El 18 de julio se presentó en Washington un nuevo informe elaborado por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre VIH y SIDA (ONUSIDA) que demuestra que los fondos nacionales destinados al VIH superan ya las inversiones realizadas a escala internacional.

En el comunicado de prensa oficial se explica que: “En el informe Juntos acabaremos con el sida se indica que los países de ingresos bajos y medios invirtieron 8.600 millones de dólares estadounidenses para la respuesta en 2011, lo que supone un aumento del 11% con respecto al 2010. No obstante, la financiación internacional se mantuvo al mismo nivel que en el 2008 (8.200 millones de dólares estadounidenses).”

En el informe se afirma que 81 países del mundo han incrementado un 50% su inversión nacional en la respuesta en los últimos 5 años. Esto en principio está relacionado con el crecimiento económico de los países bajos y en particular los de renta media. Por ejemplo, en África subsahariana (sin incluir Sudáfrica), el gasto público nacional aumentó un 97% a lo largo de los últimos cinco años. Sudáfrica, por su parte, ya dedica más del 80% de sus fuentes nacionales y ha cuadriplicado sus inversiones locales entre 2006 y 2011.

“Nos encontramos en una era de solidaridad mundial y responsabilidad mutua”, declaró Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA. “Los países más afectados por la epidemia están adquiriendo una mayor autonomía y demostrando un gran liderazgo en la respuesta al VIH. Sin embargo, no conviene que la ayuda internacional se mantenga estable como hasta ahora: debe aumentar si queremos alcanzar la consecución de los objetivos para 2015.”

Los países del grupo BRICS (las siglas refieren a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) aumentaron los fondos públicos nacionales para el VIH en más de un 120% entre 2006 y 2011. Actualmente, en promedio, los BRICS financian ahora más del 75% de sus respuestas al SIDA a escala nacional.

“Resulta evidente que no es el momento adecuado para que el mundo reduzca los esfuerzos realizados en materia de SIDA a nivel mundial, sino todo lo contrario: debemos aprovechar este momento para seguir avanzando, teniendo en cuenta lo que hemos conseguido hasta ahora, y lograr una generación libre de SIDA”, afirmó el embajador Eric Goosby, coordinador mundial de los EE.UU. para el SIDA. “Los Estados Unidos han dejado claro que seguiremos cumpliendo con nuestra labor en lo que respecta al cumplimiento de una responsabilidad compartida, invirtiendo de manera inteligente y estirando cada dólar lo máximo posible para salvar vidas”, añadió.

¿Qué pasa con la epidemia?

A continuación detallamos la información epidemiológica incluida en el informe:

- En 2011, 2,5 millones [2,2 - 2,8 millones] de personas contrajeron la infección del VIH. - Una reducción del 20% desde 2001.

- Aproximadamente 330.000 [280.000 – 380.000] niños contrajeron la infección por el VIH en 2011.

- Cerca de 1,7 millones de personas [1,6 - 1,9 millones] fallecieron por causas relacionadas con el SIDA

- Había 34,2 millones [31,8 - 35,9 millones] de personas que vivían con el VIH en 2011.

- La cifra más elevada registrada hasta el momento debido a la prolongación de la media de vida conseguida gracias a la terapia antirretroviral.

En relación con América Latina:

- En 2011, se registraron 1,4 millones [1.100.000 – 1.700.000] de personas que vivían con el VIH en América Latina, de los cuales 40.000 eran niños.

- En 2011, el número de personas que contrajeron la infección por el VIH en la región ascendió a 86.000 [52.000 -140.000]

- Dentro de esta cifra, cerca de 2000 [1000 - 3900] nuevas infecciones se dieron en niños.

- En la mayoría de los países de esta región, el VIH se expande en torno a los grupos de hombres que tienen relaciones sexuales con hombres y personas trans.

- En América Latina, existe una amplia cobertura de tratamiento antirretroviral, equivalente a un 70%.

“En 2010 en América Latina más personas acceden a tratamientos antirretrovirales, se ha reducido el número de nuevas infecciones por VIH y de muertes relacionadas con el SIDA. Además, se ha reducido el número de niños que nacen con el VIH. Pero aún persisten importantes desafíos: uno de ellos es proveer tratamiento temprano, especialmente a las poblaciones en mayor riesgo, como los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres y las personas trans”, afirmó en Washington el Dr. César Núñez, Director del Equipo Regional de Apoyo de ONUSIDA para América Latina, en ocasión del lanzamiento del informe.

“Con respecto al tratamiento, el promedio de cobertura en América Latina es del 70%, en unos países más, en otros menos. Pero el llamado a los países es a prestar atención a la necesidad de que los medicamentos se entreguen de manera sostenida y evitar los desabastecimientos. Además, es necesario redoblar esfuerzos para garantizar el acceso equitativo a la terapia antirretroviral”, concluyó Núñez.

Una repuesta enfocada en los derechos humanos

El informe dedica un amplio espacio a la importancia de los abordajes basados en los derechos humanos, con especial énfasis en la reducción de los marcos legales que criminalizan a las personas viviendo con VIH y a las poblaciones clave. También resalta la importancia de erradicar las restricciones de viaje para las personas que viven con el virus, dado que aún quedan 46 países en el mundo con algún tipo de restricciones.

La violencia basada en el género, institucional, en los servicios de salud y policial sigue siendo el motor que impulsa la prevalencia entre las poblaciones clave. En este sentido, el liderazgo de ONUSIDA viene acompañado por la reciente aprobación de la Política de Derechos Humanos del Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria.

Inclinando la balanza de la dependencia

A pocos días de comenzar la Conferencia Internacional sobre SIDA en Washington DC, ONUSIDA nos presenta un informe muy completo de la situación actual de la epidemia. Nada muy novedoso quizás para quienes trabajamos en el tema en el ámbito regional o internacional. Quizás el tema para resaltar es el suplemento sobre inversión “El reto de la inversión: Inclinar la balanza de la dependencia”, que demuestra un fenómeno paradójico, ya que mientras la inversión nacional sube, la inversión internacional en salud baja, y no por un carácter transitivo o como resultado de un fenómeno planificado.

Estamos lejos aún de lograr el nivel de inversión para “terminar con el SIDA”, pero este cambio de tendencia es muy alentador. Hace unos años era difícil pensar que 40 países estarían financiando más del 70% de su respuesta de fuentes nacionales. Tanto predicar de ONUSIDA, de organizaciones internacionales y regionales y de algunos líderes no ha sido en vano.

Dos terceras partes de la personas viviendo con VIH del planeta residen en países de renta media, países que lideran los niveles de inversión nacional. Esto es un hecho muy positivo para el futuro de la respuesta. Sin embargo, entre estos países se encuentran algunos de los que tienen los peores prontuarios de violación de los derechos humanos.

Pasando la inversión de ser internacional a nacional, el tema principal será cómo asegurar que se financien las intervenciones correctas basadas en la evidencia, en la salud pública y en los derechos humanos. Esta sea quizás una de las prioridades de la agenda nacional y regional de nuestra comunidad.

Y por último, y no menos importante, este cambio en la balanza del financiamiento internacional hacia el doméstico no debe ser una excusa para los donantes internacionales para retirarse. Es un época de co-responsabilidad y compartir la carga de la respuesta a esta epidemia.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.