La investigación “Ser trans en la ciudad de México: de la invisibilización al reconocimiento legal, de 1978-2008” escrita por Yesenia Martínez Maldonado, maestra  en estudios históricos, revela los encuentros y desencuentros del  movimiento histórico Trans de la ciudad de México de 1978 al 2008, recientemente publicada.

Martínez Maldonado fue entrevistada por Corresponsales Clave en la ciudad de Querétaro, México, días después de presentar la defensa de su tesis. A través de esta breve entrevista queremos acercar a nuestras lectoras y lectores al proceso histórico que las personas con identidad trans han vivido en Ciudad de México.

El interés de Martínez Maldonado de estudiar el  tema trans  parte con una visión acotada de la problemática  trans en la ciudad de México y la esperanza de encontrar respuestas concretas sobre ¿qué es ser transexual? ¿qué es ser transgénero? Martínez  inicia  su estudio con la idea de pensar el movimiento trans de la ciudad de México precisamente como eso, un movimiento.

¿Cuál es el planteamiento de tu investigación?

Lo que hice fue tratar de documentar el movimiento trans del Distrito Federal y mi tesis giró en dos ejes. Primero, desde la perspectiva de construcción colectiva de la identidad trans; en la medida que como grupo se empieza a reconocer, empieza a ubicarse la contraparte, los aliados y la contraparte política. Una vez que hice eso, el otro eje fue entender el proceso de implementación o el proceso de negociación de la reforma del reconocimiento legal de la identidad sexogénerica (como se le llamó legalmente). Estos dos ejes me permitieron crear o tratar de estructurar una perspectiva de lo que fue ser trans en la ciudad de México de 1978 al 2008. Escogí este periodo porque en 1978 emergen y se visibilizan las identidades trans, homosexuales o identidades no heterosexuales, politizadas en ese momento. Y 2008, por ser el momento en el que se publica la ley de identidad sexogenérica del DF.

¿Cuáles son los resultados?

La investigación me permitió comprender las características del movimiento. Es un movimiento en continua construcción. Entender cómo esas identidades se van formando desde lo socialmente no visible me resulta muy enriquecedor porque me permite comprender al movimiento o grupo de las identidades trans de la Ciudad de México en este momento. Si quieres muy heterogéneos, muy dispersos, con contrapartes internas, pero finalmente un grupo, un colectivo politizado con un discurso ya bien armado, con nuevos retos, en construcción siempre, todos los días, con nuevos integrantes, con integrantes jóvenes, con unas ideas mucho más amplias, con menos miedo que las primeras personas que fueron activistas y con muchas más expectativas.

¿Cuáles son las prioridades de las identidades trans según los resultados de tu estudio?

Quienes participaron en el movimiento que tuvo su mayor efervescencia de 2006 a 2008, estaban buscando la ley, estaban buscando el reconocimiento legal. Era lo que en ese momento se podía aspirar. Se hablaba también de atención sanitaria médica, de hormonización con recursos públicos, de cirugías de reasignación sexual, de implantes de senos. No encontré yo testimonios directos que hablaran de los sectores más vulnerables, como son las personas que viven con VIH o sida, o las personas que se dedican al trabajo sexual. No las encontré.

En ese momento la prioridad era la ley, el reconocimiento legal, que era un camino que ya se llevaba desde hace mucho tiempo. Ya había personas que aun cuando no lo hacían desde el activismo, ya estaban buscando que se les reconociera legalmente su nombre y su identidad.

¿Cuáles son las conexiones entre el movimiento trans y el movimiento de VIH de la ciudad de México?

(…) En la ciudad de México el movimiento trans  ha dejado fuera de sus demandas sociales la relación entre identidad trans y VIH o trabajo sexual. Hablar de una conexión entre movimiento de VIH con el movimiento trans no ha convenido a las aspiraciones del movimiento trans que se ha enfocado en un activismo de normalización de la identidad trans. Esto indica que se busca un modelo de identidad trans único.

Las personas trans con VIH o en ejercicio del trabajo sexual; reclaman la visibilización de ambas vivencias.  La situación de trabajo conjunto entre identidad trans, VIH y trabajo sexual ha sido distinta en algunos casos. Por ejemplo, el centro de apoyo a las identidades Trans inicia las rutas nocturnas, que consiste en repartir condones en algunos puntos de trabajo sexual trans

Trabajar a la par la visibilizacion de la identidad trans y VIH no favorece, debido a la doble estigmatización que implica. El caso representativo  es la clínica especializada CONDESA. “Hay muchas voces que dicen “por qué tenemos que ir a atendernos a una clínica dirigida a personas que viven con VIH o sida, si nosotras no vivimos esa realidad”.

Es importante señalar que esta vinculación con la agenda de VIH, sin embargo, ha ido fortaleciéndose a partir del año 2008,  ya que es una situación que afecta a una importante proporción de personas trans.

Esta publicación nos revela la existencia de nuevas investigaciones enfocadas a la problemática trans, lo cual nos dice mucho del posicionamiento del tema en la agenda pública, y este posicionamiento puede ser atribuido a las mismas personas trans y a su visibilización.

Siguiendo la argumentación de Martínez, las relaciones al interior del propio movimiento están en continua construcción y serán la clave de los nuevos pasos que este dará.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.