Organizaciones de la sociedad civil nicaragüense que trabajan temas de mujeres se encuentran consternadas por entender que para el Fondo Mundial no son prioridad las mujeres de Nicaragua. Mientras por un lado recibieron buenas noticias con la aprobación de la Ley integral contra la violencia hacia las mujeres, por otro lado quedaron fuera de un fondo de US$ 57,5 millones de dólares que sería distribuido entre las organizaciones. Resulta preocupante que al no poder participar de la implementación del proyecto del Fondo Mundial, la vulnerabilidad de este sector frente al VIH quedará invisibilizada.

Actividades de prevención con jóvenes universitariosPero no sólo se trata de que las mujeres no sean prioridad, sino que también haya un retroceso: “Después de que invertimos tanto dinero y tiempo en quitar el estigma de que la epidemia solo afectaba a homosexuales y trabajadoras sexuales ahora volvemos a caer en el estigma desde las agencias cooperantes”, afirma el Dr José Antonio Delgado de Profamilia.

“No debemos permitir que se encasille la epidemia de manera sesgada en determinadas poblaciones. Nicaragua tiene la obligación de evitar la discriminación y la estigmatización, sin regresar al pasado”, reza el comunicado enviado por las doce organizaciones y ministerios excluidos.

SI Mujer, el Ministerio de la Familia, el Ministerio de Educación, la Asociación de Enfermeras de Nicaragua, Profamilia y la Asociación Quincho Barrilete, entre otras, quedaron sorprendentemente relegadas a raíz de recomendaciones del Fondo Mundial que sugerían que, en la segunda fase del proyecto, Nicaragua se enfocase sólo en tres poblaciones: hombres que tienen sexo con hombres, personas trans y trabajadoras sexuales.

“¿Cómo trabajar con esas poblaciones claves si no trabajamos con población general? ¿Cómo trabajamos si no educamos a la niñas, niños y adolescentes, si no prevenimos los embarazos en adolescentes en las zonas rurales en la Costa Atlántica? ¿Tendrán educación sexual, sabrán cómo defenderse ante el VIH? ¿Cómo vamos a producir cambios de prácticas y de comportamientos?”, continúa el pronunciamiento.

El Dr Freddy Cárdenas, Director Ejecutivo de Profamilia, señaló a un diario nacional que “Si ha habido logros, es porque las acciones que se tomaron fueron correctas; entonces ahora nuevamente esto quedará descuidado”.

¿Fueron las estadísticas las que incidieron en la recomendación del Fondo Mundial? En Nicaragua las mujeres representan el 52% de la población. De 2008 a 2011 la tasa de incidencia del VIH en la población nicaragüense ha aumentado del 13 al 19.8% por cada 100 mil habitantes, es decir que cada día 3 ó 4 personas adquieren el VIH.

“¿Cómo es que las mujeres, los jóvenes y los niños ya no son una prioridad en el tema del VIH/SIDA? Es imposible creer al cien por cien en las estadísticas entregadas -afirmó el Dr Delgado- pues cuando te limitan tanto la información siempre nos hace dudar”, refiriéndose al hecho de que desde el 2008 las estadísticas sobre VIH han estado ausentes y sólo aparecen de repente en los informes de país.

Está de más señalar los momentos de tensión que se vivieron en este país de Centroamérica, pues coloca automáticamente en aceras opuestas a la sociedad civil que vela por la atención integral.

Como hemos venido compartiendo en diferentes entregas, Nicaragua y las organizaciones no gubernamentales han entrado en una crisis en cuanto a la recepción de fondos por parte de los cooperantes y aún falta mucho tiempo para migrar hacia la autosostenibilidad; tomando en cuenta que la sociedad civil no podrá surgir si el país sigue siendo el segundo más pobre de Latinoamérica.

En una nota de prensa enviada a todos los diarios nicaragüenses, Ana María Pizarro, Directora de SI Mujer, dijo que la inconformidad no es por un asunto financiero, ni por recorte de dinero, “sino porque afecta a toda una estrategia nacional que el país decidió cambiar de la noche a la mañana, por una recomendación externa del Fondo Mundial”.

Ante ello Arely Cano, representante de ICW Latina e integrante de la Junta Directiva del Mecanismo Coordinador de País, coincidió en que no se trata de un retiro de fondos, sino que es un cambio de la estrategia recomendada por el Fondo Mundial y que prácticamente de no hacerlo el país quedaba fuera.

De hecho tampoco se trata de crear riñas entre organizaciones receptoras y no receptoras; sino más bien detenerse a analizar cuán vulnerables son los países ante las necesidades financieras, pues los gobiernos no pueden o no podrían asumir todas las necesidades sociales y económicas de su población.

Pero no solo habrá recorte de fondos sino que es probable el retiro de recursos anteriormente entregados, como vehículos, móviles de educación sexual en las calles, salarios y computadoras. Se verán afectadas varias ONG, pero también la sociedad en general. Como explicó el Dr. Cárdenas, “las 140 mil pruebas de VIH al año que hacíamos de manera gratuita con la estrategia que creó el Fondo Mundial, ahora las tendremos que cobrar, pues el kit de prueba cuesta US$1,50, y el acceso gratuito al condón -que se generalizó hace cuatro años- se verá afectado y la gente tendrá que comprarlos”. Cabe señalar que la mayoría de las/os nicaragüenses sobreviven con U$2 al día.

El Ministerio de Salud no ha trabajado solo todos estos años; siempre ha necesitado de las organizaciones no gubernamentales y las actividades que estas organizan, sean pequeñas o grandes, tanto en la ciudad como en las comunidades más lejanas. “Seguramente los expertos tendrán que reconocer que fue un error, pero lamentablemente esto ocurrirá después de que haya un impacto negativo; ahorita no lo pueden reconocer porque creen que están en lo correcto pero a largo plazo se darán cuenta”, finalizó Delgado.

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