Tal como se previó en un artículo anterior, el revuelo causado por la campaña sobre derechos sexuales de PROFAMILIA en República Dominicana está picante y se viene extendiendo. Diversas organizaciones han manifestado su apoyo a la campaña y su rechazo al recurso de amparo presentado por la Iglesia católica ante los tribunales dominicanos.

Desde el viernes 10 de mayo en horas de la tarde ha venido circulando un comunicado a nivel internacional en el cual 26 organizaciones latinoamericanas, reunidas en México en el marco del Seminario Internacional “Incidencia en red: El desafío que los Estados cumplan con los derechos humanos de las mujeres”, daban su respaldo y total apoyo a PROFAMILIA. “El disfrute de todos los derechos sexuales y derechos reproductivos comprende el derecho a la libertad de expresión de la sexualidad, a informarse y a difundir información sobre la salud sexual y la salud reproductiva, así como el derecho a la libertad de conciencia y de religión, derechos reconocidos en la Constitución dominicana y en los convenios internacionales de derechos humanos ratificados a nivel nacional”, reza el comunicado. Las organizaciones firmantes, entre las que destacan la Articulación Cairo +20, Católicas por el Derecho a Decidir, la Red de Jóvenes por los DSyDR –REDLAC-, la Red de Mujeres Afro latinoamericanas, Caribeñas y de la Diáspora, la Red de Mujeres Latinoamericanas Defensoras de los Derechos Sociales y Ambientales y la Plataforma Interamericana de Derechos Humanos –PIDHDD-, demandan que sea declarado inadmisible el recurso de amparo y que República Dominicana, como Estado democrático y respetuoso de las libertades humanas,  permita la continuidad de la difusión de la campaña sin ningún tipo de restricción.

De igual modo, diversas organizaciones y personalidades de la sociedad civil dominicana han expresado su posición frente al tema. Denise Paiewonsky, reconocida feminista y miembro de la Colectiva Mujer y Salud, considera que desde cualquier ángulo que se analice, la decisión de la Iglesia católica de someter un recurso de amparo contra PROFAMILIA por su campaña de promoción de los derechos sexuales y reproductivos luce como una muestra de debilidad, además de un error táctico. “(…)son producto de la incapacidad que evidencia la Iglesia –tanto la universal como la dominicana- de entender e interpretar correctamente el contexto político, social y tecnológico actual, lo que la lleva a un accionar torpe que erosiona su influencia, su prestigio y su poder a un ritmo inimaginable hace apenas algunas décadas. El problema de fondo parece ser justamente la sobreestimación de su poder e influencia, que le impide reconocer hasta qué punto la Iglesia se ha debilitado en el mundo actual, aún en los países católicos”, expresó Paiewonsky en un comunicado difundido por las redes sociales y otros medios.

Güido Riggio Pou

PROFAMILIA ha reaccionado con un comunicado de prensa en el cual, entre otras cosas, reitera la necesidad que existe en la República Dominicana de un Estado de Derecho equitativo, participativo e inclusivo, que garantice a la ciudadanía el respeto y el ejercicio de sus derechos humanos. En el mismo comunicado, y de manera categórica, resaltaron el atraso que tiene el país en materia de salud sexual y salud reproductiva, principal razón de esta campaña.

Toda la cobertura mediática que tiene la campaña gracias a la intención de la Iglesia católica y otros sectores fundamentalistas -y doble moralistas- de soslayar los derechos sexuales y mantener este y otros temas vinculados al ejercicio de la sexualidad y el derecho a decidir de cada persona, especialmente de las mujeres, como temas tabú, han provocado un efecto inverso, pues las manifestaciones de apoyo a la campaña y los ataques a la Iglesia no se han hecho esperar.

Güido Riggio Pou, destacado economista y poeta dominicano, ha criticado que la cúpula de la Iglesia católica sometiera un recurso legal contra PROFAMILIA por la campaña de educación, añadiendo que la Iglesia no ha hecho absolutamente nada para que los responsables de violar niños y niñas en el albergue de Higüey paguen por sus crímenes -refiriéndose a un caso pendiente desde el año 2005 donde varios sacerdotes fueron acusados de estos crímenes. “Para que la acción contra PROFAMILIA pueda gozar de alguna credibilidad pública y luzca coherente con su conciencia cristiana, la misma iglesia debe someter una acción judicial contra los pederastas de Higüey, para hacer justicia y reparar los daños”, ha indicado Riggio.

Jeannette Tineo Durán

En el mismo orden, Jeannette Tineo Durán, destacada activista feminista del país, no se sorprende por la reacción de la Iglesia y otros sectores fundamentalistas tradicionales. Para Jeannette la posición de la Iglesia católica refleja lo que ya sabemos, pues se trata de un sector que históricamente se ha opuesto al avance y reconocimiento de los derechos sexuales y derechos reproductivos. “La posición de la Iglesia es un reflejo de cómo los poderes político y religioso quieren mantener sus privilegios y controles, propios del concordato, a pesar de que nuestro contexto explica, demanda y requiere de campañas cada vez más claras, directas y basadas en evidencias sobre temas que afectan a la mayoría de la población, sobre todo, a quiénes históricamente han sido excluidos. Esta situación refleja también, la falta de compromiso del Estado con los derechos sexuales y los derechos reproductivos en la aplicación efectiva de acuerdos y convenios internacionales en esta materia. Está claro que un sector de la Iglesia católica -la jerarquía-, se siente amenazada por los avances en materia de reconocimiento de derechos que hemos logrado en el país y el resto del mundo. Esta campaña directa, clara y con un mensaje que refleja los enfoques de derecho, género y diversidad, abre oportunidades para que muchos sectores, incluso católicos, se pronuncien a favor de estos temas”, ha expresado Tineo.

En las redes sociales cada vez más personas cuelgan fotos de ellos/as mismos/as con carteles o pancartas que muestran su apoyo a la campaña de PROFAMILIA y su rechazo a  la acción judicial de la Iglesia católica.

Estamos frente a una excelente oportunidad que debe ser aprovechada por  las juventudes que creemos en esto y que debemos salir, dar la cara y tumbar el argumento de que solo son las mujeres feministas las que defienden y promueven estos temas.

Las juventudes latinoamericanas y caribeñas estamos comprometidos con la defensa y promoción de los derechos sexuales y los derechos reproductivos. Los verdaderos cambios solo serán posibles si nos involucramos activa y protagónicamente en estos procesos.

Debemos comprender que la sexualidad es parte integral del ser humano y que cada persona debe tener acceso a información adecuada y oportuna para tomar decisiones en libertad y sin temor a represalias de ningún tipo.

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