La conferencia contó con los insumos de una consulta virtual realizada previamente por los organizadores. Esta consulta se organizó en tres áreas: 1.- Movilización comunitaria y activismo, 2.- Prevención, Tratamiento, cuidado y apoyo y 3.- Derechos Humanos. Los resultados fueron presentados en formato de informes sobre los que se trabajó a los largo de las dos jornadas a través de plenarias y sesiones grupales.

A continuación compartimos algunas de las conclusiones de las tres áreas temáticas presentadas el último día ya que por dificultades vinculadas a los vuelos no fue posible realizar la cobertura en vivo del encuentro.

1.- Movilización comunitaria:

En relación a Movilización Comunitaria se discutió sobre el financiamiento de la respuesta al VIH con particular énfasis en el Fondo Mundial y los recientes cambios con el Mecanismo de Financiamiento Transitorio (y la cancelación de la ronda 11). En este sentido, se exigió mayor transparencia y rendición de cuentas con una participación más activa de las PVVS en las decisiones de financiamiento que afectan su vida y calidad de vida.

Además, se trabajó sobre el rol de las PVVS en la investigación científica y hubo consenso sobre la importancia promover y exigir la participación de PVVS en los comités de ética de los estudios. Se acordó sobre la necesidad de movilizar más profesionales VIH positivos y al mismo tiempo generar observatorios de vigilancia de la tarea de las PVVS y organizaciones de PVVS que cumplen roles de representación. Por último, se analizaron las vinculaciones del movimiento con las poblaciones clave en función de garantizar que los espacios que ocupan las PVVS estén desagregando la pertenencia a las poblaciones asegurado una representación igualitaria.

2.- Prevención, Tratamiento, cuidado y apoyo:

En este grupo se discutió la importancia de asegurar el acceso universal al tratamiento de todos aquellos que lo necesitan acompañado de un incremento en la educación en tratamiento y de los conocimientos de la personas sobre sus derechos a la salud en cada uno de los países.

Hubo consenso en afirmar que los estándares de los servicios de salud para PVVS están por debajo del mínimo requerido y que en la mayoría de los países los servicios no se encuentran suficientemente descentralizados. Cabe recordar que en muchos países de renta baja y con alta carga epidémica la mayoría de las PVVS en tratamiento no tiene acceso a las pruebas de CD4 y carga viral y mucho menos a los de resistencia viral. Se renovó el llamado a incrementar el acceso al tratamiento de la transmisión vertical acompañado de una apropiada documentación que ponga el énfasis en historias positivas de nacimientos saludables.

3.- Derechos Humanos:

En esta área el foco estuvo centrado en las preocupaciones sobre la criminalización de la transmisión, exposición y no-develamiento del VIH. Se destacó la necesidad de incrementar el énfasis en la responsabilidad de las personas seronegativas en la prevención de la transmisión.  En este marco, se hizo hincapié en la importancia de construir y fortalecer capacidades en las redes nacionales de PVVS para enfrentar leyes y proyectos de ley penalizantes. Paralelamente, se destacó la urgencia de promover la información a la comunidad sobre las implicaciones del marco normativo existente.

Se concluyó que existe mucho trabajo por hacer en cuanto a educación y sensibilización de líderes y políticos para lograr un involucramiento positivo. Este es un tema particularmente candente en la región a raíz de la reciente sanción de la Ley de SIDA en República Dominicana y las actuales discusiones relacionadas con leyes de SIDA y Salud en Ecuador, Nicaragua y El Salvador.

También se trabajó sobre los derechos sexuales y reproductivos. Una de las asignaturas pendientes en esta área es incrementar el poder que las mujeres deben tener sobre sus cuerpos y sobre la protección durante las relaciones sexuales. En este marco, se reconoció la importancia de redoblar los esfuerzos en la lucha contra la violencia de género hacia las mujeres, jóvenes y poblaciones clave.

Finalmente, se discutió extensivamente las restricciones de entrada, estadía y residencia de extranjeros que viven con VIH y fue unánime el sentir que los movimientos nacionales de PVVS deben incidir más activamente sobre sus gobiernos para que sus país sean más amigables con los migrantes, en particular, cuando se refiere al tratamiento del VIH.

Probablemente, si uno hubiera estado en la última edición del Living en México 2008, habría sentido un Déjà vu. En cuatro años no se ha avanzado mucho en la agenda del movimiento de PVVS. Por el contrario, hay claros síntomas de dilución y atomización. Escuchando las discusiones plenarias la sensación es la misma que hace cuatro años: una larga lista de mercado o una interminable carta a Papá Noel. Donde todas las comunidades y las subpoblaciones dentro de cada población tienen sus temas específicos, parecidos en algún grado a los de otras poblaciones, pero en apariencia irrenunciable o imposibles de combinar y unir.

Hubo un mensaje claro para los organizadores: la lista de temas identificados no se debían combinar y priorizar porque en este acto se sacrificarían necesidades y prioridades de algunas de las poblaciones. En este marco, es difícil construir un agenda global. En apariencia seguirán habiendo cientas de agendas globales, regionales y nacionales imposibles de alinear en un movimiento más eficiente y con un mayor impacto.

Mucho se habló de rendición de cuentas de organizaciones, agencias, ONGs, gobiernos, políticos, lideres religiosos, etc. Pero quizás sin el mismo énfasis que se requiere para que haya una rendición similar por parte de las personas y organizaciones que representan a las PVVS en espacios nacionales, regionales e internacionales. Sin duda, hay una crisis en el movimiento producto de una profunda desmovilización y agotamiento con una persistente falta de confianza. Esperemos que la próxima conferencia no nos encuentre en este mismo lugar.

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