tenga sentido, la divulgación y comunicación deben ser el pilar fundamental del observatorio”, afirma Acuña.

Fidel de Rooy, un joven sociólogo y activista nicaragüense, opina que las instancias que observen y den monitoreo al cumplimiento de políticas públicas deben ser siempre independientes del Estado y gozar de amplio reconocimiento en el entorno al que afectan dichas políticas. “La confiabilidad del análisis es crucial -señala de Rooy- pues hay que tener al frente del monitoreo y fiscalización a un grupo de personas con mucho prestigio en el campo, conocidas y reconocidas, que sean difícilmente cuestionables.”

Sin embargo, desde la Asociación Nicaraguense de Salud Pública (ANSAP), la propuesta es hacer una reunión inicial exploratoria con organismos de la sociedad civil y del gobierno, con el seguimiento de Humanitas de Costa Rica, así como de la Maestría en Salud Sexual y Reproductiva de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNAN-Managua. Es decir que el observatorio tendrá entes gubernamentales dentro del proceso, lo cual para muchos es algo cuestionable si se busca lograr objetividad en el monitoreo.

Ante ello el Dr. Méndez explica que los vínculos y relaciones con las diferentes contrapartes (ONG y gobierno) se dan bajo el principio de no discriminación de ningún tipo. “Creemos que se puede trabajar mejor en Nicaragua haciendo un trabajo en conjunto. Las alianzas estratégicas establecen que una de las grandes bases del desarrollo son los vínculos con los actores claves, y no podemos negar que el gobierno lo es. Si no lo hacemos de esta manera podemos caer en brindar información que no sea utilizable. No queremos ser un frente de pelea con ningún sector, debemos tomar una posición madura reconociendo también lo positivo que se está haciendo desde el gobierno. Si todo el tiempo nos estamos confrontando no estaremos produciendo resultados que beneficien a la población”, puntualizó.

“Yo no soy de la opinión de que el gobierno va a menospreciar las buenas prácticas que han hecho algunas ONG que tengan calidad técnica; esto no se trata de un asunto político sino que nos unamos para generar propuestas técnicas para dar respuesta nacional”, concluyó el Dr. Méndez.

El taller en Nicaragua se realizará el próximo 14 de diciembre, tomando en cuenta las siguientes actividades: presentar y distinguir qué es monitoreo y evaluación, familiarizarse con los planes estratégicos de cada país, trabajar el monitoreo con los indicadores y actividades del Plan Estratégico Nacional (PEN) y construir un instrumento en conjunto con las organizaciones.

Sin embargo, el  joven de Rooy explica que “en el contexto nicaragüense  hay que tener mucho cuidado con no mezclarse o diluirse entre la ‘política criolla’, o sea, las rivalidades partidarias e ideológicas que han ido marcando el escenario en estos años.” Y concluyó: “La situación está muy crispada y polarizada en Nicaragua y es bien fácil que una causa social genuina sea catalogada por los políticos y por sus bases como parte de ‘la estrategia del enemigo’.”

No está de más recordar que a comienzos del primer periodo del gobierno sandinista hubo mucha hostilidad hacia los términos ‘ciudadanía’, ’sociedad civil’, ‘ONG’, por ello muchos han optado por tener posiciones de bajo o nulo perfil en cuanto a fiscalizar las políticas gubernamentales, mientras quienes sí se han posicionado tienen que soportar los temores o bien expresiones directas que las catalogan como ‘estrategia de la derecha’.

Más allá de hacer un posicionamiento en cuanto a la situación política de Nicaragua (que es muy compleja) desde Corresponsales Clave se pudo constatar que si bien este Observatorio Centroamericano genera muchas expectativas, también hay críticas sobre la selección de los organismos miembros y el nivel de beligerancia que éste tendrá frente a los gobiernos, sean estos de izquierda o de derecha.

Será una excelente oportunidad para fortalecer la respuesta nacional basada en la información oportuna y sobre todo promoviendo la auditoría social con planificación, seguimiento y evaluación. Hasta el momento sólo falta Nicaragua para formalizar el proceso de creación del Observatorio. Ya El Salvador, Guatemala y Honduras han hecho su parte con reuniones organizativas.

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