¿Quién no ha tenido la oportunidad de conocer a Gabriela Leite? Cualquiera que haya asistido a un evento regional o nacional del Brasil difícilmente no ha tenido el gusto y el placer de escuchar una ponencia de Gabriela Leite. O solo bastaba con una de sus brillantes reflexiones y cuestionamientos, camuflado como pregunta al final de  una exposición de un panel ajeno.

Gabriela ejerció el trabajo sexual en Sao Paulo, Rio y Belo Horizonte, estudió sociología y fundó Davida, una de las principales organizaciones no gubernamentales de trabajadoras sexuales. No podemos avanzar mucho en su semblanza sin destacar que Gabriela -y su organización- rescataba el término prostituta por encima del de trabajadora sexual. El ser puta y prostituta era parte de su lucha por una identidad. Sin embargo, su trabajo siempre estuvo enfocado en promover formas de regular la profesión, luchando contra la victimización y entendiendo a la prostitución como una opción que tienen la mujeres en situación de pobreza.

Gabriela fue una pionera organizando el primer Encuentro Nacional de Prostitutas en 1987, creando Davida en 1992. En el 2002 se consiguió el reconocimiento del Trabajo Sexual en el Ministerio de Trabajo de Brasil y en el 2005 lanzó la marca de moda Daspu (un emprendimiento para trabajadoras sexuales cuyo nombre ironizaba con la marca de lujo brasileña, Daslu). También fue miembro fundadora de la RedTraSex.

En Abril de 2009, se presentó “Hija, Madre, Abuela y Puta”, la autobiografía de Gabriela Leite, y un año después se anunciaba que se realizaría una película basada en el libro y también una obra de teatro.

A continuación les dejamos algunas reflexiones de Gabriela sobre el VIH/SIDA que se publicaron por la Fundación Kaiser en el 2003 y que no han perdido vigencia:

“Bueno, primero que todo, el SIDA no es la responsabilidad de cualquier grupo específico. SIDA se refiere a todos nosotros, a toda la sociedad. Así que todos deberíamos estar preocupados con él y en todos nuestros actos. Todos tenemos sexo. Independientemente de si somos prostitutas, todos tenemos sexo. Así que creo que todo el mundo – esposas, maridos, todo el mundo debería hablar del sexo. Y las prostitutas tenemos un papel muy importante. Tenemos nuestros folletos que distribuimos, hablando acerca de la prevención, y un aspecto muy importante de la lucha contra el SIDA son las prostitutas. Y los hombres tienen que darse cuenta de que también son jugadores importantes. También pueden transmitir esta enfermedad. No es sólo algo que ocurre a alguien más, (ni) es algo que está relacionado solo con la transmisión de una prostituta o de mujeres.”

“La prostitución esta sin duda ayudando a detener el SIDA. Desde 1989 fuimos uno de los primeros movimientos, junto con el movimiento de los hombres gay, que participamos en esta lucha y trabajamos con la prevención. Exigir distribución de condones para los hombres. Hemos estado trabajando con el gobierno en serio, y somos uno de los protagonistas de esta lucha dentro de la solución brasileña al SIDA.”

Con Gabriela se podía amanecer sin notarlo tras muchas horas de discutir de política partidaria, de antropología, de política internacional, de filosofía, de la vida, del SIDA y del placer.  Un espacio fumador, cerveza fría y Gabriela era siempre la fórmula por un viaje hacia mucha sabiduría.

La mejor síntesis de su pensamiento la expresó durante una consulta internacional VIH y trabajo sexual, cuando promovió el Trabajo Sexual como uno de los derechos sexuales.

Un beso para Gabriela.  ¡Vamos a extrañar a la Leite y este tipo de genialidad!

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