El tema del trabajo sexual sigue generando discusiones a nivel de los países donde no es reconocido como trabajo y donde tampoco existen políticas públicas que protejan los derechos de las personas que se dedican a él y que viven permanentemente excluidas.

En este contexto, la Red de Mujeres Trabajadoras Sexuales de Latinoamérica y el Caribe -RedTraSex – ha lanzado una Campaña Regional por la Regulación del Trabajo Sexual con el lema: “Regulación del Trabajo Sexual para mejorar nuestra calidad de vida”

El primer llamado de esta campaña señala enérgicamente: “Somos mujeres adultas -mayores de 18 años- que ejercemos el trabajo sexual como una decisión propia. Nuestro trabajo es estigmatizado socialmente y por eso nos discriminan. Pero tenemos claro que somos sujetas de derechos, al igual que cualquier otro/a trabajador/a y luchamos por tener garantizado el acceso a la salud, el trabajo y la justicia.”  Y a la vez exige: “La regulación del trabajo sexual es la respuesta que exigimos a los Estados para disminuir la vulnerabilidad de las trabajadoras sexuales y no quedar expuestas ante mafias que viven de la explotación sexual, el estigma y la discriminación social, la violencia institucional y policial, la falta de buenas prácticas de atención médica acorde a nuestra actividad y ante el VIH.”

A propósito de este lanzamiento, Corresponsales Clave entrevistó a María Lucila Esquivel, Presidenta de la Organización Unidas en la Esperanza  (UNES) de Paraguay que agrupa a mujeres trabajadoras sexuales.

¿Por qué se está realizando esta campaña? ¿UNES se ha adherido a ella?

Unidas en la Esperanza forma parte de la campaña. Como organización y como miembro de la RedTraSex nos adherimos a la Campaña. Como Red se hicieron estudios de incidencia política en 15 países de la región y se encontró que en muchos de ellos no figuramos como trabajadoras sexuales y eso hace que sigamos en la clandestinidad y se violen nuestros derechos.

Necesitamos la regulación del trabajo sexual como trabajo digno, eso contribuiría a la mejora de la calidad de vida en todos los sentidos: vivienda, salud, educación. Todo eso que se nos niega porque el trabajo no está reconocido.

¿Qué acciones se están haciendo desde UNES?

Desde UNES estamos trabajando en  que sea reconocido la actividad que ejercemos como trabajo sexual. Asimismo, amparándonos en la Ley N° 3940/09, que habla de la confidencialidad del estado serológico de todas las personas, buscamos la derogación de la ordenanza municipal que exige que  las mujeres trabajadoras sexuales tengan un carnet que indique si tienen o no VIH, es decir, viola la confidencialidad.  Aún necesitamos la reglamentación de esa ley 3940/09 y trabajar en su implementación para que no quede en un documento encajonado.

¿Qué exigencias tienen al Estado paraguayo y a la región?

El Estado Paraguayo  debe tener en cuenta de que las Mujeres Trabajadoras Sexuales existimos, que tenemos los mismos derechos al igual que todos los  paraguayos y paraguayas, y que esto se conseguiría con una Ley de Trabajo Sexual.

La sociedad entera debe dejar de tener una doble moral y valorar el trabajo que como mujeres organizadas estamos aportando al país para y por nuestras compañeras trabajadoras sexuales.

En cuanto a la región, sostenemos que tenemos las mismas necesidades, que se están visibilizando a través de estudios que realizamos como RedTraSex.

Las palabras de Esquivel, nos recuerdan que los Estados debe seguir las recomendaciones de las Naciones Unidas de regular el Trabajo Sexual, lo cual  contribuiría en gran manera a disminuir el alto grado de vulnerabilidad  frente a las Infecciones de transmisión sexual y VIH, así como detener la violencia que ellas sufren por vivir en la clandestinidad o ser explotadas sexualmente, además del estigma y la discriminación desde la sociedad que las violenta diariamente. Asimismo, la regulación del trabajo sexual dará respuesta efectiva para evitar la trata de personas.

Países como Paraguay y Perú, entre otros, tienen normativas que criminaliza el  trabajo sexual –aun cuando este no se considera delito- con medidas punitivas o coercitivas, multas, retiro de las calles, carnet por vivir con VIH, violando los derechos humanos fundamentales de las trabajadoras.

En este contexto, urge expresarnos enérgicamente por la Regulación del Trabajo Sexual. La campaña recién inicia, y debemos brindarle todo nuestro apoyo para lograr la protección de los derechos de las trabajadoras sexuales y la mejora de su calidad de vida.

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