Este artículo es una colaboración de Gustavo Pecoraro.

La ley discriminatoria que fue aprobada por una abrumadora mayoría de 436 diputados (una abstención y nadie en contra) condena la propaganda de “las relaciones sexuales no tradicionales” que realizan gays, lesbianas o identidades trans al caminar tomados de las manos, organizar manifestaciones reclamando derechos o besarse en público, como le sucedió a Pavel Samburov durante una protesta frente al Parlamento de Rusia, en la que fue detenido 30 horas y se le impuso una multa equivalente a 16 dólares simplemente por besarse con su novio.

Las multas van desde 130 dólares a 1.500 dólares para los referentes públicos LGBTI; y 30.000 dólares aproximadamente para las personas jurídicas, organizaciones de la sociedad civil y ONG. Si para la llamada “propaganda” se utilizan medios de comunicación como internet, redes sociales o revistas, las penas económicas suben a una franja comprendida entre los 2.500 y los 6.000 dólares. Para un medio institucional como Corresponsales Clave, la suma ascendería hasta un millón de dólares.

Para turistas o residentes extranjeros se prevén multas en dinero, deportación o arrestos de hasta 15 días, y la posterior expulsión del país.

Yelena Mizúlina, Jefa del comité parlamentario de Familia, Mujeres e Infancia del Parlamento Ruso afirma que la Ley combate la difusión de la homosexualidad que “persigue la formación entre los menores de edad de cánones sexuales no tradicionales”.

La Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Navi Pillay confirma que son setenta y seis los países que tienen legislaciones que criminalizan a la comunidad LGBTI.

Pillay presentó un estudio sobre leyes y prácticas que criminalizan explícitamente a esta comunidad, donde se detalla que en al menos cinco países se puede aplicar la pena de muerte a aquellas personas declaradas culpables de delitos de “conducta homosexual”. Según los datos de la ILGA, Liberia, Somalia, Sudán, Nigeria y Mauritania incluyen la pena de muerte. Uganda criminaliza a gays, lesbianas, trans y bisexuales con 14 años de cárcel.

En total, 38 Estados de África tienen leyes contra la comunidad LGTBI. En casi todos los Estados árabes, se castiga con penas que van desde dos meses de cárcel como en Argelia, a diez años en los Emiratos Árabes, o con pena de muerte en Arabia Saudí y Yemen. Jordania, Iraq y Egipto carecen de legislación al respecto, pero los tribunales de El Cairo condenan rutinariamente a los gays y lesbianas bajo la acusación genérica de “depravación moral”.

En nuestra región, once países de América Latina y el Caribe continúan criminalizando las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo. Aparte de Guyana y Belice, la mayoría son islas del Caribe: Antigua y Barbuda, Barbados, Dominica, Granada, Jamaica, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Trinidad y Tobago. El castigo puede llegar a ser la cadena perpetua o encarcelamiento de por vida como en Guyana.

El uso de la pena de muerte en la penalización de delitos no violentos, incluidas las relaciones sexuales entre personas adultas del mismo sexo “constituye una violación de la ley internacional sobre derechos humanos”, afirmó Pillay, quien aseguró que “la violencia contra este colectivo ocurre en todas las regiones”, y agregó que “los incidentes más comunes son los asesinatos selectivos, los asaltos violentos, los actos de tortura y la violencia sexual”.

Por su parte, Laura Dupuy Lasserre, presidenta del Consejo de Derechos Humanos, dijo que la criminalización de las personas homosexuales “es una violación de la ley internacional” e instó a los países miembros a responder ante estos actos.

Sin embargo, Rusia, miembro permanente y con veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, parece burlarse de estos informes con la reciente Ley, que no sólo ampara la discriminación por parte del Estado, sino que estimula los crímenes de odio hacia los gays, las lesbianas y las personas de identidad trans.

Grupos de neonazis han matado a por lo menos dos personas en lo que va de este mes. Su modus operandi nada difiere de la Gestapo Nazi: secuestran, torturan y matan a personas por el sólo hecho de su condición sexual, orientación o identidad de género.

Rusia es parte de este grupo de 76 países donde es ley la discriminación y la represión a la comunidad LGTBI, pero su posición es más grave que la del resto de los países, debido al rol que ocupa en la ONU y en el escenario mundial.

En pocos días comienza el Campeonato Mundial de Atletismo en Moscú, y en 2014 la ciudad de Sochi recibirá a los Juegos Olímpicos de Invierno. Rusia asegura que los deportistas no serán discriminados en los Juegos, pero que hará cumplir la ley que prohíbe la “propaganda homosexual” en ese país.

El Ministro de Interior, Vitaly Mutko, aclaró en una entrevista a la cadena de noticias deportivas Fox News que “dicha ley ha entrado en vigor en nuestro país. En este sentido, los funcionarios de Interior actuarán durante los Juegos Olímpicos, como en cualquier otro momento, en el marco de la legislación rusa en general y de la ley que prohíbe la propaganda de relaciones sexuales no tradicionales”.

Jacques Rogge, presidente del Comité Olímpico Internacional, señaló que aún “no podemos comentar sobre la ley” ya que “hay demasiadas incertidumbres en el texto”, debido a la traducción pendiente. De todos modos para el Comité Olímpico Internacional este tema “no es un asunto fundamental”, concluyó Rogge en una conferencia de prensa tras una reunión de la junta ejecutiva del COI con la federación internacional de atletismo.

Diversas campañas se estan llevando adelante a nivel mundial.

A los petitorios que circulan por la red (www.change.org es uno de los sitios donde poder firmar), se le suman las distintas muestras de rechazo de la comunidad LGBTI internacional con marchas, besadas públicas, y actividades como boicot a productos rusos en los bares de ocio LGBTI.

Harvey Fierstein, el famoso dramaturgo y activista gay encabeza la campaña mundial desde EEUU; y el director Stephen Fry escribió una carta pública dirigida al primer ministro británico James Cameron donde deja claro que Vladimir Putin está haciendo con la comunidad LGBTI Rusa lo mismo que hizo Hitler con los judíos.

En Argentina las organizaciones Comunidad Homosexual Argentina junto a Cien por Ciento Diversidad y Derechos, integrantes de la Comisión de Diversidad Sexual del Consejo Consultivo de la Cancillería Argentina, fueron recibidos por el Ministro Federico Villegas Beltrán, Director General de Derechos Humanos de la Cancillería Argentina para tratar la grave situación de violencia hacia la población LGTBI en la Federación Rusa. Por su parte la Federación Argentina LGBT expresó su máximo rechazo y preocupación e hizo llamado a los organismos y líderes internacionales ante la grave situación para la vida e integridad del colectivo LGBT.

El próximo martes 20, coincidiendo con el 17º aniversario del fallecimiento de Carlos Jauregui (uno de los máximos dirigentes de la comunidad LGBTI de Argentina), un grupo de activistas culturales realizarán una manifestación abierta, unitaria y plural frente a la Embajada de Rusia en Buenos Aires, y ha convocado a toda la comunidad LGTBI, a sus organizaciones, al activismo independiente y a la sociedad en general.

Como dice un hasthag en Twitter #NoDejemosSolaALaComunidadLGBTIdeRusia

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