Cuando inició la sesión muchos teníamos la expectativa de que podríamos conocer el plan estratégico del Fondo Mundial para dar respuesta a las tres enfermedades durante los próximos cinco años, pero en realidad obtuvimos una panorámica de lo hecho durante sus diez años de existencia.

La plenaria se vio interrumpida por la manifestación de varios activistas exigiendo la financiación total del Fondo Mundial, ya que las nuevas políticas del FM lo que hacen es no dar respuesta a la epidemia y van en contra de los objetivos por los cuales se creó el organismo. “El Fondo mundial debe financiar la demanda; los recortes los sufren las comunidades, nuestras familias y nosotros, las personas que vivimos con VIH”, dijo una de las manifestantes.

Gabriel Jaramillo, Gerente General del Fondo -quien tuvo que hablar con la presencia de los manifestantes todo el tiempo frente a él-, inteligentemente dijo que personas como las que estaban enfrente, llenas de carteles y gritando arengas, eran las que verdaderamente construían, y continuó con datos y estadísticas de lo que había hecho el Fondo Mundial en los pasados años, a cuántos países había llegado, en cuánto se había reducido la prevalencia, etcétera.

No se puede negar que si bien el Fondo Mundial ha trabajado en dar respuesta a la epidemia en el pasado, ahora, como consecuencia de muchos factores entre los que se cuenta la crisis económica mundial, se ha visto en problemas de corrupción y falta de recursos.

¿Y los siguientes 5 años? Jaramillo hizo énfasis en que se debe lograr llegar a las comunidades a las que no se ha llegado y que para eso se debe trabajar desde tres áreas de trabajo en transferencia: la organización para el ofrecimiento, la inversión estratégica y una gestión más efectiva de las subvenciones.

Gabriel Jaramillo señaló que el cambio es algo que se debe dar con colegas, entidades bilaterales, estados y los países para apoyar la búsqueda de la cobertura universal donde todas las personas que viven con VIH o SIDA deben recibir el tratamiento. Esta es la oportunidad para organizarse y crear sistemas que lleguen a las comunidades.

Nadia Rafif de Marruecos, representante de la Sociedad Civil, afirmó que ha visto a grupos marginalizados como hombres que tienen sexo con hombres (HSH) y trabajadoras sexuales que no tienen el mismo derecho de acceder a la salud como otros actores de la sociedad, aún cuando deben ser partícipes de las actividades y de las subvenciones del Fondo Mundial. Se debe vigilar y asegurar que esto esté funcionando como debe ser.

Rafif completó su participación diciendo que en el norte de África no hay fondos y el 60% de las personas viven en países de renta media, donde se debe trabajar en la articulación de los procesos entre el Fondo Mundial, los gobiernos, las organizaciones y la sociedad civil para lograr la estabilidad de los programas. La sociedad civil sentó un precedente al declarar no estar de acuerdo y oponerse a los cambios en el Fondo, que ponen límites a los países.

La Embajadora para el SIDA de Francia, Mireille Guigaz, abrió su participación declarando la fuerte relación que tiene con el Fondo Mundial, siendo específica en decir que lo que falta es dinero, para lo cual se debe trabajar juntos para conseguir el financiamiento.

Guigaz instó a los países a generar mayor inversión en la respuesta al VIH y SIDA, agregando además que la Junta del Fondo Mundial se encuentra débil por lo que es necesaria una reforma para balancear el diálogo entre ellos y los donantes. Terminó enfocando la atención en que el objetivo primordial son los pacientes que viven con VIH y SIDA en el mundo.

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