Por Leane Winslet.
La comunidad de lesbianas, gays, bisexuales y trans de Ecuador es afectada por el estigma y la discriminación en los diversos servicios de atención médica, tanto públicos como privados. Por ello, organizaciones locales y de nivel nacionales están promoviendo estrategias para lograr la atención en salud de calidad para la comunidad LGBTI.

La Asociación ALFIL trabaja directamente en la promoción y defensa de derechos humanos de la comunidad LGBTI a través de la incidencia política, abordando en conjunto el contexto general en la prevención y sensibilización del VIH e ITS. Rashel Erazo, activista trans y responsable de la ALFIL, compartió en una entrevista con Corresponsales Clave, la iniciativa de servicios amigables para la comunidad, lanzada desde su organización, que nos permite conocer las realidades y la importancia de que la comunidad cuente con espacio de atención de calidad, garantizando su derecho a la salud.

CC: ¿Cómo se logra la iniciativa de contar con una clínica especializada en servicios de salud integral para LGBTI?

RE: En nuestro país, al igual que en la mayoría de los países América Latina y el Caribe, los activistas LGBTI estamos preocupados por falta de atención de calidad en servicios de salud que atienda las necesidades de la comunidad LGBTI. Contar con servicios médicos de calidad es una urgencia.

(…) Hemos venido realizando esfuerzos e iniciativas, tanto con los prestadores de salud como con el Ministerio de Salud de Ecuador que permitan ofrecer espacios necesarios para la comunidad LGBTI.

Como representante de ALFIL y activista he venido trabajando con los prestadores de salud  con el fin de crear un modelo que permitan llegar y favorecer a la comunidad con servicios más amigables y libres de discriminación o estigma. (…) Estamos trabajando ahora para que el Ministerio de Salud de Ecuador promueva entre los servidores de salud procesos de sensibilización en la atención hacia la población LGBTI en Quito.

CC: ¿Quiénes apoyan esta iniciativa?

RE: La iniciativa es apoyada por amfAR, nuestro principal financiador internacional; de igual manera mantenemos un convenio con la dirección Provincial de Salud de Pichincha, en Quito, Ecuador, que nos brinda la asistencia técnica con profesionales de salud.

CC: ¿Como surgió?

RE: Hemos tenido un espacio médico desde el junio del 2011, fuimos el primer modelo de atención hacia hombres que tienen sexo (HSH) y mujeres transgénero. Surgió con el objetivo principal de poder brindar atención médica oportuna, que cumpla con los requerimientos exigidos y que vayan de la mano con un personal humano altamente profesional, sensibilizado; erradicando la discriminación y el estigma.

Nuestros servicios comprenden atención en salud corporal y sexual, complementado con atención psicológica terapéutica; ambos servicios funcionan de manera gratuita en la Sede de la Asociación ALFIL y atienden dos días por semana, a usuarios y usuarias de la Comunidad LGBTI. Fue el primer servicio de salud en el país brindado por una organización no gubernamental para personas LGBTI, y es una referencia en atención con calidad.

Es un nuevo servicio, sin traumas, sin prejuicios y sin estigma;  aborda el tema del VIH/Sida, a la vez que cubre las necesidades comunitarias de la población HSH y mujeres transgéneros, extendiendo el apoyo a las Personas que viven con VIH.

Desde la organización promovemos también el acceso a la información y prevención, como parte de la salud sexual, relacionada con el uso correcto del condón y lubricante, así como información diversa (riesgo frente al VIH/Sida, periodo de ventana, información completa sobre los procedimientos y protocolos de salud en temas de realización voluntaria de la prueba rápida del VIH). Asimismo se brinda apoyo en consejería antes y después de la realización de la prueba rápida del VIH.

CC: ¿Cómo ve la comunidad esta iniciativa?

RE: Tenemos una acogida favorable por la comunidad, el trabajo es reconocido y utilizado por ella, pero falta mucho y estamos trabajando para cubrir las necesidades reales y existentes.

Es un trabajo que hay que seguir haciendo, indeterminadamente, puede sonar trillado pero es necesario seguir sensibilizando a la comunidad y brindarle espacios seguros y agradables, incrementando espacios que  favorezcan a todos equitativamente.

Nos motiva que la comunidad esté aprovechando estos servicios, tenemos la satisfacción de conocer la gran acogida de este trabajo y creemos que hay que unir esfuerzos.

Esperamos ser un modelo de ejecución para otras organizaciones, estamos dispuestas a compartir nuestras experiencia y conocimientos, si es viable pueden comunicarse con nosotras en nuestros medios sociales.

Nuestro agradecimiento a Rashel Erazo por su disposición y tiempo para esta entrevista.

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