El domingo 26 de enero pudimos ver en los premios Grammy cómo Queen Latifah oficiaba el matrimonio de 33 parejas, muchas de ellas homosexuales o inter raciales. De la mano de la canción “Same Love” de Macklemore, donde Madonna y Mary Lambert hicieron de wedding singers, se transformó  este casamiento legal en un espectáculo de primer nivel. La organización de los premios Grammy, con este gesto político transmitido en televisión en vivo, se involucró y sentó posición  respecto del matrimonio igualitario en un contexto mundial de gran crudeza y violaciones hacia la comunidad LGTBI.

Hace unos días, a través de este artículo, mostramos cómo los crímenes de odio y la vulneración de derechos de la comunidad LGBTI son cada vez mayores en los países de Asia y África.

América Latina, por su parte, es una mezcla de avances y retrocesos en la protección de los derechos de la diversidad sexual y muy pocos son los países que ahora reconocen el matrimonio igualitario. Si bien en México, Argentina, Brasil y Uruguay,  los avances en materia de derechos sexuales y de la protección de los derechos fundamentales de las personas LGBTI son muy importantes, también tenemos otras realidades de discriminación, crímenes de odio y rechazo de parte de las autoridades en otros países. En Honduras, pastores evangélicos pretenden derogar un artículo del Código Penal para que se excluya la discriminación por orientación sexual, lo cual impediría la tipificación de los crímenes de odio hacia personas LGBTI. En Colombia, el año pasado se cayó la ley de Matrimonio Igualitario y los senadores que votaron en contra se escudaron en proposiciones religiosas y fundamentalistas de la ley natural. Y en Perú, los crímenes de odio están a la orden del día y los congresistas dan vuelta la cara a ellos.

En este contexto, el gesto de la organización de los Grammy tiene un peso político muy importante y puede tener influencia en la opinión pública de los países de América Latina, afectando positivamente la situación de muchas personas que luchan día a día por sus derechos fundamentales. La boda masiva realizada durante los Grammy Awards, con la estudiada participación de la reina del pop, quien siempre ha manifestado su apoyo al matrimonio igualitario, seguramente llevó la discusión de su legalización a una gran cantidad de familias del mundo, incluyendo las de América Latina.

Las parejas que se casaron en ese evento fueron seleccionadas a través de un casting por Facebook y hasta unos días antes de la ceremonia, ellas mismas no sabían que se trataría de una boda en los Grammy Awards, transmitida en vivo por televisión.

Nuestra región tiene mucho camino por recorrer hacia el reconocimiento pleno de los derechos de las personas gays, lesbianas, trans, bisexuales e intersex. Eventos como los sucedidos el día domingo llevan un mensaje que trasciende el glamour y la música y dan soporte a las batallas que diariamente deben pelear millones de personas en el mundo para no ser discriminadas o asesinadas, o vivir junto a la persona que escogieron como compañera de vida. Esperamos que los países de la región reciban el mensaje.

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