Giovanni Piermattei es ingeniero en informática y presidente de la Asociación Civil Venezuela Igualitaria; reside en Maracay, Estado Aragua y a sus 46 años ha trabajado en proyectos afines a su profesión dentro de algunos organismos del Estado como la Asamblea Nacional y el Ministerio de Ciencia Tecnología. Sin embargo, hace alrededor de un año y medio decidió dedicar su tiempo completo al activismo por los derechos humanos de la comunidad sexo diversa, en cooperación con la sociedad civil venezolana, hacia la búsqueda de una ley a favor del matrimonio civil igualitario en la Asamblea Nacional de Venezuela.

La decisión de Giovanni surgió del reencuentro con su ex – pareja, quien regresaba de conocer, por razones de trabajo, países como Argentina y Brasil, y su realidad respecto a la sexo diversidad. El gobierno argentino había legalizado la unión y en Brasil se gestaba el tema. Así, Giovanni decidió trabajar por esta causa, que no fue fácil, ya que no había estado nunca involucrados en activismo por los derechos humanos “de nada”, y jamás se había imaginado en algo como eso, ni en casarse, porque para él “es algo natural que todos los LGBTI se desconozcan como ciudadanos, pues a los niños les han inculcado el tema de la discriminación tan profundamente, que les enseñaron y enseñan a que no somos ciudadanos, a que no tenemos derechos, a que nuestra orientación sexual es algo perverso y a que hay que esconderla, y para una persona que nunca se ha sentado a pensar en esto es difícil”

Sin embargo, Giovanni comprendió que esto iba más allá del matrimonio, de casarse, sino que se trataba de tener derecho a acceder a esta institución (el matrimonio) garantiza la dignidad. El suele ser una persona amorosa y cariñosa con sus parejas, le gusta estar agarrado de la mano en la calle, darle besitos, mirarlo bonito, y siente que si “le dan” el derecho al matrimonio, él podría hacer todo eso en la calle, sin discriminación, y eso significaría que le estarán garantizando el libre desarrollo de su personalidad y la de todos y todas.

Por ello decide, en conjunto con su equipo de trabajo, formar la Asociación Civil Venezuela Igualitaria.

Iniciaron con la campaña por la dignidad humana  y el respeto a todas las formas de amar y más tarde, en octubre de 2012, lanzaron la campaña a favor del Matrimonio Civil Igualitario  a través del Facebook y del twitter, con fotos de personas con carteles que mostraban mensajes alusivos a los derechos de las personas LGBTI. La campaña llegó a ser reseñada por Telesur y obtuvo 5000 seguidores en twitter. Por ello pensaron en llevar el mensaje fuera de las redes sociales y decidieron  aliarse a la organización Amanecer Urbano, también de Maracay, junto a la cual fueron recorriendo el país llevando el discurso sobre los Derechos Humanos y el Matrimonio Civil Igualitario.

Al llegar a Caracas y reunirse con algunos colectivos, fueron severamente cuestionados; los abordaron con preguntas como: ¿de dónde salieron? ¿quién paga la campaña? Hasta cuestionaron la orientación sexual de Giovanni debido a que en su cuenta de Facebook mostraba fotos suyas al lado de mujeres.  Ante estas circunstancias, Venezuela Igualitaria se dirigió hacia el interior y al resto del país, llevando el discurso sobre el matrimonio igualitario con el fin de convencer a las distintas organizaciones y solidarizarlas con la recolección de firmas para la presentación de un Proyecto de Ley que presentarían a la Asamblea Nacional.

El proceso de recolección de firmas se inició en setiembre del año pasado y terminó en enero de este año. A este proceso se adhirieron 47 colectivos de la comunidad y se logró juntar un total de 20940 firmas recolectadas.

Uno de los hechos que perturbó un poco el proceso del Proyecto de Ley fue el ventajismo partidista  que quisieron tomar algunas organizaciones, tanto oficialistas como de la oposición. Afortunadamente, las organizaciones comprendieron la importancia del trabajo en conjunto sin distinción de color político y, gracias a ello, el proyecto fue recibido por diputados tanto chavistas como opositores.

El Proyecto se insertó en la Asamblea Nacional el pasado 31 de enero, como iniciativa popular, cumpliendo con lo establecido por la Constitución del Estado: el respaldo del 0,1% del pabellón electoral, es decir, 18600 firmas aproximadamente.

El proyecto deberá ser insertado en la agenda en el siguiente periodo legislativo que va de agosto a diciembre del año en curso. Paralelamente, las firmas serán revisadas y la Asamblea deberá realizar un trabajo de investigación previo a la discusión de la ley. Venezuela Igualitaria ofreció talleres de formación para que los y las asambleístas decidan con juicio sólido y bien fundamentado.

Es importante tener en cuenta que todo proyecto de ley que ingrese a la Asamblea y tenga un gran impacto social, es sometido a consulta popular; esto no significa que la sociedad decide si el proyecto debe de aprobarse o no, solo es una metodología que pretende informar a la población y mapear los conocimientos de la población en torno a la materia. “En esos momentos de debate, la población se informa de algo que seguramente desconoce y ahí veremos cómo empiezan a reaccionar. Según nuestra experiencia en las actividades de recolección de firmas, la gente que se pronunciaba a favor en su mayoría era heterosexual, un 70 % de las firmas son de heterosexuales”, explicó Giovanni.

Si bien el proyecto ha tenido una buena acogida por parte de los venezolanos, también es conocida la presencia de sectores religiosos que se han manifestado en contra del proyecto de Ley como el Frente Cristiano Unido de Venezuela, quienes han desplegado a través de las redes sociales una serie de mensajes ofensivos y denigrantes hacia la comunidad sexo diversa, diciéndoles a la sociedad “No al matrimonio igualitario, no permitas estas aberraciones en Venezuela”, del mismo modo, el pasado 5 de febrero la Conferencia Episcopal Venezolana emitió una nota doctrinal sobre el matrimonio, donde señala que  “tampoco se debe hablar del matrimonio igualitario entre personas del mismo sexo como si se tratara de un derecho humano. Los derechos humanos nacen de la ley natural y de la moral auténtica y no de ideologías, de propuestas culturales o de decisiones de entes jurídicos o legislativos”. Un comunicado que desconoce a la comunidad sexo diversa como ciudadanos, discriminándolos y que va en contra de la Constitución  de la República Bolivariana de Venezuela y de la Declaración Universal de Derechos Humanos Universales.

Son numerosos los avances que ya se han suscitado en el territorio nacional en pro de los derechos de la diversidad sexual. En el municipio Sucre de Caracas se reconoció el 17 de Mayo como día municipal contra la homo-lesbo-bi-transfobia, práctica que se busca implementar en los estados de Bolívar y Aragua, mientras Mérida recientemente en la reforma de la Constitución del Estado incluyó un apartado contra la discriminación por orientación sexual y expresión de género.

Sin duda alguna, la Ley a favor del Matrimonio Civil Igualitario, de aprobarse, se constituirá en el impulso para otras Leyes como las de no discriminación y la de identidad de género, por las cuales Venezuela Igualitaria y el resto de la Sociedad Civil Venezolana estarán trabajando.

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