Sharon Stone

He estado en este escenario muchas veces como una presentadora, me he sentado en la audiencia como un perdedora, y he tenido la emoción y el honor de estar aquí como una ganadora. Pero yo nunca pensé que iba a venir aquí para recibir este premio. Es el galardón más alto posible que pueda recibir de mis colegas y por hacer algo que sólo hago por pasión. Estoy llena de orgullo y humildad. Acepto este premio en honor a todos los hombres, mujeres y niños con SIDA que están librando batallas muy valientes para salvar sus vidas. A quienes les he dado mi compromiso, los verdaderos héroes de la pandemia del SIDA… Esta noche estoy pidiendo tu ayuda. Yo te invoco a sacar lo mejor de las profundidades de tu ser para demostrar que somos una raza humana. Para demostrar que nuestro amor supera nuestra necesidad de odiar. Que nuestra compasión es más convincente que nuestra necesidad de culpar. Que nuestra sensibilidad es más fuerte que nuestra codicia. Que tenemos capacidad de razonar más allá de nuestro miedo. Y que al final de cada una de nuestras vidas, podemos mirar atrás y sentirnos orgullosos de que hemos tratado a los demás con la bondad, la dignidad y el respeto que todo ser humano merece.”

Esto no lo dijo una activista, una embajadora o una política, lo dijo Elizabeth Taylor hace 20 años en la entrega de un reconocimiento humanitario en los premios Oscar.

Hoy, en la ceremonia de apertura de la XIX Conferencia Internacional sobre SIDA se presentó en sociedad los premios Elizabeth Taylor, impulsados por AmfAR en reconocimiento a las personas que han hecho una contribución extraordinaria a la respuesta a la epidemia.

Un premio para dos héroes

La actriz Sharon Stone fue la encargada de presentar el premio y entregarlo a los doctores Arash Alaei y Kamiar Alaei de Irán. Estos médicos iraníes pasaron un par de años en la cárcel por su trabajo apoyando programas de reducción de daños con usuarios de drogas en su país. Los hermanos fueron detenidos y enjuiciados en un solo día a puertas cerradas por “compartir información con un gobierno enemigo”.

Estos profesionales solo habían participado en conferencias, presentaciones académicas y cursos, además de su trabajo con poblaciones criminalizadas en su país. La Sociedad Internacional de SIDA, desde su detención, asumió una fuerte campaña por su liberación, demostrando que hay ocasiones como estas donde las asociaciones profesionales pueden responder corporativamente por otros asuntos que los afectan como los relacionados con la violación de los derechos humanos.

Una celebridad devaluada

Uno se pregunta: ¿El hecho de tener como “celebridad” de la conferencia a Sharon Stone en comparación con otras grandes figuras que se han comprometido en los últimos 30 años no debe interpretarse como una señal de que el SIDA ha dejado de ser un tema importante? La actriz hizo un gran esfuerzo por componer un personaje “comprometido emocionalmente con la causa”, con un tono y cadencia muy parecida a los de Elizabeth Taylor.

La idea no es banalizar la discusión, pero el apoyo de grandes celebridades del mundo del espectáculo y líderes políticos idolatrados siempre ha sido único en el caso del SIDA. Ha permitido empujar la agenda, visibilizar los temas y ampliar el apoyo social que reducen el estigma y la discriminación. Creo que este apoyo estratégico se ha perdido. Para quienes no están en el día a día del trabajo en SIDA parece que la crisis se ha terminado. Pero el show debe continuar.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.