Este artículo es una colaboración de Manuel Osorio

Desde el año 2001 la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá organiza el Ciclo Rosa Académico, un espacio para la “difusión, discusión y reflexión sobre temáticas relacionadas con la diversidad sexual y de género”. Se trata de un evento que permite a la academia acercarse a la gente a través del arte, la ciencia y la cultura. Este año, por presiones de la Iglesia Católica, se celebrará lejos del claustro universitario.

Todo comenzó con un artículo publicado el pasado 8 de agosto por la Agencia Católica de Noticias (ACI), que se titulaba “Pontificia universidad católica de jesuitas organiza evento pro gay en Colombia”. En el artículo se insiste en que el Ciclo Rosa Académico “es un evento que promueve abiertamente el estilo de vida homosexual”. Esto detonó una campaña  a través de redes sociales y portales católicos incluyendo una recolección de firmas para cancelar el Ciclo por considerarlo impropio, inmoral y antiético para una universidad que pertenece a una comunidad católica.

Fue así como los directivos de la Pontificia Universidad Javeriana cedieron ante las presiones que ejercieron el cardenal Rubén Salazar, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, y monseñor Ettore Balestrero, Nuncio Apostólico en el país para la cancelación del Ciclo 2013.

El 12 de agosto los coordinadores del Ciclo Rosa Académico anunciaron: “Lamentamos informar al público general que, por decisión de altas instancias de la Iglesia Católica, la Pontificia Universidad Javeriana se ha visto forzada a suspender la realización del Ciclo Rosa Académico 2013 en sus instalaciones. Sin embargo EL CICLO NO SE CANCELA. El Comité Organizador se encuentra coordinando el traslado del evento a otros espacios”.

Plantón "Ola Rosa", 16 de agosto

Pero la presión de la Iglesia Católica fue más allá del Ciclo Rosa Académico y tocó otros espacios de la Pontificia Universidad Javeriana, como son los debates académicos sobre el aborto y los derechos de la comunidad LGBTI, entre otros. “No sabemos si el Nuncio puso sobre la mesa todo lo que ha venido siendo la trayectoria de la Javeriana en todos estos aspectos”, aseguró a los medios José Daniel Falla, secretario general de la Conferencia Episcopal, quien considera que el Ciclo Rosa era “pro gay”.

Una postura radicalmente distinta es la del sacerdote jesuita Alberto Múnera, director del Instituto de Estudios Sociales y Culturales Pensar de la Pontificia Universidad Javeriana, quien ha dicho que el Ciclo Rosa Académico “no es un espacio de promoción del homosexualismo sino un espacio de investigación y análisis de fenómenos sociales y culturales, con una mirada incluyente y social.”

Para  Marcela Sánchez, directora de Colombia Diversa , no deberían existir presiones de ningún tipo para cerrar dichos espacios. “Me parece una presión indebida, existe la libertad de cátedra; además, el Ciclo Rosa lleva mucho tiempo. No se debería desconocer su historia ni su legitimidad”, señaló.

¡Gran abrazo por la diversidad, autonomía y democracia universitaria!

Lo preocupante es ver como cada vez se hace más notorio que los representantes de la Iglesia Católica tomen su fe como la única verdad y la usen como un arma para atacar, censurar e invisibilizar las creencias y formas pensar que no estén bajo sus normas.

Parece ser que la Inquisición ha retornado esta vez, siendo ahora la academia el objeto de persecución, y es así como la Iglesia Católica enfila su artillería para evitar que una universidad (en la cual para estudiar, enseñar o trabajar no se requiere ser católico) lleve a cabo una actividad académica, artística y científica con el argumento de ser “pro gay”.

La Iglesia Católica celebra haber ganado su cruzada, pero cada vez hay más voces de rechazo e indignación,  no sólo por parte del grupo de estudiantes javerianos LGBTI, Stonewall Javeriano, que ha organizado varios eventos para manifestar su descontento con la decisión de la universidad, sino que se ha sumado la prensa nacional, políticos y varias universidades, que han entendido que el Ciclo Rosa Académico es un ejemplo de libertad y autonomía académica, un espacio cultural y científico que tiene entre sus objetivos la promoción de derechos para las personas lesbianas, gays, bisexuales y trans. Pero más allá de esto, es un evento que reúne y pertenece a todos los ciudadanos.

StoneWall Javeriano en plantón de 21 de agosto

Frente a las presiones de la prensa y la comunidad académica  el pasado 23 de agosto el rector de la Pontificia Universidad Javeriana, el  padre Joaquín Emilio Sánchez, emitió un comunicado de prensa, en donde lamenta el hecho de que el Ciclo Rosa ya no se celebre en el espacio de la universidad, y aclara cómo la universidad entiende la autonomía universitaria: “Las directivas de la Universidad han manifestado con claridad la importancia y la necesidad de que la Universidad se mantenga firme en su ineludible propósito de investigar, estudiar, analizar y debatir los múltiples y complejos fenómenos que suceden en nuestra sociedad, nuestra cultura y nuestra realidad contemporánea (…). Todo esto en conformidad con los documentos de la Iglesia que se refieren a las Universidades Católicas, y con los Estatutos de la Universidad aprobados por la Santa Sede, donde se formulan los derechos reconocidos sobre la autonomía universitaria, sobre la responsabilidad en analizar todos los problemas que se plantean a la ciencia y sobre la no discriminación por motivo alguno.” ¿Pero qué va a pasar con las cátedras, cursos e investigaciones que tiene en la actualidad la universidad y no se alinean a las políticas de la Iglesia Católica?

Por lo pronto,  el Ciclo Rosa Académico 2013 fue asumido por la Alcaldía Mayor de Bogotá y se llevará a cabo del 28 al 30 de agosto en el Museo de Arte del Banco de la República. Por primera vez y por razones de seguridad se requiere inscripción previa.

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