Peter Piot comenzó su ponencia reconociendo el optimismo que existe relacionado a los recientes desarrollos científicos a la vez que nos pidió la debida precaución porque esta retórica podría conducir, en lugar de “terminar con el SIDA”, a terminar con el movimiento de lucha contra el SIDA.

Diez mitos hacia un estado de negación colectiva:

1.- El final está a la vista pero con la variación de que no hemos terminado con el SIDA.

“Quisiera creer que es verdad, que podremos terminar con el SIDA, esta debe ser nuestra meta. No digo que no hayan habido avances sustanciales pero los comportamientos de las personas y las sociedades no son modelos matemáticos y no se pueden predecir. Dejemos de decir que estamos por terminar con el SIDA, allí llegaremos, pero no todavía.”

2. Todo lo que necesitamos es una mayor cobertura de antirretrovirales que eliminará la epidemia del planeta.

“Si hemos aprendido algo, es que no hay una panacea, una receta mágica. Es verdad que hay estudios que han demostrado que el tratamiento juega un rol importante en prevenir la transmisión (como el HPTN052) pero hay un salto gigantesco de estos resultados con la realidad de las comunidades y es por ello que aún no se sustenta por las evidencias.

3. La intervenciones comportamentales no funcionan y debemos confiarnos en la prevención biomédica.

“Lo que debemos recordar es que el tratamiento es una intervención comportamental con un fuerte énfasis en el cumplimiento (adherencia). Y por ello debemos recordar también que la profilaxis pre-exposición sólo funcionará si recordamos tomarla.”

4. Ya no es necesario tener programas de VIH/SIDA la respuesta es la integración.

“Algunos dicen que es sólo necesario el fortalecimientos de los sistemas de salud, lo que esta guiado por una ideología o respaldado por algunas teorías académicas. Aun cuando es cierto que la integración de servicios sería benéfica y costo efectiva, debemos ser conscientes sobre lo que se puede y no se puede integrar. En particular, mientras el estigma y la discriminación permanezcan siendo un rasgo distintivo de esta epidemia”

5. La epidemia esta en un trayectoria descendente, sigamos haciendo lo mismo y la eliminaremos. “Descendiendo es cierto pero no en todas partes. Hay diferentes epidemias, con sus propias características y dinámicas que requieren ser atendidas en forma individual y apropiada”

6. Ahora que tenemos un tratamiento, efectivo el estigma y la discriminación han desaparecido, la promoción de los Derechos Humanos es un lujo innecesario que puede ser atendido por otros

“A pesar de que muchos creyeron que la aparición de un tratamiento eficaz significaría la “normalización del SIDA”, no existe evidencia alguna de que este sea el caso. A cualquier lugar que uno vaya podrá constatar el impacto devastador del estigma y la discriminación relacionadas con el HIV.

7. Ya no es necesaria la Sociedad Civil, los médicos lo arreglarán por usted.

“Aun cuando esta postura pudiera tener alguna base racional, responde más a la arrogancia de algunos médicos”

8. El financiamiento doméstico cubrirá todos los costos necesarios de la respuesta.

“Algunos países pueden asumir estos costos, India, Sudáfrica; pero la mayoría no. La mayoría no va a priorizar ni siquiera el gasto en salud, por lo que resulta difícil imaginar que se priorice la inversión en VIH en un contexto general de falta de priorización. La realidad es que por muchos años muchos países dependerán del financiamiento internacional para respuesta al SIDA”.

9. Nosotros no podemos hacer las cosas mejor con el financiamiento con el que contamos, la eficiencia y efectividad son conceptos del mundo de los negocios.

“Sí podemos hacer las cosas mejor con lo que ya tenemos, en particular necesitamos concentrar estos recursos donde está la epidemia. Una vez que hayamos dirigido estos recursos donde más se necesitan, podremos aplicar los típicos modelos para bajar costos.

10. No es necesario continuar invirtiendo en el desarrollo de una vacuna.

“Terminar con el SIDA sin una vacuna es sencillamente imposible”

Peter Piot continuó su reflexión mirando al futuro y se preguntó dónde está “la bronca y el enojo” necesarios, la urgencia que trajeron los activistas al principio de la epidemia. Una energía que podría utilizarse en lugar de pelearse entre los sectores, para acordar un camino para avanzar.

Concluyó realizando un llamado al uso de los abordajes combinados de la prevención con un foco en las geografías donde existen las más altas tasas de transmisión sin dejar de lado a las poblaciones clave. Se requiere una mayor innovación en: la implementación (que incluye el cuidado en el largo plazo de las personas con VIH), el financiamiento (recordando que lo que ha recaudado el Fondo Mundial solo alcanza para 3 años) y el cuidado de los bienes públicos mundiales, como las medicinas.

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