Por Vladimir Encarnación Jáquez.

Si bien no se trata de una noticia pero sí de una preocupación fundamental, quiero resaltar el tema de la discriminación y el desconocimiento de los derechos de las personas viviendo con VIH, que sigue siendo una constante pese a los continuos esfuerzos de la sociedad civil y el Estado. Es urgente lograr que el VIH y el SIDA se aborden como una problemática social y no solo como una prioridad sanitaria; también, es importante desarrollar más iniciativas dirigidas a sensibilizar a la población en general y a los prestadores de servicios. (Ver artículo anterior)

Una de las principales noticias que impactó el escenario dominicano fue la Ley de VIH/SIDA 135-11. Esta Ley, principalmente por la naturaleza de los artículos 78 y 79, supone una invasión total a la privacidad de las personas que viven con VIH y establece sanciones penales para quienes no comuniquen su diagnóstico positivo al momento de tener relaciones sexuales.

En aquel momento señalamos que era necesario que la sociedad civil y las organizaciones que trabajan en VIH y SIDA en la República Dominicana se pronunciaran frente al tema, ya que es inconcebible que en pleno Siglo XXI continuemos reproduciendo legislaciones antiderechos.

La noticia sobre nuestra nueva Ley de SIDA y sus características discriminatorias y criminalizantes para quienes viven con VIH logró connotación internacional gracias al trabajo realizado por Corresponsales Clave. Como fruto de estos esfuerzos se realizaron varias iniciativas para exigir la revisión de la Ley, en especial de los artículos en cuestión. Una vez iniciado el debate, circuló la información de la designación de una comisión para revisar los artículos 78 y 79. Hasta la fecha esta es la única información conocida al respecto; mientras tanto, la Ley entró en vigencia y está siendo aplicada. (Ver artículo anterior)

Otro de los temas que impactó negativamente el escenario nacional fue el abastecimiento de antirretrovirales que, como consecuencia del recorte presupuestario realizado por el Fondo Mundial, se vio afectado drásticamente durante el segundo y tercer trimestre del año. La razón: el financiamiento de la respuesta nacional con fondos la de cooperación internacional y los efectos colaterales del supuesto crecimiento del Producto Interno Bruto del país. Nicomedes Castro, presidente de la Coalición de Organizaciones no Gubernamentales en el área de VIH y SIDA (Coalición ONG SIDA) y la Red Dominicana de Personas Viviendo con VIH (REDOVIH), se manifestaron públicamente frente al tema. (Ver artículo anterior)

Otra noticia importante dada a conocer en el mes de noviembre fue el lanzamiento de la campaña “Que no nazca un niño más con VIH”, iniciativa del Consejo Nacional para el VIH y el SIDA (CONAVHISIDA). Víctor Terrero, director del CONAVIHSIDA, destacó la importancia de esta campaña y señaló como inaceptable que sigan naciendo bebés con VIH pese a los avances de la ciencia.

El director del CONAVHISIDA también dio a conocer la buena nueva de que el gobierno dominicano destinará 79 millones de pesos para la compra de medicamentos antirretrovirales y 55 millones para las pruebas de carga viral y CD4, como una forma de cubrir el déficit creado por la reducción del financiamiento del Fondo Mundial. Al parecer nuestras plegarias (en forma de artículos) están siendo escuchadas, y el Estado comienza a entender que debe jugar su rol como garante del bienestar de cada uno de sus ciudadanos y ciudadanas. (Ver más detalles)

El Día Internacional de la lucha contra el SIDA fue conmemorado masivamente con distintas actividades multitudinarias en varias provincias del país. El CONAVIHSIDA organizó y encabezó varias de ellas. (Ver más detalles)

Finalmente, quiero referirme a una noticia preocupante que circuló a finales del mes de septiembre y de la cual, pese a varios intentos de este servidor por conseguir más información, no hemos tenido mayores detalles. Se trata de la intención del Consejo Nacional para el VIH y el SIDA (CONAVHISIDA), en la persona de su director Víctor Terrero, de realizar un censo para conocer la cantidad de personas que viven con VIH en la República Dominicana.

Víctor Terrero

La razón o el móvil de esta iniciativa es incluir a las personas positivas en el régimen nacional de seguridad social. Aparentemente la intención del CONAVHISIDA es buena, ya que en palabras de su director las personas viviendo con VIH anhelan que sus derechos en materia de salud puedan ser garantizados a través de este sistema. Según las palabras textuales de Terrero ofrecidas en declaraciones al Sistema de Medios Informativos –SIN-: “Las personas infectadas con el VIH SIDA están pidiendo la inclusión de los antirretrovirales en el sistema de la seguridad social y esto se ha convertido para nosotros en un compromiso. Antes los medicamentos eran muy costosos, pero ahora tienen un precio asequible. Cubrir antes a un paciente infectado con el VIH era muy difícil por el costo extraordinario que tenían los medicamentos. Ya los medicamentos están más baratos que muchos de los de diabetes, de hipertensión y de otros que se dan en la rutina diaria y que el plan básico incluye”. (Ver más detalles)

Sin embargo, la preocupación radica en las latentes manifestaciones de estigma y discriminación de que son objeto las personas que viven con VIH. Esto podría suponer una violación del derecho a la privacidad, o quizás es una forma de ir dándole sentido a lo establecido en la nueva Ley de SIDA. Creo que es un tema que debemos seguir de cerca como comunicadores y como ciudadanos de un país que no soporta más discriminación.

Esta es mi última nota del año 2012. Por eso quiero aprovechar para desearles a todas y todos los y las lectores/as de Corresponsales Clave una muy Feliz Navidad y un próspero y saludable 2013.

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