En la sesión “La sociedad civil en procesos de decisión de las políticas del SIDA” expusieron Amira Herdoiza, Directora Ejecutiva de Kimirina (Ecuador), Lorenzo Vargas Cornejo, Presidente de Intilla (Argentina) y Javier Medina de ASICAL (Honduras), con la moderación de Mariana Iácono.

La sociedad civil como motor de cambio

Amira Herdoiza es la Directora Ejecutiva de Kimirina en Ecuador. Kimirina significa “trabajar juntos” y Amira resaltó que el trabajo en VIH debe ser a través de la articulación y las redes con otras organizaciones.

Amira explicó que “La falta de participación de la sociedad civil es una preocupación común que surge en los foros y otros espacios de reunión. Es algo que no puede pasar, la sociedad civil es la responsable de impulsar los cambios y las creaciones de políticas públicas en los países. Además, su rol es el de ejercer presión y monitorear las decisiones de los gobiernos. La importancia del impulso de la sociedad civil es también fundamental para la ejecución de los programas.”

La sociedad civil ha permitido, por ejemplo, el cambio de un enfoque biomédico a un enfoque integral. Un caso ejemplar es el de las trabajadoras sexuales en Ecuador, que han logrado cambiar la revisión médica estrictamente ginecológica por una atención integral de su salud, que las tenga en cuenta como mujeres y no solo como trabajadoras sexuales.

En conclusión, la participación de las organizaciones de la sociedad civil es fundamental para plantear agendas, renovar compromisos y presionar a los Gobiernos para que inviertan en los temas que nos involucran a todas y todos.

Llegar a cuatro ceros en VIH/SIDA

Lorenzo Vargas Cornejo, Presidente de Intilla Asociación Civil (punto focal en Argentina de LACCASO), nombró a Latinoamérica como una región muy autocrítica: “Tiene mayor crítica para sí misma que para los Gobiernos y los laboratorios. Vemos a los compañeros como enemigos y tenemos más facilidad para atacar al prójimo que al Gobierno”, disparó Lorenzo.

Lorenzo señaló que la visión de los problemas de liderazgo no es nueva y han sido un planteo permanente. La sociedad civil ocupa lugares de decisión y estos lugares no son siempre bien aprovechados. La sociedad civil que trabaja en VIH, como todo grupo que se forma, no significa un grupo de carácter único sino que es un recorte de la sociedad con sus representantes buenos y malos. Lo principal es buscar las agendas comunes e ir a por ellas. “Que prime lo que une por encima de lo que separa”. Por otra parte, se observa una gran burocratización en las organizaciones de la sociedad civil, cuya causa es en parte su rol de prestador de servicios del Estado.

Foto: Guilerme Kardel/Dep. de DST, Aids e Hepatites Virais

Según Lorenzo, la inteligencia de la sociedad civil debe estar en involucrarse en las cuestiones financieras: “¿Por qué no plantearse hacer una fábrica de antirretrovirales para la región por, ejemplo? La oportunidad para acelerar el ‘carro de la historia’ está en este momento”, dijo.

Explicó que actualmente el SIDA no es una prioridad para los gobiernos puesto que se dice que “ya no mata”. Por lo tanto es responsabilidad de la sociedad civil estudiar, además de la prevalencia en la población, los impactos en la calidad de vida de las personas y presionar sobre eso.

En referencia a la estrategia de ONUSIDA de “Llegar a Cero”, la propuesta de Lorenzo es llegar a cuatro ceros: además de cero nuevas infecciones por VIH, cero discriminaciones y cero muertes relacionadas con el SIDA, él sugiere agregar “cero presupuesto invertido en VIH”, puesto que el mismo estará erradicado próximamente.

Las políticas públicas y la crisis de América Latina

Javier Medina, de Kukulcán-ASICAL de Honduras, presentó un análisis de la sociedad civil desde el reconocimiento del contexto geopolítico del mundo pero centrado en Centroamérica. “América Latina está en crisis y en pleno proceso de colapso producto del capitalismo”, sostuvo Medina. “Existe una distribución polarizada de la riqueza, la sociedad civil es pasiva y solo está impulsada por algunos movimientos políticos”, señaló.

Luego se refirió a la crisis de la democracia que está atravesando la región y citó los casos de los golpes de Estado: “Subestiman pensamientos de inteligencia humana”, expresó en referencia al intento de negarlos en un principio. Y se reconoció como un “orgulloso progresista.”

Explicó que la sociedad civil tuvo sus inicios al revés de la formación de políticas. Es decir que empieza trabajando directamente en las comunidades y al observar las problemáticas se alza para lograr políticas públicas que den un marco a estas situaciones. Medina propone dejar de lado las cuestiones político-partidarias e ir por el mismo camino en la búsqueda políticas públicas.

“En Honduras, como producto del gran impulso de la sociedad civil, se han generado políticas públicas de protección e inclusión social de personas viviendo con VIH. El gran problema de la implementación, como siempre, radica en la falta de recursos”, señaló Medina. Nuevamente lo económico aparece como un factor fundamental que enlentece y deja de lado las necesidades de la población. “La salud y la inclusión social de las personas dependiendo de las voluntades del capitalismo”, concluyó.

Los expositores coincidieron en que el trabajo articulado de las organizaciones de la sociedad civil, el reconocimiento de su rol fundamental para la creación de políticas públicas, el potencial para generar cambios, la unión que fortalece para incidir políticamente y ejercer presión sobre Gobiernos y tomadores de decisión, son elementos fundamentales a la hora de repensar el rol de la sociedad civil en los procesos de decisión de las políticas de respuesta al VIH y SIDA.

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