Por Vladimir Encarnación Jáquez.

La primera vez que escuché hablar sobre la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo (CIPD) tendría unos escasos 13 o 14 años de edad. En ese momento me iniciaba como joven multiplicador (educador de pares) en la Asociación Dominicana Pro-bienestar de la Familia y estaba tomando mi primer curso sobre salud sexual y salud reproductiva.

La CIPD se realizó en 1994 en el Cairo, Egipto. Los 179 países presentes en la conferencia –incluida República Dominicana y otras naciones hispanoparlantes- se comprometieron a impulsar una nueva agenda de población y desarrollo.

Recuerdo con exactitud las palabras del facilitador cuando nos comentaba sobre la CIPD: “Esta conferencia trazó las pautas para el trabajo que hoy realizamos; gracias a este acuerdo internacional en nuestro país estamos hablando de estos temas que aún son considerados tabú”, nos decía. En ese momento no entendí del todo las implicaciones y trascendencia del plan de acción de Cairo (como se le llama comúnmente al acuerdo firmado por los países), pero más adelante tuve la oportunidad de ser parte interesada y participante en Londres, en uno de sus tantos procesos de revisión y seguimiento.

La realidad es que la CIPD sentó las bases para construir una nueva visión de desarrollo fundamentada en la importancia de las personas como sujetos de derecho y no como números o cifras. Asimismo, el plan de acción de Cairo reconoció a la juventud como un segmento poblacional importante y trascendental para el desarrollo de las naciones, y por primera vez se abordaron los temas de las mujeres, sus intereses y la importancia de promover la salud sexual y reproductiva de la población.

A partir de Cairo en muchos de nuestros países se comenzaron a implementar programas de educación sexual. Por primera vez escuchamos hablar masivamente del condón y las organizaciones no gubernamentales dirigieron su mirada a temas relacionados con la salud sexual y la salud reproductiva. El cumplimiento del plan de acción de Cairo sobre población y desarrollo fue pautado a 20 años a partir de la fecha de la conferencia, con una serie de revisiones a cinco, diez y quince años a partir de 1994.

El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) ha liderado todo el proceso de seguimiento y revisión del plan de acción de Cairo. La primera revisión se realizó en 1999 (Cairo+5), la siguiente en 2004 (Cairo+10) y Cairo+15 en 2009. Para el 2014 está pautada la celebración de Cairo+20, donde se pretende extender la caducidad del plan de acción más allá del 2014.

Como una forma de generar insumos e incorporar la voz de la sociedad civil de cara a la conferencia, se están realizando reuniones con la sociedad civil de las distintas regiones a nivel mundial. La primera de estas reuniones en Latinoamérica y el Caribe fue realizada en Jamaica del 12 al 13 de abril para los países del Caribe de habla inglesa, francesa y alemana, y la próxima reunión será en Uruguay del 9 al 10 de mayo para los países de habla hispana.

La agenda de Cairo coloca a cada ser humano en el centro del proceso de desarrollo. Por esta razón es sumamente importante que todos/as estemos pendientes de los avances y hagamos lo posible por involucrarnos en los procesos de consulta que se están realizando en las distintas regiones para contribuir con la renovación de una visión de desarrollo que, en su momento, constituyó un paradigma pero que hoy necesitará de nuevos elementos para reforzar su plan de acción incorporando una mirada mucho más diversa, inclusiva y aun más participativa.

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