Marcos Meichtri entró a trabajar en Citibank Argentina en 1996 y al año siguiente se enteró que vivía con el virus. Él afirma que siempre se destacó en su trabajo por su buen desempeño y sus rápidos ascensos, pero cuando la empresa se enteró de su diagnóstico comenzaron las hostigaciones para obligarlo a renunciar.

Por esta razón, en 2003 él decidió iniciar un proceso judicial contra el banco, que la semana pasada finalizó con un fallo que obliga a la entidad bancaria a cancelar la suma de 100.000 pesos argentinos (unos 22.000 dólares) a favor del demandante. Como dato extra, la hermana de Meichtri, quien también trabaja en el Citi, fue informada de su próximo relevo a un cargo de menor categoría. De no aceptarlo, puede optar por el retiro voluntario.

Pero este no es el único caso que se dio a conocer la semana pasada. A través de Twitter se inició un movimiento de apoyo a Alejandro Suárez, quien a través de su cuenta en esta red social (@alemoriz) denunció al Standard Bank por discriminación laboral luego de que se enteraran de que vivía con VIH. Según pudo saber Corresponsales Clave, Alejandro logró más de 2000 retuits en toda Latinoamérica, principalmente en Argentina y Brasil.

La historia de Alejandro es similar a la de Marcos. Suárez entró a trabajar en la entidad financiera en 2006 y un año después fue diagnosticado. Siguiendo los términos legales de la entidad, informó a la empresa sobre su diagnóstico. Como resultado, los directivos del banco comenzaron a cambiarlo de puesto constantemente y, más grave aún, un día llegó a su lugar de trabajo y se encontró con la sorpresa de que todos sus compañeros de oficina conocían su condición. Su derecho a la intimidad había sido violado.

Alejandro fue despedido del banco sin causa justificada. Entonces presentó una denuncia frente al INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación) en noviembre de 2010. El organismo acaba de otorgar dictamen favorable a Alejandro por discriminación por VIH. Ayer lunes el Standard Bank sería informado.

Corresponsales Clave preguntó a Alejandro cuál era la finalidad del movimiento iniciado a través de Twitter. “La idea de esta movida es que el banco, luego de su venta, no se vaya impune, que se hagan cargo de lo que hicieron después de que me discriminaron y violaron mi derecho a la intimidad. Para tener alguna respuesta tuve que hacer esta movida, exponerme en los medios a pesar de tener que pasar por alto las amenazas de que si hablo en los medios no hay nada que ellos quieran tratar conmigo”, explicó.

Suárez recibió amenazas: “Le dijeron a mi abogada que si hablaba con los medios no iba a recibir siquiera una llamada de parte de ellos. Yo les contesté que no pensaba atender llamados de ellos. A partir de ese momento he recibido ofertas monetarias pero no he aceptado ninguna”, relató. Y agregó que lo que más anhela no es el resarcimiento económico sino recuperar su fuente de ingresos: “Me tienen que pagar porque la justicia así lo dice, pero yo quiero mi trabajo, la dignidad del trabajo que merezco como cualquier otra persona.”

Alejandro afirma que recién ahora decidió sacar el caso a la luz porque para él fue complicado asimilar su situación ante sus compañeros de trabajo y afrontar la exposición pública. “En verdad, hasta que no te pasan este tipo de cosas no tomas noción de lo que te pueden dañar. Las respuestas en las redes me ayudaron a darme cuenta que no estoy solo y peleo para que no pase más. Tanto es así, que estoy por formar una organización para responder a este tipo de situaciones. Lo único que quiero es que a las personas que vivimos con VIH no seamos discriminadas”, concluyó.

En la actualidad, proyectos como “Empresas comprometidas en la respuesta al VIH/SIDA”, desarrollado por la Fundación Huésped y ONUSIDA, buscan que mediante una acción multisectorial se brinde a los actores del mundo laboral las herramientas necesarias para comprometerse con la respuesta a la epidemia. El proyecto ha logrado que empresas radicadas en la Argentina como Abbott, Brinks, Burger King, Coca Cola, Edenor, Global Crossing, IBM, ISS, La Rural, L’Oreal, MDI, Sadesa, Scienza, Starbucks y Zona Jobs se comprometan a no discriminar a causa del VIH.

Desde Corresponsales Clave celebramos que existan este tipo de iniciativas y esperamos que pronto se repliquen en otros países de la región. A treinta años del inicio de la epidemia las situaciones de discriminación por VIH en el ámbito laboral son muy frecuentes, y la mayoría de las veces quedan invisibilizadas. Es importante darlas a conocer e intensificar los esfuerzos por una sociedad incluyente que no discrimine a las personas que viven con VIH o SIDA.

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