El 20 de junio fue la fecha límite que dio la Corte Constitucional para legislar sobre las uniones de parejas del mismo sexo en Colombia. Ante la ausencia de esta legislación, que no logró ver la luz en el Senado de la República,  a partir de hoy las lesbianas, los gays, las y los bisexuales y las personas trans acudirán masivamente a notarías y juzgados del país para hacer efectivo su derecho de unión civil.

Llegado el día, persisten las discusiones sobre lo que significa esta  unión civil o unión solemne.

Si bien los medios de comunicación locales se refieren a este acto como unión solemne, el abogado de Colombia Diversa, Manuel Páez, afirmó en entrevista al canal CityTV que las y los contrayentes deben exigir como única opción ante los jueces del país, la de matrimonio, no la de unión solemne ya que esta última genera discriminación y se convierte en una violación de los derechos de las personas LGBT.

Los notarios ya cuentan con el documento que servirá para hacer efectivas las “uniones solemnes” de las personas del mismo sexo. Si algún notario del país se niega a realizar el trámite, surgirá una avalancha de tutelas (conocida en otros países como medidas cautelares) ante la Corte Constitucional, tal y como lo dio a conocer Álvaro Rojas, Presidente de la Unión Colegiada del Notariado en Colombia a una radio nacional. Además argumenta que los notarios están impedidos de realizar “matrimonios” porque según la Constitución colombiana, esta solo es válida para uniones entre hombres y mujeres.

Por otro lado, la Conferencia Episcopal de Colombia solicitó no reconocer el “matrimonio gay”, como ellos llaman al matrimonio igualitario entre personas del mismo sexo, ya que va en contra del “creador” y la concepción de familia que está ligada a la unión de un hombre y una mujer.

Afortunadamente vivimos en un país laico, donde las decisiones no son tomadas basadas en la religión. No obstante ello, seguimos viendo día a día como las y los dirigentes del Estado Colombiano se ven más aterrados de tomar decisiones a favor de la ciudadanía que se oponen a la Iglesia católica, bastante poderosa y elitista en el país.

Marcela Sánchez, directora de Colombia Diversa dijo a AFP que la unión solemne es un contrato que no tiene tradición jurídica y desconocen sus efectos, por lo que irán por el matrimonio igualitario.

Lo que si esta claro es que, a partir de hoy,  miles de parejas en todo el país recurrirán a los estrados judiciales para formalizar sus uniones, sin el gran protagonista, el “matrimonio”, pero con la convicción de que luego de lograr la “unión solemne” muchas de estas parejas exigirán ante la Corte Constitucional su reconocimiento real como matrimonio con todas las garantías y derechos que éste brinda.

Se espera que sean muchas las parejas decididas a luchar por el derecho al matrimonio igualitario, tanto así que se llevó a cabo una convocatoria para que las parejas acudieran masivamente a las notarías y juzgados a partir de las 10 de la mañana para hacer efectivas sus uniones y luego exigir ante las altas cortes la aprobación de una vez y por todas, después de tantas trabas, después de tantos peros y opositores, del matrimonio igualitario en Colombia.

Fotos: Cortesía de Santiago Pardo

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