La migración en México

Desde el comienzo de la epidemia el VIH se vinculó con los movimientos poblacionales. Los análisis epidemiológicos de diseminación de enfermedades infecciosas hicieron foco en los ‘vectores de transmisión’ y la relación entre el incremento de la población móvil/migrante y las rutas estratégicas de migración.

México se caracteriza por tener una importante y compleja dinámica migratoria. Es país de origen, tránsito y destino de migrantes, donde se estima que alrededor de 350 mil personas migran a Estados Unidos anualmente, buscando una residencia temporal laboral o bien buscando su permanencia en ese país. Las remesas son la principal fuente de ingreso de divisas para México, con una cifra anual de  23.054 millones de dólares, según el Banco de México.

Las que se quedan: Mujeres compañeras de migrantes en la comunidad de origen y vulnerabilidad al VIH

El fenómeno migratorio tiene diversas consecuencias sociales en los lugares de origen. Una de ellas, y quizás la más inmediata, es el cambio en las relaciones al interior de los grupos familiares, tanto en los momentos de salida como de retorno, con la reintegración del migrante a su localidad de origen y a su núcleo familiar. Estos procesos contribuyen a modificar las relaciones interpersonales y sociales, debilitándolas o fortaleciéndolas según el caso.

Para las mujeres compañeras de migrantes, la salida de su pareja a otro país representa uno de los momentos de crisis en sus relaciones, lo que implica importantes cambios en su entorno familiar y comunitario, así como un reajuste a su nuevo estatus de “mujer sola”, ya sea por temporadas o por periodos indefinidos.

Estas mujeres adoptan un comportamiento de “buena esposa” y mantienen la fidelidad a su pareja, pero desconocen las prácticas sexuales del varón en el extranjero. Llegando el momento de la reintegración del esposo al hogar, las mujeres son incapaces de optar por el uso del condón, lo que las hace vulnerables a la adquisición de infecciones de transmisión sexual (ITS), incluyendo el VIH.

Pasados más de veinte años de estudio de los comportamientos sexuales relacionados con la actividad migratoria, los resultados no han contribuido a disminuir la incidencia del VIH y otras ITS ni a la adopción del uso del condón después de la reintegración del marido a la vida intrafamiliar y a la actividad sexual conyugal.

Campaña “Ruta por la VIH-da del migrante 2012: Ven, hazte la prueba”

Con el objetivo de promover la detección oportuna del VIH mediante la aplicación de pruebas rápidas de manera gratuita, confidencial, anónima y totalmente voluntaria en las regiones del centro y sureste del país, integrantes de la organización civil Condomóvil AC están llevando a cabo la campaña Ruta por la VIH-da del migrante 2012, “ven, hazte la prueba”.

Este proyecto obtuvo el primer lugar en la convocatoria lanzada por el programa social Positive Action de la organización ViiV Healthcare. Se enfatizará la promoción de la prueba gratuita de detección del VIH y el fomento en la reducción del estigma y de la discriminación como una estrategia indispensable para que los esfuerzos emprendidos por gobiernos, agencias, sociedades civiles, poblaciones afectadas, empresas privadas, medios de comunicación, organizaciones religiosas y universidades sean más eficaces y tengan un mayor impacto.

La campaña Ruta por la VIH-da del migrante 2012, “ven, hazte la prueba”, encabezada por el activista Polo Gómez, trabajará con casas de migrantes, programas estatales de VIH  y las comisiones de derechos humanos de esas entidades. En las casas de migrantes se capacitará al personal en temas de derechos humanos, VIH/SIDA, sexo más seguro y protegido, así como en la detección temprana de la epidemia. Asimismo, se realizarán jornadas para repartir condones y ofrecer pruebas rápidas de detección de VIH en áreas estratégicas de migración.

Colaboró en este artículo: Carlos Alberto Osnaya Mújica, voluntario de TRIGAY S.C.

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