Silvia Martínez es una activista trans desde 1987 cuando inició su trabajo de activismo en el Colectivo de Educación Popular para el SIDA (CEPSIDA), entregando condones en parques y otros lugares, reuniendo a la comunidad para trabajar temas relacionados al VIH y el sida. También participó del primer grupo de masculinidades de la Fundación Puntos de Encuentro y fue fundadora de la Asociación de Hombres Contra la Violencia, cuando todavía no se incluía el trabajo con personas LGTB.

Luego de su participación en los Outgames de Montreal en el año 2000, donde participó de la Conferencia de Derechos Humanos, se vinculó a la Red Latinoamericana de Personas Trans (REDLACTRANS); con este impulso formó la Red Trans de Nicaragua, compuesta principalmente de personas trans que trabajan en la promoción de los derechos humanos, realizan intervenciones educativas entre pares para la prevención y la promoción de los servicios de salud.

¿Por qué es importante la participación de la población LGBTI en la Comisión Nicaragüense de lucha contra el SIDA (CONISIDA)?

La CONISIDA es la máxima autoridad del país en cuanto a la implementación de la nueva Ley 820 que norma la promoción, protección y defensa de los derechos humanos en el contexto del VIH/sida, así como la prevención y atención de la infección, y la definición de políticas sobre el tema. Si no hay representación de lesbianas, gays, bisexuales, personas trans e intersexuales, entonces no necesariamente habrá políticas inclusivas y el financiamiento para educación, prevención, tratamientos e investigación se dirigirá a otras poblaciones.

Cuando se hizo el llamado para que las distintas organizaciones LGBTI se inscribieran para postular a sus representantes para los nombramientos en la CONISIDA, solo acudieron al llamado la RedTrans de Nicaragua, Fiat Pax (una ONG que atiende al sector gay específicamente) y la Red de Trabajadoras Sexuales (RedTraSex), esta última incluida por ser uno de los grupos en mayor riesgo a la infección. El resto brilló por su ausencia. Eso les deja en desventaja pues no son tomadas en consideración al momento de las decisiones y en la asignación de recursos.

¿Por qué es importante que esté la población trans en la CONISIDA?

En 2008 ingresamos al Mecanismo de Coordinación de País del Fondo Mundial (MCP) con la idea de sacar a la población trans de la definición de hombres que tienen sexo con hombres (HSH). Hacer entender el tema de la identidad trans a las instituciones del Estado fue muy difícil, así como que comprendan el nivel de vulnerabilidad al que nos expone el no reconocer nuestra identidad. Actualmente, como RedTrans, somos representantes suplentes del sector LGBTI en la CONISIDA, la RedTraSex es la representante titular.

¿Qué logros ha tenido el trabajo de la RedTrans?

Ha habido ciertos cambios y progresos, como la publicación de la normativa 249-2009, un decreto del Ministerio de Salud que obliga a la atención de la población de la diversidad sexual, sin discriminación de ningún tipo; aunque es importante señalar que todavía no se aplica en su totalidad en las instituciones de salud del país.

Por otro lado, la RedTrans de Nicaragua y otros grupos de personas trans, con el acompañamiento de la Procuraduría de Derechos Humanos y el seguimiento técnico del PNUD, formamos un grupo de trabajo para la ley de identidad de género de nivel regional. En agosto de 2012, con la participación de la RedLacTrans, diputados de cinco países (El Salvador, Honduras, Argentina, Bolivia y Nicaragua) y el programa regional del PNUD,  se realizó un encuentro regional.

En aquel momento, Nicaragua ya tenía una propuesta de borrador de Ley de identidad de género, hacía falta ultimar detalles y definir estrategias de abordaje sobre esta propuesta de ley. En ello estamos trabajando todavía y queremos empezar a incluir este tema también en la CONISIDA, pues es la instancia nacional gubernamental adecuada para hacerlo.

¿Qué dice la información sobre el curso de la epidemia en las personas trans?

Hay un sesgo en la información. El gobierno prioriza a las poblaciones gay y bisexual, entendidas bajo la definición de HSH; no incluyen a todas las poblaciones que debería. El Fondo Mundial define a otras poblaciones como las trabajadoras sexuales dentro de las poblaciones en mayor riesgo. Cualquiera de estas definiciones no necesariamente responde a nuestras identidades ni realidades.

La formación es fundamental para que el personal que presta servicios de salud en el país comprenda las diferencias, pues no todas las identidades y necesidades son iguales. Por ejemplo, las fichas de recolección de información no incluyen a la población LGBTI y, desde las organizaciones se aporta poco a la definición de necesidades de la población.

Hay sesgos al definir poblaciones meta y aquellas que deberían estar incluidas, como la población trans, para la cual la salud es todavía un tema pendiente.

¿Cuáles son las demandas de las personas trans a la CONISIDA?

Reconocimiento a la identidad trans, respeto en la prestación de servicios de salud, acceso a hormonas y su relación con el tema del VIH, programas de servicios específicos a la población Trans, una normativa revisada y más ajustada hacia la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de VIH de acuerdo a las identidades de los grupos.

Creemos que el Estado de Nicaragua todavía le debe mucho a la comunidad LGBTI. Queremos una verdadera inclusión política y pública con plenos derechos, por eso continuamos trabajando dentro de la CONISIDA porque confiamos en que lograremos estos cambios, y este espacio es una buena forma de iniciar a trabajar dichos cambios.

Desde Corresponsales Clave, agradecemos a Silvia Martínez por su disposición y tiempo para la entrevista.

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