Por Christian Pacheco Núñez.
A partir de 1996, con la Ley 26626 y posterior su modificatoria No. 28243 del año 2004, se creó un marco legal en Perú que consagra el acceso universal a los antirretrovirales (ARV) por parte de las personas viviendo con VIH o SIDA a nivel nacional. El mismo año de la modificatoria (2004), se dio inicio al programa TARGA (tratamiento antirretroviral de gran actividad). Se trató de un esfuerzo conjunto de la sociedad civil, el Estado y el Fondo Mundial, mediante el cual 7.000 personas viviendo con VIH y SIDA pudieron acceder a estos tratamientos a nivel nacional.

El 17 de julio pasado se publicó una actualización de la “Norma técnica de salud de atención integral del adulto con infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH)”, que incorpora la realización de pruebas de genotipificacion, compras de nuevos medicamentos y la recomendación de inicio del tratamiento antirretroviral con un recuento de CD4 menor a 350 células/mm3 (anteriormente se recomendaba iniciarlo con 200 células/mm3). Hemos esperado ocho años para lograr esta actualización en la norma técnica que favorecerá a muchas personas que viven con VIH a nivel nacional.

Pero todavía urge resolver algunas falencias del sistema, como las licitaciones nacionales que no muestran un adecuado y objetivo estudio del mercado de potenciales proveedores para evitar la escasez de productos comercializados por pocas empresas. Por citar un ejemplo, hace poco quedó desierta la compra de lopinavir-ritonavir porque existía un solo proveedor. La legislación vigente no permite acelerar los nuevos procesos de licitación, necesarios frente a la ausencia de productos no ofertados o no encontrados en la primera licitación, lo que se convierte en el primer paso a un potencial desabastecimiento.

Se suma a esto la inexistencia de normas técnicas, como es de esperar para el manejo de los antirretrovirales. En suma, son pocas las acciones que se vienen realizando desde la Estrategia Sanitaria Nacional de Prevención y Control de ITS y VIH/SIDA del MINSA para atender a las personas que viven con VIH en el país. La voluntad o las ideas que tienen serán buenas, pero no hay toma de decisiones y hace falta un mayor liderazgo o compromiso desde el propio Ministro de Salud.

En la actualidad existen más 17 mil personas en Perú que acceden al programa TARGA, muchas de las cuales están llegando a niveles indetectables de su carga viral, lo que ayuda a mejorar considerablemente el sistema inmunológico y por ende la calidad de vida. Para lograrlo es necesario que exista una adecuada adherencia al tratamiento, y esto comienza teniendo disponibles los medicamentos en tiempo y forma.

Después de tantas consultorías realizadas para saber dónde están los cuellos de botella y solucionar las falencias que llevan al desabastecimiento de ARV, como sociedad civil debemos plantearnos trabajar para impulsar sistemas logísticos eficaces en un marco legal que facilite los procesos de compras y verificación de las entregas en los hospitales y la Dirección Regional de Salud.

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