“Este es un cambio enorme para el Fondo Mundial, con perspectivas a futuro”, dijo Simon Bland, Presidente de la Junta Directiva del Fondo Mundial. “Además de las importantes sumas de dinero que estamos otorgando este año, este nuevo modelo de financiamiento hará más eficaces nuestras subvenciones en un futuro”, añadió.

Como resultado de largas discusiones pero con un voto unánime, la Junta aprobó un nuevo mecanismo de financiamiento que abarca dos grandes áreas: 1) la forma en que el Fondo Mundial predefinirá los montos máximos de financiamiento disponibles para diferentes países o grupos de países; y 2) cuál será el proceso para la presentación y negociación de las nuevas subvenciones.

27a Reunión de la Junta del Fondo Mundial, 13 y 14 de septiembre, Ginebra. Imagen ©GF

En teoría este modelo sería más simple y se alinearía con la nueva estrategia del Fondo Mundial 2012-2016, que se ha propuesto procesos más sencillos, mayor previsibilidad y estrategias que respondan mejor a las necesidades de cada país.

Esta no será la ultima palabra sobre el nuevo modelo de financiamiento. La Junta solicitó a la secretaría del Fondo Mundial que proponga para el 15 de octubre una descripción detallada del nuevo modelo, habida cuenta de que la Junta solo decidió aspectos generales. Así también ha solicitado al Comité de Estrategia, Inversión e Impacto (SIIC, por sus siglas en inglés) que revise el borrador presentado.

A la vez, se diseñará un plan de comunicación para asegurar que todos los actores estén informados y puedan proveer comentarios a medida que este proceso avanza.

¿En qué consiste el nuevo modelo de financiamiento?

Lo primero que debemos dejar en claro es que este nuevo modelo no tiene nada de sencillo ni claro. Vamos a hacer el esfuerzo faraónico de explicarlo pues tendrá repercusiones:

1.- Asignación de recursos:

La Junta aprobó la creación de bandas o grupos integrados por países. Una vez que se conozca la disponibilidad de recursos, estos se dividirán por enfermedad y después por bandas. Estas no son otra cosa que cuotas. Dentro de cada banda los países serían ordenados en forma descendente por su carga de enfermedad y de imposibilidad de financiar la respuesta de fuentes locales. Es decir su nivel de renta, utilizando los mismos criterios que la reciente política de elegibilidad y priorización. Dentro de cada banda seguirá existiendo una bolsa de recursos para proyectos centrados en poblaciones en mayor riesgo (PEMAR o MARPs, en inglés). Así también, la Junta puede reservar algunos recursos para intervenciones estratégicas de alto impacto.

2.- Diálogo con los países:

Al decir de sus autores, el nuevo modelo se basa en un diálogo directo con los países potencialmente beneficiarios. Este diálogo sucederá con todos los actores y el espacio ideal serán los MCP. La secretaría del Fondo Mundial preverá directrices para este diálogo.

Las secciones 1 y 2 se pueden observar en el gráfico (en inglés) marcadas en un  recuadro de puntos rojos (número 1):

3.- Preproyecto (concept note):

Cada MCP interesado en solicitar recursos podrá presentar una nota conceptual que será revisada y retroalimentada por el Panel Técnico Revisor (PRT). Esta presentación deberá incluir las necesidades, el pedido de recursos, en forma de presupuesto.

La sección 3 se puede observar en el grafico (en inglés) marcada en un recuadro de puntos rojos (número 2):

4.- Desarrollo de la propuesta:

Una vez superado con éxito el intercambio con el PRT, la nota conceptual podrá desarrollarse en mayor detalle como una propuesta. Para ello primero se realizará una determinación de la necesidad de recursos. Si en el proceso de transformar el borrador en una propuesta, guiados por la secretaría, surgieran algunos cambios significativos, volvería a participar el PRT. Luego de lo cual, la propuesta iría a la aprobación de la Junta para su financiamiento. Los proyectos podrían quedar en línea aguardando por recursos si estos no estuvieran disponibles al momento de la aprobación.

La sección 4 se puede observar en el gráfico (en inglés) marcada en un recuadro de puntos rojos (número 3):

¿No se entiende nada? Es comprensible; a nosotros nos ha costado mucho entenderlo, decodificarlo y aún tenemos muchas dudas. Es un modelo súper complejo de aplicar, más allá del dibujo, en la vida real. Todos hemos experimentado desde algún lugar las dificultades para presentar propuestas desde la ronda 1 a la 10, y hemos padecido todos los intentos por “simplificar” las cosas.

Los MCP y sus receptores principales han llegado en el pasado hasta la fecha límite presentando muchas propuestas difíciles de implementar, perdidos en un proceso demasiado complicado. Ahora es sumamente confuso comprender por dónde empezar. Pero no nos mareemos: este modelo está lejos de haber sido completado. Se espera con mucho optimismo aprobarlo en la próxima reunión de la Junta en noviembre de este año.

Los gráficos utilizados nos recuerdan pistas de carreras de obstáculos: la pista se alarga, los obstáculos en algunos casos se elevan y los corredores irán, de a ratos, hacia adelante y hacia atrás en este abordaje simplificado. Hay y habrá menos dinero. Quienes lo donan y quienes lo administran han aprendido en diez años a no dejarse “engañar tan fácilmente”. Como en los concursos de preguntas y respuestas, la primera parece sencilla pero las que siguen no lo serán tanto, y pocos llegarán a las últimas, perdiendo parte del “premio” en el camino.

“La Junta nos ha dado los principios, las políticas y las definiciones para aplicar la estrategia de obtener más valor por su dinero”, dijo Gabriel Jaramillo, Gerente General del Fondo Mundial. “Es genial ver a la Junta predicar con el ejemplo. Ahora podemos desarrollar un nuevo modelo de negocios que será más fácil para los ejecutores, se moverán más rápidamente los recursos para salvar vidas, y dará a los contribuyentes de los países donantes la confianza de que el Fondo está respondiendo a los tiempos actuales”, agregó.

27a Reunión de la Junta del Fondo Mundial, 13 y 14 de septiembre, Ginebra. Imagen ©GF

Estas declaraciones pertenecen al comunicado de prensa oficial del Fondo Mundial. Dejemos de lado el lenguaje bancario de Jaramillo y la imagen que nos salta a la mente sobre la similitud con el discurso y las trabas que una entidad financiera pone para un crédito. Pero salvo que este modelo sea comprendido por los países que necesitan el dinero, se pueda poner en práctica en un lapso de entre 6 a 8 meses, y haya dinero suficiente para invertir en lo que se necesita, me parece que el modelo poco puede ser presentado como fácil, rápido y con capacidad de salvar más vidas.

Vamos a tener el modelo que nos supimos conseguir. Más allá de la crisis financiera internacional y la reducción dramática del dinero de la cooperación internacional para el desarrollo, los hechos de corrupción, de despilfarro e ineficiencia de muchas de las subvenciones del Fondo Mundial nos han llevado a esta situación. Hay menos que pedir pero también hemos perdido, en cierto grado, la soberanía de decir qué es lo que necesitamos.

Un ejemplo de esto es un informe que presentó la secretaría del Fondo sobre los “trabados”. Los trabados son un diez por ciento de la cartera del Fondo Mundial a quienes desde que se ha firmado el acuerdo o en los últimos meses la secretaría no ha podido desembolsarles el dinero. Estamos hablando de 51 de 519 subvenciones y 681 millones de dólares americanos que esperan hace 6 o 9 meses en el banco. Para llegar a esta situación hay una cadena importante de responsabilidades que van desde el MCP pasando por los receptores principales y la secretaría. En tiempos de tanta austeridad no es buena publicidad tener trabado el trece por ciento de la cartera y ya se habla de que otras 26 subvenciones podrían entrar en el mismo estado de parálisis. Como dicen las abuelas, “pagan justos por pecadores”.

Dentro de dos años, en diciembre de 2014, el Fondo Mundial pronostica tener 1.400 millones de dólares recaudados. Conseguir una parte de ellos para financiar los programas que nuestras comunidades necesitan no será tarea fácil. Y si resulta que estas comunidades habitan en un país de América Latina, mucho menos. Esos recursos han sido movilizados para responder al SIDA, la TB y la malaria donde más se necesita, más allá de la renta o tipo de epidemia.

Nos espera un arduo trabajo para lograr canalizar algo de regreso a nuestra región. El cambio urgente y necesario empieza hoy, en todos los niveles: en un promotor de un proyecto, sub receptor, un MCP, en todos los ámbitos podemos hacer una diferencia. Esto no es difícil de comprender.

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