“La comunidad mundial se ha embarcado en una búsqueda histórica para establecer las bases de una eventual terminación de la epidemia de SIDA. Estos esfuerzos son más que solo visionarios. Son enteramente factibles. Se han logrado ganancias sin precedentes para reducir el número de adultos y niños que se infectan con el virus, reduciendo el número de personas que mueren de complicaciones relacionadas con el SIDA y promoviendo un marco de políticas para acelerar los progresos. Una nueva era de esperanza ha surgido en los países y las comunidades en todo el mundo que antes eran devastadas por el SIDA”. Así comienza el informe anual sobre el SIDA 2012 del ONUSIDA, que se presenta a la comunidad el día de hoy. Este informe sistematiza la información disponible de 186 países hasta el año 2011.

¿Qué pasó el último año?

Se estima que 34 millones de personas viven con VIH o SIDA en el mundo, con una prevalencia global menor al 1% en adultos, aún cuando la mayoría de los casos de la epidemia se concentra en algunas regiones y países. Por ejemplo, en África Sub-sahariana, 1 de cada 20 personas vive con VIH. Después del continente africano, las regiones más afectadas siguen siendo el Caribe, Europa del Este y Asia Central.

Mundialmente, el número de personas recientemente infectadas continúa cayendo, y en los últimos diez años acumula una reducción del 20%. La caída más notoria en las nuevas infecciones se ha dado en el Caribe, con un 42%. El cambio más significativo se da en la mortalidad en adultos, que en solo 5 años ha caído un 25% gracias a la disponibilidad de tratamientos antirretrovirales de alta eficacia. Sin embargo, hay varios países en la región que no han podido reducir significativamente la tasa de mortalidad.

En el 2011 más de 8 millones de personas tuvieron acceso al tratamiento antirretroviral, un gran progreso. Sin embargo, aún no tienen acceso 7 millones de personas que lo necesitan.

En el 2011 se disponía de 16.800 millones de dólares americanos para la lucha contra el SIDA, sumando todas las fuentes. No obstante, se estima que la cifra necesaria para el 2015 es de 24.000 millones, una brecha significativa en un contexto de crisis económica mundial y un estancamiento en las donaciones internacionales para la salud y el desarrollo.

¿Y por casa cómo andamos..?

En Latinoamérica, en el 2011, se contabilizó un total de 1.400.000 personas viviendo con VIH, de las cuales 83.000 son nuevos casos. Hace diez años esas cifras eran 1,2 millones y 93.000, respectivamente, sumado a una prevalencia que se ha mantenido igual en adultos y jóvenes. Se puede ver entonces que ha habido progresos en contener la epidemia en nuestra región.

El número de niños que han contraído el virus cayó un 24% en América Latina y un 32% en el Caribe, y esto se debe a un incremento en la cobertura de ARV en mujeres embarazadas, con un 56% en Latinoamérica y 79% en el Caribe.

La cobertura de tratamiento es de 68% en América Latina y 67% en el Caribe. Son datos relevantes si se comparan con la media mundial, que es del 54%. Son muy impresionantes los datos de algunos países, en particular los que informan una cobertura del 80%: Cuba, República Dominicana y México. La mayoría de los demás países se encuentran estabilizados, con un nivel de acceso de entre el 60 y el 50%. Sin embargo, en Bolivia en el 2011, la cobertura fue inferior al 20%.

Las relaciones sexuales sin protección y entre hombres siguen jugando un papel importante en la transmisión del VIH en la región, con una epidemia que continúa siendo muy concentrada. Hay países que tienen una prevalencia entre hombres que tienen sexo con hombres (HSH) de un 38%, y en muchos casos no baja del 20%. Es oportuno señalar que en la mayoría de estos informes nacionales la personas trans siguen contabilizándose dentro de esta categoría. La prevalencia en trabajadores sexuales (mujeres y hombres) se ha estabilizado, aunque en algunos países se encuentran datos preocupantes, como República Dominicana, con 4,7% y Brasil, con 4,9% de prevalencia.

Esfuerzos dispersos para epidemias concentradas

De acuerdo al informe y a pesar de los pocos datos, se sabe que una mujer trabajadora sexual tiene 13,5 veces más posibilidades de vivir con el VIH que las demás mujeres. Datos similares se informan sobre los HSH. La principal causa de esto es el poco uso consistente del condón.

En algunos de los cuadros que acompañan este artículo, se evidencia que la mayoría de los fondos para programas con estas poblaciones provienen de donantes internacionales. Esto pone en evidencia la falta de compromiso real de los gobiernos de financiar estos programas con fuentes nacionales. Y como hemos reflexionado en artículos previos, el pronóstico indica que los países de renta media-alta dejarán de recibir dinero externo. La mayoría de los países de nuestra región pertenecen a ese grupo.

El informe completo está estructurado siguiendo las metas propuestas por ONUSIDA para el 2015, relacionadas con la transmisión sexual, el uso de drogas inyectables, la infección en niños, mantener a las madres con vida, tratamiento, tuberculosis y VIH, recursos y gastos, género y respuesta al VIH, estigma, discriminación y leyes, eliminación de las restricciones de viaje e integración. ONUSIDA publica también hojas informativas mundiales y regionales en español. Se puede acceder al informe en este vínculo.

En la próxima entrega compartiremos información sobre la conferencia de prensa virtual organizada hoy por el Equipo de Apoyo Regional de ONUSIDA en Panamá, OPS/OMS y UNICEF.

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