Corresponsales Clave (CC): ¿Cuál es el propósito de esta reunión?

Massimo Ghidinelli (MG): El propósito de esta reunión es avanzar en la región en la socialización y la implementación de la iniciativa Tratamiento 2.0.

César Núñez (CN): El tema de tratamiento es uno de los pilares fundamentales del acceso universal. Hemos logrado levantar, a la par de los esfuerzos de tratamiento, más recientemente los esfuerzos de prevención. Y lo que está ahí, de manera más transversal, son los esfuerzos en derechos humanos, en estigma y discriminación, y demás. Esta reunión viene a apalancar los resultados que han tenido las iniciativas de cómo funciona esta metodología de tratamiento 2.0. Se trata de facilitarle a la persona el acceso al diagnóstico, al medicamento, a las pruebas de monitoreo, en un solo sitio, de una manera sostenida y con un monitoreo constante. Se malentendía tratamiento 2.0 y se pensaba que era tratamiento universal, “vamos a darle a todos de una vez”. Y no, el tratamiento 2.0 sigue un orden específico, identifica a las personas. Además suma toda la evidencia que ha sido recolectada en los últimos años alrededor de las terapias más efectivas y el inicio temprano.

CC: Uno de los pilares de la iniciativa es el tratamiento como prevención. ¿Cómo quedaría la prevención primaria dentro de la estrategia del Tratamiento 2.0?

MG: Creo que es una contribución muy importante. Ahora que tenemos evidencia científica muy conclusiva y robusta sobre los beneficios preventivos del tratamiento antirretroviral (TARV) y, sobre todo, de un TARV oportuno, precoz, creo que tenemos un arma muy, muy fuerte para completar la prevención en combinación. Entonces, continuar la inversión en prevención en todos los medios que ya conocemos pero tomando en cuenta que tenemos más una oportunidad. Se necesita una reflexión sobre cómo completar esta transición, que no haya ‘bloque prevención’, ‘bloque tratamiento’, sino una respuesta integral y completa al VIH.

Pablo Anamaria: Creo que hay una incapacidad de reconocer de manera autocrítica que se ha fallado con el tema de la prevención primaria. Y se falla en la búsqueda de soluciones para esa frustración. Todavía no encontramos la fórmula, entonces nos escudamos en una meta numérica que es más fácil de alcanzar: 15 millones de personas tratadas. Pero no hay una sola meta que diga “tanta reducción de prevalencia o incidencia”. No establecemos metas porque no sabemos cómo hacer. Deberíamos saberlo, después de treinta años, pero parece que no.

CN: El tratamiento como prevención es uno de los elementos que cae dentro del gran sombrero del Tratamiento 2.0, es como el siguiente paso. No solo se trata de acudir al centro de atención, recibir los remedios e irse a casa. Es algo mucho más integral, como el paso adicional, incluso hasta la descentralización de las pruebas. Hemos estado hablando ahora en la conferencia mundial cómo logramos llevar las pruebas de CD4 y de carga viral a sitios que no son capitales, que no son urbes, y Tratamiento 2.0 propone esto. Entonces, primero corrijamos: no se trata de un tratamiento universal, se trata de un tratamiento dirigido. Aprendemos de las lecciones que hemos recibido de la ciencia: comenzar más temprano nos da mejores resultados. Argentina ha sido el primer país en América Latina en decidir que va a comenzar el tratamiento a las 500 células. Ahora vendrán otros países que también lo van a hacer, porque se dan cuenta de que, si bien es cierto que esto significa una inversión un poquito más fuerte ahora, va a redundar en un beneficio posterior, donde las personas no van a tener infecciones oportunistas tan repetidas o no las van a tener, o van a poder tener una vida productiva que va a generar justamente parte de lo que se está gastando en las terapias. ONUSIDA siempre ha dicho: conoce tu epidemia, conoce cómo se está respondiendo a la epidemia, dónde están los vacíos, también tienes que saber cuánto te cuesta. Este último elemento ha salido un par de veces esta mañana: cuánto cuesta esto. ¿Será que mi país lo puede pagar? Qué bueno que Argentina lo puede pagar, qué bueno que Brasil lo puede pagar, pero ¿será que Bolivia lo puede pagar? ¿Será que Nicaragua lo puede pagar? Países con menos recursos, dependiendo de las contribuciones del Fondo Mundial.

CC: ¿Considera usted que hay compromiso de parte de los gobiernos para aplicar esta iniciativa?

MG: Creo que hay mucho interés. El hecho de que el gobierno de Argentina y también el gobierno de Brasil sean cosponsors de esta reunión es una demostración muy clara de cuánto los gobiernos nacionales están comprometidos en este sentido.

CN: Después de Argentina, que fue el país pionero, el siguiente paso con mis colegas de OPS fue ir a hacer este mismo ejercicio a otros países, y se comenzó por Venezuela. Y ahí nos dimos cuenta de que el mismo tamaño no le queda a todo el mundo. Hubo algunas sugerencias de retirar los medicamentos que a esta altura son tóxicos, que cuando se comenzaron a dar era lo que había, era la línea de vida para todas las personas que los tomaban, pero ahora hay mejores medicamentos. Y la decisión de suspender o no suspender esa terapia ¿quién la toma? ¿Cuándo la toma? ¿Debemos suspenderles el tratamiento a estas personas porque ya este medicamento lo vamos a sustituir por este o el otro? Son las preguntas que todavía hoy se están haciendo en Venezuela, que la sociedad civil ha levantado en Venezuela, para la aplicación del Tratamiento 2.0. También vino ruido desde Ecuador, donde hubo algunas manifestaciones, sobre todo con el análisis que se hizo de la terapia que se estaba dando. No solo se trata de tener toda una estrategia montada sino cómo va a fluir esa estrategia, porque si te faltan los medicamentos, puedes tener una muy linda estrategia, pero te faltan los medicamentos. Los problemas de desabastecimiento que ha habido en América Latina, en países como México, Ecuador, Brasil, Perú, te das cuenta que no es porque falte dinero. Cuando vas a ver los desabastecimientos, no es un problema de recursos en la mayoría de los países sino un problema de gestión.

CC: ¿Cómo se financiará el Tratamiento 2.0?

MG: La OPS no es una agencia donante, somos una agencia técnica. Hay mecanismos de financiación que a la vez son movilización del presupuesto nacional o para países que tengan dificultades hay todavía una plataforma de solidaridad internacional que puede apoyar esta iniciativa, y ya lo está haciendo. Esta no es una iniciativa nueva, es un esfuerzo para lo que nosotros llamados una transición hacia una nueva generación de programas de tratamiento, saliendo de lo que fue en el principio una acción de salud pública reactiva. Fue una reacción de urgencia a una crisis verdadera, una crisis de acceso de finales de los años noventa o principios del dos mil. Ahora, quince años más tarde, tenemos la posibilidad de empezar a mirar más en el largo plazo, pero hace falta un fortalecimiento, estrategias, una búsqueda de eficiencias, una mejor utilización de recursos, un repensamiento integral del camino de lo que ya se logró, con resultados muy buenos. Setenta por ciento de cobertura es una realidad, es un hecho. La pregunta es cómo proteger los logros y cómo expandir hacia el acceso universal, que sigue siendo el norte de esta iniciativa.

PA: Todavía nadie nos ha dicho nada respecto del financiamiento. Creo que en América Latina estamos en un momento en que ya no podemos negociar ni con el GCTH ni con los ministros de salud. Habrá que empezar a negociar con los ministros de economía, para que haya un mayor compromiso financiero no solamente con la compra de medicamentos sino con todo el sistema de atención integral y también de promoción y prevención. Creo que una estrategia con estos cinco pilares, que si funcionan y caminan articuladamente, no va a ser una estrategia barata, y alguien tendrá que financiarla. Yo no sé si los ministerios de salud o los gobiernos estarán dispuestos a hacer el esfuerzo.

CC: ¿Cuáles son las metas de personas en tratamiento de esta iniciativa? ¿Y cuáles las estrategias previstas para alcanzar esas metas?

MG: Bueno, los datos son conocidos, hay informes que se publicaron a finales del año pasado o principios de este año. Hay casi 600.000 personas que estaban recibiendo tratamiento y los estimativos son que deberían ser casi un millón. Ahora, tomando en cuenta los criterios de elegibilidad con nueva ciencia pero también con nuevas recomendaciones de los países, siguen subiendo el número de CD4 para definir la elegibilidad del inicio del tratamiento, entonces la realidad es un poco diferente. Ahora hay varios países que ya están ofreciendo tratamiento con 500 CD4, o por debajo de los 500, pero la realidad es que en varios países hay proporciones importantes [de personas] que llegan [al inicio del tratamiento] con menos de 200, entonces hay una brecha muy importante ahí y ese es un indicador de todos los retos que nos esperan en este sentido: cómo hacer un diagnóstico más temprano con problemáticas de accesibilidad pero también con problemas de estigma, de discriminación, de homofobia; es un conjunto de problemáticas que se refleja tal vez en una única gráfica que nos ofrece un poco una síntesis de los problemas.

CC: En esta estrategia se habla mucho del rol de la sociedad civil. ¿Cómo ve a la sociedad civil para trabajar en el Tratamiento 2.0? ¿Cuál sería la posición de la sociedad civil en cuanto a la propuesta del Tratamiento 2.0?

PA: Primero creo que nos han cogido con los pantalones abajo. La estrategia, a pesar de que tiene dos años, recién está siendo conocida por la sociedad civil y nunca nos hemos puesto a discutir seriamente y a generar un consenso sobre qué pensamos. Hemos venido aquí, literalmente y desde mi punto de vista, con los pantalones abajo. Sí hubo una posición consensuada, todavía con muchas contradicciones de tipo político, entre lo político y lo técnico. Y aparte, lo que yo he visto en las experiencias es que nuevamente la sociedad civil tiene el rol de reclutadora, de voluntario que ayuda, de consejero que promueve, pero nada más. O sea, no tenemos el mismo nivel de los médicos, planificadores, etc. Nuestro rol va a ser operativo simplemente, de ayuda operativa; si va más allá lo tendremos que definir.

Las entrevistas se realizaron en forma individual. Agradecemos la disposición de los representantes de la sociedad civil, OPS y ONUSIDA para participar en las mismas.

Entrevistas a cargo de Mariana Isasi y Cecilia Dávila.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.