La Junta del Fondo Mundial de lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria realizará del 10 al 11 de junio su 26a reunión bianual en Ginebra, Suiza. Al comienzo de esta reunión el Gerente General anunciará la disponibilidad de 1.600 millones de dólares americanos para nuevos programas.

Gabriel Jaramillo, Gerente General del Fondo Mundial

Desde hace tiempo no teníamos buenas noticias sobre la disponibilidad de nuevos recursos del Fondo Mundial para programas. El Gerente General, Gabriel Jaramillo, presentará a la Junta de Gobierno un nuevo pronóstico de recursos financieros para la lucha contra las tres enfermedades, como resultado de los ahorros conseguidos a partir de la implementación de las decisiones tomadas durante la última reunión el año pasado. Los fondos liberados son el resultado, por un lado, de una propuesta de manejo más eficiente y de una supervisión más ajustada de los proyectos. Estos recursos, al sentir de la sociedad civil, han tenido un muy alto costo.

En un comunicado publicado hoy por el Fondo Mundial, Jaramillo afirma que “Esta previsión es mejor de lo que esperábamos y se debe a la fantástica respuesta que nuestra transformación está teniendo”, y agrega: “pero necesitamos más para cumplir nuestra misión. Los países que ejecutan nuestras subvenciones están salvando más y más vidas pero la demanda de servicios sigue siendo enorme. Con más dinero podemos salvar más vidas.”

Hoy, 10 de mayo, el Gerente General presentará al cuerpo de gobierno los resultados de la reorganización, fuertemente concentrada en la gestión de las subvenciones. Esto trae aparejado un costo: los recursos humanos y financieros vinculados con la gerencia de la cartera. La reorganización incluyó enroques y despidos que generaron, por ejemplo, la desarticulación del equipo de apoyo en la secretaría, como es el caso del equipo de Sociedad Civil.

Estas medidas de racionalización han estado acompañadas por medidas para mejorar el desempeño, que aún deben demostrar su eficacia. Por ahora, teóricamente han liberado el dinero pero a su vez han generado mucha confusión en el ámbito de la implementación. Por ejemplo, en la mayoría de los proyectos se ha cambiado a los gerentes de cartera. La restructuración dio como resultado equipos regionales más pequeños para los países que de alguna manera son menos prioritarios.

Los cambios en la Secretaría vinieron acompañados por una renovación de la confianza de los donantes en el Fondo, o viceversa, con nuevas y viejas donaciones. El comunicado del Fondo menciona que este incremento de recursos ha incluido a varios países que “voluntariamente” han renunciado a sus subvenciones.

“Al dotarnos de una base financiera sólida y transformar nuestra manera de operar, podremos acelerar el financiamiento y conseguir avances significativos hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio”, afirmó en el comunicado Simon Bland, Presidente de la Junta Directiva del Fondo Mundial. “Si seguimos recibiendo el apoyo que necesitamos, podemos marcar una enorme diferencia”, agregó.

Aun no está decidido cómo se invertirán los recursos; algunas de estas discusiones comenzarán esta semana. Las delegaciones de la sociedad civil propondrán que el dinero sea invertido en forma inmediata en nuevos programas y en la implementación urgente de la nueva estrategia.

En otra comunicación, ONUSIDA celebró la noticia y urgió al Fondo Mundial a que, como parte de la profunda reforma, se puedan anteponer las necesidades de los países, a la vez de incrementar los fondos nuevos disponibles a través de este mecanismo. “Esto marca el comienzo de una nueva era para el Fondo Mundial y me complace ver que se está abriendo la puerta a nuevas alianzas”, dijo Michel Sidibé, Director Ejecutivo de ONUSIDA. E insistió en que “El Fondo Mundial debe mantenerse firmemente centrado en los éxitos del país y seguir adelante para aprovechar los recursos que garantizan que los países puedan alcanzar sus metas y salvar más vidas”.

La sociedad civil está alerta y cuestiona profundamente la restructuración y su precio. “Muchos de nosotros hemos visto con repugnancia y horror que en los últimos meses, bajo la cobertura de una reforma administrativa, el Fondo se ha transformado en una agencia tradicional de financiamiento, renunciando a su diseño original e innovador como plataforma para la comunidad y las necesidades de respuesta a las tres epidemias”, afirmó Gregg Gonsalves, un reconocido activista.

El Foro Mundial sobre HSH y VIH (MSMGF, por sus siglas en inglés), la Red de Reducción de Daños de Asia y Europa del Este, y la Coalición de Activistas en Tratamiento, entre otros, han hecho públicos documentos alertando sobre las consecuencias de la reforma. Las casillas de correo de la Junta se llenan hora tras hora con cartas y posicionamientos cuestionando los alcances de la reforma, por ejemplo, el efecto negativo en el cumplimiento de estrategias como la de género, mujeres y niñas, fortalecimiento de los sistemas comunitarios, orientación sexual e identidad de género.

Las tres delegaciones de la sociedad civil se encuentran negociando una propuesta de decisión que instruye a la Secretaría el desarrollo de una estrategia del Fondo Mundial para la sociedad civil, a ser aprobada en noviembre de este año. Esta estrategia incluiría medidas para asegurar la experticia técnica necesaria en temas de sociedad civil y derechos humanos, incluyendo la revisión de los términos de referencia de los gerentes de cartera y el aseguramiento de las capacitaciones necesarias.

Esta preocupación no es nueva. La sociedad civil viene siendo testigo en los últimos meses de la erradicación de cargos claves para nuestro sector dentro de la secretaría. Los reclamos de alguna manera confluyen en la víspera de la reunión de la Junta. Estas cuestiones las analizaremos en mayor detalle en un próximo artículo.

Nueva estructura del Fondo Mundial

La profunda reestructuración del Fondo Mundial en vigencia será discutida en profundidad durante la 26a reunión de la Junta en Ginebra, y el Gerente General deberá atravesar una de sus primeras pruebas: defender su abordaje y lograr el respaldo, luego de algunos necesarios ajustes, del cuerpo de gobierno.

En cinco meses el Fondo Mundial ya no es el mismo. Cambios de personas, reestructuración de equipos y desaparición de interlocutores clave con una ausencia casi constante de información y un muy pobre proceso de transición. ¿Es este el camino correcto a seguir? ¿Cuál es el precio de la continuidad del Fondo Mundial? ¿Tendrá nuestro sector el poder de proteger algunos aspectos que hacen a este mecanismo único? Interrogantes todos que requieren tiempo para dilucidarse.

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