Este artículo es una colaboración de Lucas Villalba

El acceso a la educación sexual integral, en todos los niveles y de manera laica; el aborto, de manera universal, gratuita y segura como herramienta de decisión en adolescentes y jóvenes; la igualdad de oportunidades en el ámbito laboral, el disfrute pleno de la sexualidad, libre de prejuicios; así como el empoderamiento a base del trabajo territorial entre pares, las negociaciones con decisores de cada uno de los países y el compromiso a dar seguimiento a los consensos fueron los pilares del trabajo y la lucha de los jóvenes de Latinoamérica y el Caribe  en la Conferencia de Población y Desarrollo (CPD), realizada en Montevideo entre el 12 y el 15 de agosto.

El trabajo de la juventud comenzó unos días antes de la inauguración; un centenar de jóvenes participaron del Foro de la Alianza de Juventudes de Latinoamérica y el Caribe rumbo a Cairo+20, entre activistas, representantes de organizaciones y de redes juveniles que trabajan en el fomento del desarrollo de la población.

“Construyendo un mundo de igualdad y derechos” fue el lema de la reunión y algunos de los temas de trabajo fueron: crear un espacio regional de representación juvenil, contribuir a la Declaración de Juventudes que representaría a los jóvenes en la Conferencia y compartir experiencias de trabajo en cada una de las comunidades, que mostraran la relevancia para la vida de los jóvenes y adolescentes del Programa de Acción de Cairo, (principalmente en temas de adolescentes y jóvenes, salud sexual y reproductiva, educación, trabajo, afro descendientes e indígenas) y visibilizaran los retos, expectativas y propuestas de las diversas juventudes representadas en la reunión. Los principales ejes de trabajo durante todos los encuentros de la Conferencia que propusieron los jóvenes fueron: el acceso igualitario al mercado laboral, embarazo adolescente y el rol protagónico que deben dar los decisores a jóvenes empoderados para ayudar al buen ejercicio de políticas sociales de desarrollo en las comunidades.

La Declaración de Juventudes, con los aportes realizados durante el Foro, fue leída en el marco de la Conferencia y estuvo a cargo de Javier Pineda, un estudiante chileno conocido por su participación en la lucha por la educación en Chile y miembro de la Alianza de Juventudes. El pedido de una educación laica como pilar fundamental para consolidar las democracias y para el ejercicio de los derechos humanos, el reconocimiento de las juventudes como actores principales en los procesos de transformación de la región, la igualdad, como base para el reconocimiento y vivir libres de todas las formas de violencia y discriminación fueron los temas centrales; así también se destacó la educación integral, el trabajo digno, la salud integral, la participación, el ambiente y el desarrollo sustentable y las migraciones. Javier, con mucha fuerza y entusiasmo, cerró la lectura de la Declaración diciendo: “Señoras y señores, representantes de los Estados Latinoamericanos y Caribeños, es tiempo de tomar decisiones, de sumar voluntades, de multiplicar las voces. Es tiempo de reparar las deudas, de construir nuevos modelos alternativos al desarrollo que garanticen la vida plena y la felicidad de las juventudes.”

Es importante destacar las palabras del Presidente de Uruguay, un gran actor en el fomento del trabajo con jóvenes, que apuesta a la fuerza que ellos y ellas tienen, dando la voz, el mando y los privilegios que tiene la juventud en la construcción del cambio de paradigma para una sociedad mas justa, equilibrada, feliz y sin violencia. “Ruego a los jóvenes que no se dejen robar esa juventud de adentro. La de afuera inevitablemente se la lleva el tiempo, pero hay un territorio adentro mirándonos hacia nosotros mismos y que está unido a un concepto muy simple: solidaridad con la condición humana”, alentó a los jóvenes de Iberoamérica José “Pepe” Mujica y les recomendó anteponer el amor al consumo para ser felices: “deben tener más tiempo para el amor y menos preocupación por el consumo”. Asimismo pidió a las nuevas generaciones que sean “más tolerantes con lo distinto, con las discrepancias y cambiar los patrones culturales conservadores”.

En consonancia con estas reflexiones, el Presidente de la Conferencia y viceministro de Salud Pública de Uruguay, Leonel Briozzo, destacó el respeto al ser humano, el respeto a la diversidad y todo tipo de elección de las personas y mostró su rechazo a todo tipo de discriminación. “No hay cambio social si no profundizamos los derechos”, dijo.  Briozzo también señaló que el nuevo paradigma de felicidad y de bienestar se tiene que basar en un principio concreto: mejorar la distribución de la riqueza en nuestros países.

Pensando en las próximas reuniones regionales (México 2014), el gran propósito de los jóvenes es seguir participando de los espacios de decisión, formando una coalición que logre mayor representatividad, con la intención de tener voces plurales, afianzar la lucha y el compromiso de dar seguimiento a las posturas que tomaron los gobiernos para ejecutar los acuerdos que firmaron en el Consenso de Montevideo.

Fotos: UNFPA Argentina

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