Con el objetivo de intercambiar experiencias de la región que contribuyan a la reflexión sobre los avances conseguidos, así como identificar los desafíos que se presentan para implementar y/o promover la adopción y cumplimiento de las leyes de identidad de género, el día de ayer, 4 de diciembre, se realizó un seminario virtual organizado por el Grupo Interagencial de Naciones Unidas sobre Diversidad en América Latina y el Caribe.

El seminario contó con la participación de Tamara Adrián, abogada y profesora universitaria, quien presentó un estudio comparado respecto al reconocimiento legal de la Identidad de Género en América Latina. El reconocimiento del género y no del sexo, señaló Adrián, es importante, porque ello permite el disfrute de una cadena de derechos atribuibles a cada persona por el simple hecho de serlo. En este sentido, la investigadora expresó: “es importante que cada país realice acciones afirmativas de reconocimiento del derecho a la identidad de género y una forma de hacerlo es a través de las leyes de identidad trans”.

Las leyes de identidad de género, según la presentadora, tienen dos finalidades inmediatas, la primera se basa en respetar la dignidad de las personas trans, y segundo, romper con el patriarcado.

En su presentación, Adrián compartió el caso de México, donde la ley es dispersa y no incluye la reasignación genital, es decir, el acceso a la salud integral de las personas trans no es completamente garantizado, por ello se ha propuesto una reforma al código civil del Distrito Federal para incluir la reasignación genital.

Finalmente recalcó que la necesidad de contar con leyes de identidad de género en la región se encuentra ligada con garantizar otros derechos a las personas trans; como el derecho a la salud, al trabajo, a la educación, a la vivienda.

En América Latina, la ley de identidad de género de Argentina es una referencia; esta es percibida como “de avanzada” porque no exige diagnóstico para el acceso al cambio de nombre. Se accede a la ley por el simple hecho de ser ciudadanos y ciudadanas.

Al respecto, Marcela Romero, Coordinadora Regional de la Red de las Personas Trans en América Latina y el Caribe (REDLACTRANS), compartió su experiencia y comentó que para la elaboración de los borradores de ley de identidad de género de Argentina, la REDLACTRANS se acercó a agencias internacionales para solicitar el apoyo a través de consultorías y grupos de especialistas para la revisión y redacción de la propuesta de ley; asimismo, recibieron el apoyo para que desde la organización tuvieran una mejor discusión con los parlamentarios.

En la experiencia argentina, se utilizaron argumentos basados en el derecho a la identidad como un derecho fundamental, necesario para el desarrollo de cada persona. Entre las estrategias que desarrollaron tuvieron que  visibilizar y sensibilizar a las y los ciudadanos y ciudadanas, a los medios de comunicación y a los gobiernos. Romero precisó que fue necesario trabajar sobre los prejuicios que  tienen los medios en torno a las personas trans,  desde el vocabulario que utilizan para referirse a las personas trans, hasta el manejo de noticias que tratan de esta población.

Flavia Massenzio, quien participó en el seminario en reemplazo de la legisladora de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Maria Rachid, comentó que aunque el contexto argentino fue bastante favorable para la aprobación de la Ley de Identidad de Género ya que previamente se había dado pase a la Ley de matrimonio igualitario, lo cual dejó un escenario de sensibilización, se hicieron estrategias de incidencia que agruparon el mayor número de actores sociales para fortalecer el discurso, aliados que apoyaran la Ley de identidad de género. Y señaló que en  la práctica, la ley se concretizó en un trámite administrativo que, desde el momento que se solicita el cambio de nombre, tarda 15 días en ser resuelto. Se han dado incluso casos de cambio de nombre en menores de edad, quienes deben ir acompañados o acompañadas de su tutor o tutora para iniciar el trámite. Resalta en esta ley, la no exigencia de diagnósticos psiquiátricos o pericias médicas.

Desde Nicaragua, Samira Montiel, representante de la Procuraduría especial de la Diversidad Sexual, compartió la experiencia del país centroamericano. Según señaló, el primer paso fue elaborar una ruta crítica  para la preparación de un borrador de la Ley de Identidad de género, ya que hasta la fecha, Nicaragua no cuenta con ningún procedimiento legal para el cambio de nombre y la identidad de género no se reconoce como un derecho.

La procuraduría empezó a generar aliadas y aliados con distintos grupos del país, como Red de personas Trans de Nicaragua y el movimiento de mujeres feministas, y ha  iniciado el diálogo con el PNUD para dar inicio a una consulta que dé pie a una propuesta de Ley de identidad de género para Nicaragua.

Teniendo en cuenta el posible rechazo que podría recibir el proceso, sin contar siquiera con una propuesta de ley, Montiel señaló: “hemos sido muy cuidadosas en no mediatizar la propuesta de ley; hasta el momento se ha realizado el 60 por ciento de las consultas planificadas”. Asimismo señaló que Nicaragua se ha propuesto ir más allá de la ley de identidad de género, y abordar el tema de las identidades trans en las escuelas.

Las intervenciones de los y las participantes mostraron los avances y retrocesos en la conquista del reconocimiento de la identidad de género. Experiencias de Perú, El Salvador y otros países fueron compartidos. Todos resaltaron la importancia de conocer los aprendizajes de otras organizaciones en América Latina.

A través de las experiencias de distintos países de la región en materia de Leyes de identidad de género, se visibilizó que los desafíos se colocan en dos líneas, una primera línea se encuentra en obstáculos previos a la formulación de las leyes en sí mismas y el trabajo de incidencia política para lograr su aprobación, y posterior a ella, los obstáculos se presentan en la implementación de dichas leyes.

Sin embargo, una vez superada la primera línea de obstáculos para la aprobación de las Leyes, las barreras para su implementación se reducen, ya que el escenario de cada país empieza cambiar y toma una postura distinta frente al tema de las personas trans.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.